Política Chile

MEDIO AMBIENTE

Empresarios y Gobierno hacen causa común ante el proyecto Dominga

La derecha quiere legitimar el proyecto de minera Dominga, el cual tiene un impacto catastrófico sobre el medio ambiente, en particular sobre el 80% de los pingüinos Humboldt, en una de las áreas protegidas con mayor cantidad de afluencia de turistas en el norte de Chile.

Viernes 4 de mayo

El Ministro de Minería, Baldo Prokurica exigió una investigación por las supuestas presiones que se habrían ejercido sobre los integrantes de la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) de la Región de Coquimbo, para que rechazaran el proyecto Dominga, durante el gobierno de Bachelet.

Es que el gobierno de Piñera necesita lograr cierta legitimidad instalando un relato sobre el rechazo, ¿Y que más práctico para ellos que no ir al debate de fondo?: Es decir, sobre cuánto afecta este proyecto al medio ambiente, si no que busca responsabilizar la falta de argumentos del gobierno anterior.

El gobierno de Bachelet y las "presiones"

La decisión del gobierno de Bachelet fue "patear" hacia adelante el problema al dejarlo en manos del Tribunal Ambiental, ante la impopularidad del proyecto, y no tanto el cuidado del medio ambiente.

¿Era intención del gobierno proteger el medioambiente? Muy lejos de esto, el gobierno de Bachelet defendió proyectos tan destructivos como éste, por ejemplo, Alto Maipo o la defensa de las salmoneras ante la crisis en Chiloé.

Pese a esto la derecha no tiene razón en su crítica, ya que esta impopularidad tiene asidero en la realidad política y argumentación técnica, como veremos.

La impopularidad del proyecto Dominga tiene una base técnica y ambiental, que justifica el rechazo

Una carta firmada por 41 expertos enviada a las autoridades competentes afirma que el proyecto minero portuario Dominga y Cruz Grande son incompatibles con la biodiversidad marina que se encuentra en la zona de La Higuera, región de Coquimbo.

Argumentan con pruebas científicas el por qué las condiciones de esta área son únicas e irremplazables, “la corriente de Humboldt, que fluye de sur a norte, arrastrará y llevará consigo los contaminantes de diversa índole que se producirán en las actividades mineras y portuarias”, lo que catalogan como un “desastre ecológico en contra de la biodiversidad” sin precedentes.

El problema ambiental como problema político

Pero los problemas ambientales también son problemas políticos, es decir está en juego qué modelo de sociedad. En el actual sistema económico las ganancias de un puñado de empresarios millonarios están sobre el medio ambiente, sacrificando el futuro de la biodiversidad, de la salud y condiciones de vida del conjunto de las personas.






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