Medios de comunicación

TRIBUNA ABIERTA

El oficio del periodista en Karl Marx y Vladimir Lenin

Domingo 14 de mayo | Edición del día

El periodismo ahora devenido en una carrera terciaria o universitaria se caracterizó por ser un oficio donde sus profesionales se formaban en la práctica misma, en la vorágine de la información y en la necesidad de crearse una base cultural que se fomentaba en el mismo trabajo del día a día.

“La lectura era una adicción laboral. Los autodidactas suelen ser ávidos y rápidos, y los de aquellos tiempos lo fuimos de sobra para seguir abriéndole paso en la vida al mejor oficio del mundo… como nosotros mismos lo llamábamos. (…) La creación posterior de las escuelas de periodismo fue una reacción escolástica contra el hecho cumplido de que el oficio carecía de respaldo académico. (…) las empresas se han empeñado a fondo en la competencia feroz de la modernización material y han dejado para después la formación de su infantería (…) La deshumanización es galopante.”, así describía el oficio del periodista, Gabriel García Márquez en la 52a. asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, en Los Angeles, U.S.A., octubre 7 de 1996.

Karl Marx y Vladimir Lenin también signaron un precedente en materia de periodismo: el estilo panfletario que denunciaba la desigualdad social y exponía los intereses de la burguesía. La clase dominante cuenta no sólo con el Estado como herramienta de dominación que ante un conflicto falla a favor de sus intereses, ya sea por cooptación o a través de su aparato represivo, sino que además también es poseedora en muchos casos de los medios de comunicación que se forjan para mantener su discurso como hegemónico. De aquí la importancia en –como lo hicieron Marx y Lenin- en desarrollar un estilo panfletario, contestatario, y que se articule en un conjunto de tácticas que respondan a una estrategia conjunta que represente la lucha de los oprimidos.

El 1 de junio de 1848 en Alemania comenzó la publicación de la Nueva Gaceta del Rin cuya constitución se reducía a la dirección de Karl Marx, según cuenta Federico Engels en “Marx y la Nueva Gaceta del Rin (1848-1849)”, que se convirtió en un órgano de denuncia frente a la nobleza en la Revolución Alemana de 1848.

“No teníamos más que adversarios despreciables, y a todos ellos los tratábamos con el mayor de los desprecios”. El primer número de la Gaceta empezó con un artículo que ridiculizaba la “poquedad del parlamento de Francfort, la esterilidad de sus larguísimos discursos y la inutilidad de sus cobardes resoluciones.”. El objetivo de las notas era provocar el “espanto” del demócrata pequeño burgués y ese espanto era para la Nueva Gaceta del Rin, la prueba de que “habíamos dado en el blanco”, relata Engels.

Enfrentaban también la pequeña burguesía democrática siempre que “ésta pretendía velar sus contradicciones de clase con el proletariado con la frase favorita de que “todos queremos lo mismo, nuestras diferencias se deben todas a meros equívocos”.

La insurrección de los obreros de París de 1848 demostró cómo Marx y la Nueva Gaceta del Rin estaban del lado de los insurrectos, y tras la derrota se ensalzó la memoria de aquellos en el artículo “Die Junierevolution”.

Lenin en su gran libro de formación teórico-práctico “Qué hacer?” sienta las bases de cómo debe realizarse una correcta agitación política. Recuerda como el contenido principal de las “octavillas” (párrafos breves, sintéticos, en un panfleto) consistía en “denunciar la situación existente en las fábricas”, y cómo se convirtieron en puntos de partida para despertar la conciencia de clase.

Ante la pregunta “¿en qué debe consistir la educación política?”, Lenin explica: “Hay que hacer agitación con motivo de cada hecho concreto de opresión. Y puesto que las más diversas clases de la sociedad son víctimas de esta opresión, puesto que se manifiesta en los más diferentes ámbitos de la vida y de la actividad sindical, cívica, personal, familiar, científica.. ¿no es evidente que incumpliríamos nuestra misión de desarrollar la conciencia política de los obreros si no asumiéramos la tarea de organizar una campaña de denuncias políticas de la autocracia en todos los aspectos? Para hacer agitación con motivo de las manifestaciones concretas de la opresión es preciso denunciar estas manifestaciones”. (1. La agitación política y su restricción por los economicistas, Cap. III: Política Tradeunionista y Política Socialdemócrata, ¿Qué hacer?, V. Lenin.).

El “¿Qué hacer?” surgió en el marco del artículo “¿Por dónde empezar?” publicado en Iskra en mayo de 1901. El artículo planteaba el contenido principal de la agitación política, organización y el plan de crear una organización combativa de toda Rusia.
“Iskra” o “La Chispa” fue el primer periódico clandestino de toda Rusia fundado por Lenin en 1900 y desempeñó un papel decisivo en la creación del partido marxista revolucionario de la clase obrera. Lenin oficiaba de Redactor en Jefe y Director. El lema del periódico: “Una chispa puede incendiar la pradera”.








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