Géneros y Sexualidades

VIOLENCIA DE GÉNERO

El sexismo en la vida de las mujeres

Análisis sobre cómo afecta el sexismo en los diferentes ámbitos de la vida de las mujeres.

Melissa Navea V

Psicóloga

Viernes 28 de octubre

Al hablar de “sexismo”, básicamente nos referimos a las características y estereotipos que se le atribuyen tanto a hombres y mujeres por su sexo, lo que a su vez perpetúa el binarismo de género. Ejemplo de esto es que al nacer a las niñas le atribuyan el color rosado, y a los niños, el celeste; o las niñas juegan con muñecas, y los niños con la pelota, entre un montón de ejemplos más.

Pero, el sexismo no funciona al azar, sino que responde a un tipo de organización social en el cual a los hombres se les atribuye una posición de superioridad, con un rol de proveedor, mientras que a la mujer se le relega al cuidado de los hijos y los quehaceres del hogar. Es decir, esta organización social, llamada patriarcado, posiciona a lo masculino por sobre lo femenino, lo cual es avalado por el sistema capitalista, favoreciendo principalmente la discriminación de las mujeres.

En la publicidad generalmente se nos utiliza para vender artículos de aseo, de cuidado de bebes y niños, lo que responde al “rol histórico” de la mujer como cuidadora y principal encargada del hogar. También promocionando artículos de belleza donde se impone un prototipo de lo femenino al cual supuestamente todas “debiésemos aspirar”. O bien publicitando artículos de consumo mayoritariamente masculinos, donde se utiliza la figura de la mujer para vender (desodorantes, alcohol, autos, etc). Esto último también se expresa en lo cotidiano, con el acoso en la calle, en el trabajo y nuestros lugares de estudio.

En nuestros trabajos, se hace evidente cuando nos pagan mucho menos que nuestros compañeros hombres por hacer la misma tarea. Además, en Chile, el 70% del subcontrato lo componen mujeres, con las condiciones más precarias, repercutiendo directamente en nuestras jubilaciones que por supuesto también son las más bajas. Esto sumado a los derechos sobre la maternidad, los cuales son constantemente vulnerados, como cuando nos despiden por quedar embarazadas, o simplemente no nos contratan por estar en edad fértil, o tener hijos. A todo esto se suma, que principalmente recae en nosotras el trabajo doméstico no remunerado.

También se muestra en que nos obligan a la maternidad y a no poder decidir por nosotras mismas si ejercerla o no, pero las condiciones de vida, tanto la salud, la educación, entre otras, no están garantizadas para vivir, si no que para sobrevivir en este sistema. Además, en que nos cuestionan denigrantemente por vivir nuestra sexualidad libremente, tan solo por ser mujeres.

Finalmente, como vemos el sexismo nos relega a una posición de inferioridad, instaurando la idea de que tan solo por ser mujeres somos más débiles, tan solo por ser mujeres, pueden acabar con nuestras vidas porque estas valen menos.

Es necesario comprender que la opresión, la explotación, discriminación y violencia hacia las mujeres son aspectos que solo podrán ser erradicados a la par que las mujeres trabajadoras, jóvenes, estudiantes, en conjunto con la clase trabajadora y sectores oprimidos, lleven adelante una lucha contra este sistema capitalista que permite y avala esta realidad. La lucha por la emancipación de las mujeres, es la lucha por la libertad de toda una clase.




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