Política

POLÍTICA

El peronismo en estado de deliberación

El fin de semana nos regaló las primeras postales de peleas más serias en el peronismo. Scioli y Urtubey, muy cerca de Macri. El kirchnerismo y un discurso político “expansivo”.

Martes 15 de diciembre de 2015 | Edición del día

Hasta el jueves mismo, a pesar de la derrota electoral, el kirchnerismo parecía mantener una hegemonía importante.

La enorme concentración de “despedida” a la presidenta y el faltazo de los diputados nacionales –y en menor medida- los senadores a la jura de Macri, mostraban una presidenta que se retiraba con un enorme caudal de simpatía.

El fin de semana trajo la reunión de Macri con los gobernadores, donde Urtubey se mostró como una suerte de colaborador, buscando así arrimar leña para su propio fuego.

Sin embargo, allí estuvieron todos. Ni la “díscola” Alicia Kirchner faltó. Son las vueltas de la vida y los límites de la “caja”. El disciplinamiento que impuso el kirchnerismo a las provincias -lo que fue llamado bonapartismo fiscal- tiene que ser soportado por el único distrito que sigue bajo su control.

Urtubey compite con Scioli en cuanto a quien se muestra como más colaborador.
Este fin de semana, después de la reunión del viernes en la Casa Rosada se confirmó que Scioli acompañará a Macri a buscar capitales de inversión al extranjero. Como parte de ese “acercamiento” sonó con fuerza la mención de que el ex candidato del Frente para la Victoria habría sido tentado con la embajada en Italia, algo que no fue confirmado pero tampoco desmentido.

Otro de los personajes que en los últimos días se distanció del Frente para la Victoria fue el ex ministro de Seguridad Bonaerense, Alejandro Granados. Quién en su asunción como intendente de Ezeiza (cargo al que arribó mediante la boleta del FpV, en las últimas elecciones) el sábado a la noche sentenció: “Sepan que soy un intendente peronista y que nada tengo que ver con el Frente para la Victoria”. Separándose del espacio del que fuera parte hasta segundos antes de su declaración y por el cuál en caso de que Scioli ganará la presidencia hubiese estado al mando del ministerio de Defensa.

Ante el desgrane que viene sufriendo el kirchnerismo en las últimas 72 h, Máximo Kirchner subió la apuesta y en declaraciones a Radio Nacional afirmó que: “Hay que hacer un Frente para la Victoria grande, que incorpore muchas más visiones, que trasciendan las propias fronteras del peronismo, y es muy necesario que sea un frente que incluya a todos, porque si no vamos a terminar en un partido chiquitito, que es lo que necesita este Gobierno que asumió”. Una suerte de llamado a retomar la transversalidad desde el llano, al mismo tiempo que un intento de demostrar que el PJ necesita del espacio kirchnerista para recomponerse y ser una “oposición” al gobierno de Macri.

Cuando la izquierda llamó a votar en blanco diciendo que Scioli y Macri tenían el mismo programa de ajuste, fue criticada abiertamente por “hacerlo el juego a la derecha”. A dos días de haber asumido su gobierno el líder de Cambiemos, resulta casi imposible distinguir a uno del otro. Si no eran lo mismo, es evidente que diferencias profundas no existía de ningún modo.







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