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#ElFITenAtlanta: hoy colmamos la cancha

Participarán masivas delegaciones de todo el país. Estarán presentes sus principales referentes. Nicolás del Caño, ex candidato presidencial del FIT, cierra el acto, que inicia a las 15.30 h.

Eduardo Castilla

@castillaeduardo

Sábado 19 de noviembre | Edición del día

Hoy el Estadio de Atlanta, en la Ciudad de Buenos Aires, será la sede de un encuentro de tinte histórico. Se trata de la convocatoria que realiza el Frente de Izquierda y de los Trabajadores.

Se trata de la primera vez en décadas que la izquierda identificada con el trotskismo realizará un masivo acto en una cancha de fútbol. Se trata de uno de los 15 estadios más importantes de la República Argentina.

El hecho ilustra el crecimiento del Frente de Izquierda como fuerza política en la escena nacional. Evidencia además que el FIT ha logrado una continuidad desde su conformación hace 5 años. La coalición conformada por el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), el Partido Obrero (PO) e Izquierda Socialista (IS) no solo ha sostenido importantes votaciones sino que ha logrado, en las últimas elecciones, amplificar su peso en el Congreso Nacional, las legislaturas provinciales y muchos concejos deliberantes de ciudad. Esa perdurabilidad se ha logrado en el marco de los debates públicos existentes entre las diversas fuerzas.


Juventud trabajadora de La Plata

La perdurabilidad del FIT ha tenido mucho que ver con convertirse, cada vez más, en una alternativa política para amplios sectores de la clase trabajadora, las mujeres y la juventud, en un período político donde las limitaciones de todas las variantes políticas patronales no cesaron de quedar a la vista.


Hospital Posadas docentes estudiantes terciarios secundarios tercerizados del Ferrocarril Sarmiento

Una cuota no menor de esa simpatía ha venido de los sectores que, honestamente, creyeron en el discurso político del kirchnerismo y sus banderas de liberación, soberanía o la llamada “lucha contra las corporaciones”. Pero ese doble discurso se desnudó en múltiples postales: desde el nombramiento del genocida Milani en la cúpula del Ejército, hasta los pactos secretos con la multinacional norteamericana Chevron, o la devaluación de enero de 2014, por solo citar algunos ejemplos.

Una oposición consecuente y coherente

En los casi 12 meses del gobierno de Macri, el FIT ha sido –claramente- la única oposición consecuente al ajuste en curso. Eso quedó claramente demostrado en el inicio mismo de la gestión de Cambiemos, cuando el único ex candidato presidencial que rechazó el falso diálogo con el nuevo presidente fue Nicolás del Caño.

Ese lugar de oposición se continuó expresando a lo largo del año en el terreno parlamentario. Fue en el Congreso Nacional donde el FpV se dividió entre quienes brindaban quórum y votaban leyes esenciales para el macrismo (como ocurría en el Senado) y aquellos sectores que mantuvieron un discurso parcialmente opositor. Allí también surgieron otros sectores–incluso del seno del anterior oficialismo, como el caso del Bloque Justicialista de Diego Bossio- que también fueron parte de garantizar la gobernabilidad de Cambiemos.

En ese terreno, solo el FIT mantuvo una constante coherencia en la oposición a medidas contrarias a los intereses del pueblo trabajador. Esto se puso en evidencia hace dos semanas, de manera más que cristalina, en el rechazo al dietazo que diputados y senadores se habían auto-otorgado, llevando sus ingresos a casi $141.000. Solo el FIT, con Myriam Bregman y Néstor Pitrola como principales voceros, rechazó estar decisión y obligó, mediante una fuerte denuncia pública a un retroceso en el aumento, en la Cámara Baja.

Contra la tregua

Un actor no menor a la hora de garantizar la gobernabilidad de Macri ha sido la conducción burocrática de los sindicatos y las centrales sindicales.

La CGT –después de una unificación más que dificultosa- y los llamados movimientos sociales vienen cumpliendo hoy el papel de garantizar precisamente, una transición ordenada hacia 2017 para el Ejecutivo nacional. Esto, a pesar de haber tomado las calles ayer viernes, en una nueva movilización.

Más información: La CGT y un movimiento que evita el paro

En el marco de esa tregua establecida por las conducciones burocráticas, el Frente de Izquierda ha sido parte activa de muchas de las importantes peleas desarrolladas contra el ajuste de Gobierno y patronales.

Desde el apoyo temprano a la lucha de los trabajadores estatales traicionados por la propia conducción de UPCN, hasta las peleas de sectores obreros contra el vaciamiento que las patronales llevan a cabo, como sucede en Tarcol (Mendoza), Cresta Roja (provincia de Buenos Aires) y los trabajadores de la Línea Este, en La Plata o los trabajadores de la Línea 60 contra la desidia patronal, por solo citar algunos ejemplos.

El lugar de la izquierda no es solo el del apoyo a la lucha, sino también el de la construcción de agrupaciones y corrientes en diversos lugares de trabajo, en el camino de la pelea estratégica por la recuperación de los sindicatos de manos de la burocracia.

Así, la primera mitad del año vio el triunfo de los sectores combativos y antiburocráticos en el sindicato del neumático (Sutna). Hace pocas semanas, se vio la importante victoria de la Lista 2 (Bordó e independientes) de la Alimentación en la comisión interna de la empresa alimenticia Mondelez, en su planta de Victoria.

Entusiasmo que recorre el país

Precisamente ese lugar de real y consecuente oposición a las políticas del Gobierno nacional y los provinciales, es el que ha logrado concitar una enorme expectativa.

Como se reseñó hace días, en La Izquierda Diario, el “yo voy a Atlanta” se convirtió en una afirmación que miles y miles repitieron a lo largo y ancho de todo el país.

Más información: “Yo voy a Atlanta”

Para los sectores combativos de la clase trabajadora es el lugar donde encontrarse con sus pares, representantes de aquellas luchas emblemáticas que son abandonadas a su suerte por los dirigentes burocráticos.

Para los y las jóvenes, Atlanta y la convocatoria del FIT aparece como una alternativa ante la crisis de aquella juventud que adscribió al llamado “proyecto nacional y popular”, o ante el giro a derecha de corrientes como Patria Grande o el Movimiento Evita, que se convirtieron en una suerte de brazos políticos del Vaticano y el papa Francisco.

Para miles de mujeres -muchas de las cuales vienen de participar en el importante Encuentro Nacional de Mujeres en Rosario- es también un escenario para seguir peleando por masificar un movimiento que enfrente los femicidios, la violencia machista y pelee por el derecho al aborto legal y gratuito.

Delegación de Maipú, Mendoza, a minutos de partir a Atlanta.

Las batallas por venir

Como han señalado algunos de sus referentes, el de Atlanta no es un acto electoral, sino parte de una pelea por fortalecer un polo de independencia política de la clase trabajadora, en oposición a las diversas variantes patronales.

Pero es imposible desligar este acto de la connotación política hacia el año que se avecina. Un año en que el conjunto de las fuerzas patronales buscará dirimir sus internas por medio del mecanismo electoral. En ese camino, el peronismo en su vasto conjunto y con matices, le garantiza gobernabilidad a Cambiemos, al tiempo que se postula como una “oposición responsable”, que privilegia los intereses de los empresarios mercado-internistas.

También hacia la batalla electoral que tendrá lugar en 2017, fortalecer el FIT se convierte en una tarea de primer orden. Esa es la perspectiva con que la hoy el Frente de Izquierda se propone colmar Atlanta. Es la perspectiva con la que invita a sumarse a la convocatoria a partir de las 15.30 h.




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