Sociedad

EDUCACIÓN Y PANDEMIA

En 24 distritos bonaerenses vuelven a clases presenciales con un protocolo inconsulto

La Provincia de Buenos Aires aprobó un “ Plan jurisdiccional” para la vuelta a clases presenciales. Los docentes que venimos sosteniendo la continuidad pedagógica, somos los verdaderos interesados en la educación de nuestros estudiantes. Ante la improvisación del gobierno, que no garantiza las condiciones sanitarias y edilicias, es necesario organizarnos junto a estudiantes, auxiliares y familias para evaluar y determinar las condiciones de la vuelta a clases. La conducción de Suteba debe tomar este mandato.

Laura Champeau

Secretaria de Organización Suteba Ensenada

María Díaz Reck

Docente y congresal de Suteba La Plata

Jueves 15 de octubre | 21:59

Los distritos del interior de la Provincia, “que revisten un riesgo epidemiológico bajo”, y que el 26 arrancarían con clases presenciales son Chivilcoy, Daireaux, Saavedra, Bragado, Tres Lomas, Lobos, Lezama, Salliqueló, Alberti, General Lavalle, Adolfo Alsina, Monte Hermoso, 9 de Julio, Puan, 25 de Mayo, Tordillo, Guaminí, Monte, General Lamadrid, Rauch, Florentino Ameghino, Carlos Tejedor, González Chaves y Chascomús.

Según este plan, “la división de secciones de estudiantes se realizará en tantos subgrupos como sea necesario hasta cubrir el cumplimiento del distanciamiento prescripto por la autoridad sanitaria (2 metros en espacios comunes y 1,5 metros en el aula, entre estudiantes y a 2 metros de distancia del docente a cargo del curso), con un máximo de diez estudiantes por salón”. También se indica que “quienes cursen el último año de cada nivel tendrán tres encuentros semanales para abordar los denominados “contenidos prioritarios”. Además se expresa que “el trabajo presencial debe integrarse con las tareas pedagógicas que continuarán realizándose de manera no presencial”.

Convidados de piedra

El gobierno apura la vuelta a clases mientras crecen los contagios, porque dice estar preocupado por la continuidad pedagógica de les estudiantes. Pero la realidad es que la pandemia agravó la crisis social y económica, y el gobierno sigue optando por pagar la deuda externa, beneficiar a exportadores y mineras y no aportar recursos para vivienda, salud y educación.

Desde el comienzo de la cuarentena por la pandemia, los trabajadores de la educación junto a las familias sostuvimos la continuidad pedagógica con recursos propios, sobrecarga laboral y con planes precarizadores como son el Piedas o el ATR. Pero en el debate sobre la vuelta a clases presenciales los verdaderos interesados en la educación pública somos convidados de piedra. El gobierno excluye de la discusión a los y las docentes, estudiantes, familias y auxiliares.

Miles de pibes sin derechos

Hoy son casi 300.000 estudiantes en la provincia de Buenos Aires que no tienen vinculación con la escuela. Según datos de la Evaluación Nacional de Continuidad Pedagógica, el 53% de los chicos no tiene una computadora que pueda utilizar para estudiar. El gobierno, a pesar de sacar un decreto y hablar de esos servicios como públicos, no lo garantiza de manera gratuita y las empresas siguen facturando millones.

La enorme crisis social en medio de la pandemia y el aumento de la pobreza y la indigencia impactan en particular en niñes y adolescentes. Más de la mitad de las niñas y niños menores de 14 años son pobres (56,3 %). Mientras la prioridad del gobierno sea honrar al FMI, no está garantizado que esos niños y adolescentes tengan condiciones socioeducativas, es decir, vivienda, alimento, dispositivos, conectividad y becas para quienes tengan bajos recursos. Lo vemos en Guernica y en las cientas de tomas que hay en la Provincia, donde miles de familias están peleando por un derecho humano básico: la vivienda. La política del gobierno es el hostigamiento, engaños con falsas promesas, aprietes y amenazas de desalojo.

Las escuelas se siguen cayendo a pedazos

Como venimos denunciando desde hace años, hay graves problemas de infraestructura. En 2018 la desidia estatal se llevó la vida de Sandra y Rubén. Vidal se fue. Asumió Kicillof, pero las escuelas siguen en las mismas condiciones.En la gran mayoría no se cumplen los 12 puntos que establecen la base de la infraestructura escolar a partir de los cuales se puede afirmar que hay condiciones dignas para enseñar y aprender – tal como fuera refrendado por ley por Ctera en 2011 y Suteba en 2019-.

¿Cómo piensan garantizar el plan de vuelta a clases cuando ni siquiera mandan los artículos de higiene necesarios para limpiar los edificios? ¡En la entrega de alimentos son los mismos trabajadores de la educación quienes llevan el alcohol en gel!

Comités en cada escuela para evaluar y determinar la vuelta a clases

Vimos que la experiencia de “revinculación” deLarreta en Capital Federal fue un show nada divertido. En solo unos días se vieron situaciones como estudiantes a pleno sol al mediodía, funcionarios sin barbijos, o adolescentes rodeados de periodistas para la foto de la apertura.

Mientras tanto, el Plenario de Secretarios Generales de CTERA emitió un comunicado donde rechaza la implementación de la última Resolución del Consejo Federal de Educación sobre la vuelta a clases presenciales, y “exige a las autoridades que respeten los parámetros sanitarios y epidemiológicos establecidos, a saber nula o baja circulación del virus, los protocolos correspondientes, las condiciones de salud y seguridad de trabajadores/as y estudiantes, las condiciones de infraestructura adecuadas y el consenso necesario en cada jurisdicción”. Pero se olvidan, pequeño detalle, de impulsar instancias de debate y organización de los cientos de miles de docentes en todo el país para votar un plan de acción junto a la comunidad que pelee por obras de infraestructura, elementos de higiene, conectividad y dispositivos y universalización del SAE, condiciones mínimas para garantizar la continuidad pedagógica y empezar a pensar una vuelta a clases segura.

Las conducciones sindicales, que vienen de firmar un acuerdo de miseria a espaldas de los trabajadores, tienen que dejar de ubicarse como funcionarios del gobierno, salir de la cuarentena y empezar a atender las demandas de los trabajadores y las familias.

Cualquier protocolo y el Plan de Obras​ e Infraestructura para las escuelas tiene que ser discutido y elaborado por las organizaciones gremiales y la comunidad educativa, bajo control de Comisiones de Seguridad e Higiene por distrito y por escuelas, conformadas por docentes, auxiliares, estudiantes y familias. ¡Exigimos un verdadero aumento de presupuesto para educación para que no haya un pibe sin escuela!







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