Cultura

HISTORIA DE MUJERES

El sinuoso camino de la libertad y los derechos de las mujeres

En un nuevo aniversario de la movilización por la "Emancipación de las mujeres", una reflexión sobre las banderas de lucha vigentes del movimiento de mujeres de los años '70.

Celeste Murillo

@rompe_teclas

Viernes 26 de agosto de 2016 | Edición del día

El 26 de agosto de 1970 marcharon 20 mil mujeres en la ciudad de Nueva York (Estados Unidos) exigiendo igualdad. La movilización fue convocada bajo el lema “Emancipación de las mujeres” y se realizó el día que se cumplían 50 años de la aprobación de la Decimonovena Enmienda, que garantizó el derecho al voto a las mujeres de ese país.

Esas mujeres que se habían movilizado durante años para que se les reconozca un derecho elemental, el sufragio, sabían (lo aprendieron con la cárcel y la represión) que no lo conquistarían como resultado del “desarrollo y el avance” de la democracia. Al contrario, su conquista implicó un cuestionamiento de la democracia, como cuando las sufragistas denunciaron que “Nosotras las mujeres de Estados Unidos decimos que Estados Unidos no es una democracia”.

La experiencia histórica les dio la razón y demostró que la igualdad ante la ley (el derecho al voto, que fue una de las primeras demandas básicas que exigieron las sufragistas) nada tenía que ver con la igualdad ante la vida. Las mujeres, aun habiendo conquistado el derecho al voto, enfrentaban la discriminación cotidianamente: recibían (reciben) un salario menor al de sus compañeros varones, eran despreciadas, sufrían violencia y discriminación (una realidad mucho más dura para las mujeres trabajadoras, las afroamericanas, las latinas).

Y aunque Betty Friedan, la dirigente de la coalición NOW que encabezó la movilización, quizás no conocía (o conocía muy poco) a Lenin o el legado de la revolución rusa, en los hechos era empujada a la misma conclusión (que en palabras de Lenin era: “La igualdad ante la ley todavía no es la igualdad frente a la vida”).

Te puede interesar: La revuelta femenina televisada

Durante los 50 años que separaron las dos movilizaciones se sancionó la Ley de Igualdad Salarial en Estados Unidos (1963), y sin embargo en 1970 las mujeres llevaron adelante la “Women’s Strike for Equality” (Huelga de Mujeres por la Igualdad) para exigir el cumplimiento de esa ley. Marcharon porque la igualdad legal no tenía nada que ver con la desigualdad real.

Esa marcha en Nueva York se dio en un contexto de agitación social en el que se extendía el cuestionamiento a la democracia capitalista, que no tenía mucho que ofrecer a la mayoría: se radicalizaba el movimiento negro, trabajadoras y trabajadores luchaban contra empeoramiento de sus condiciones laborales. La movilización fue tan amplia que llegó a votarse una red de guarderías y cuidado infantil, vetada más tarde por Richard Nixon porque inspiraba ideas de “crianza comunitaria” de niños y niñas y eso debilitaba a la familia.

Las mujeres no se detuvieron en esas demandas; exigieron para sí el derecho al aborto (que sería conquistado en 1973 en la mayoría del país mediante el fallo Roe vs. Wade), la creación de guarderías gratuitas, igualdad de derechos para acceder a educación y puestos de trabajo... En fin, igualdad, sin la cual era imposible pensar en la libertad, aunque para la libertad hubiera que recorrer un camino más largo y sinuoso.

El aniversario repetido es un recordatorio de la constante necesidad de la movilización para garantizarnos aquellos derechos conquistados, que en ningún caso son dádivas de ningún gobierno ni Estado.

Te puede interesar: La emancipación de las mujeres en tiempos de crisis mundial

Hoy, el derecho al aborto está siendo atacado en muchos de los países donde las mujeres conquistaron que sea legal; se aplican restricciones y se crean obstáculos, mientras su ilegalidad sigue generando un verdadero “femicidio” para las mujeres de gran parte del mundo (como en Argentina). La violencia contra las mujeres ha crecido a la sombra de la ilusión de la ampliación de derechos y, sobre todo, la igualdad legal sigue siendo la desigualdad real.

Aunque muchas de las feministas que pusieron en pie el movimiento por la emancipación de las mujeres en los años ‘60 y ‘70 hayan abandonado el horizonte revulsivo de la transformación social, sus banderas de lucha siguen vigentes, a la espera de los brazos de nuevas generaciones que quieran levantarlas.

Te puede interesar: Feminismo cool, victorias que son de otras







Comentarios

DEJAR COMENTARIO