Política

A 7 AÑOS DE LA HISTÓRICA CONDENA

El juicio a Von Wernich, un demonio creado por la Iglesia

Claudia Ferri

@clau.ferriok

Jueves 9 de octubre de 2014 | Edición del día

Ángel y demonio. Sacerdote de la Iglesia Católica y torturador durante la última dictadura militar. El 9 de octubre del 2007 se leyó la sentencia en la que Christian Federico Von Wernich fue condenado a reclusión perpetua por hallarse culpable de 42 casos de privación ilegítima de la libertad, 31 casos de tortura –entre ellos Jacobo Timerman (periodista y director del diario La Opinión) y 7 homicidios calificados; los delitos fueron cometidos en 5 campos de concentración del denominado “Circuito Camps”: Arana, la Brigada de Investigaciones y la comisaría N° 5 (los tres dentro del partido de La Plata), así también como en “Puesto Vasco” (en Bernal) , el “pozo de Quilmes” y el COT 1 de Martínez. El sacerdote tenía vía libre para pasearse por los pasillos de estos campos, como dentro de las celdas mismas, buscando quebrar psicológicamente a los detenidos para que delaten a sus compañeros y organizaciones. Se había convertido en una pieza clave para la Policía de la Provincia de Buenos Aires y para el propio Ramón Camps.

Durante los 96 días que duró el juicio desfilaron centenares de testigos que acusaron a Von Wernich de defender las torturas, asesinatos y el robo de bebés. También actuaba como nexo entre los detenidos y sus familiares, pidiéndoles dinero que usaría para sacar a los presos del país, pero esos viajes nunca se concretaron. Frente a esta situación la abogada querellante Myriam Bregman (miembro del CEPRODH y diputada electa de la Provincia de Buenos Aires del PTS en el FIT) señaló en su alegato que se debía juzgar al acusado, “no por delitos aislados sino por el delito de genocidio porque tenían como objetivo cambiar la estructura del país, disciplinar y aumentar la explotación de la clase trabajadora aduciendo el rol clave de la Iglesia en la protección y la colaboración de esta política de Estado, claramente fue una pieza clave de ese genocidio y debe ser juzgado como tal” (1).
El antecedente directo a este juicio fue la sentencia obtenida en el Juicio a Miguel Etchecolatz donde se logró condenar al represor por los delitos cometidos “en el marco del genocidio”. Este cambio de carátula fue fundamental para enfrentarse a la concepción heredada de la democracia alfonsinista de la “Teoría de los dos demonios” en Argentina.

Von Wernich y la iglesia son responsables

Von Wernich fue protegido y solventado económicamente por la Iglesia Católica hasta el día de su detención preventiva en el año 2003 cuando fue alojado en la Unidad Antiterrorista de la Policía Federal. Mientas tanto, siguió ejerciendo su profesión sin inconvenientes. En la Parroquia Santa Rosa de Lima de Bragado, a fines de la década del ’80, padeció el repudio social de la población local pero no así el de la Iglesia que siguió protegiéndolo y lo trasladó a Chile hasta el momento de su detención.

Proveniente de una familia adinerada y liberal de San Isidro tenían una importante influencia en el poder político y económico del país. Con dos años, su familia se mudó a Concordia (Entre Ríos), donde vivió su adolescencia. Por esos años comenzó a mantener amistades con jóvenes de Acción Católica y se acercó ideológicamente al sacerdote Raúl Sánchez Abelenda que fomentaba un discurso teológico reaccionario. En familia festejó el golpe gorila a Perón. Con su hermano Guillermo participó en numerosas “cruzadas” enfrentándose a judíos, masones y comunistas en representación de la derecha ultracatólica y como seguidores de la Falange española.

En repetidas oportunidades intentó ingresar al Seminario de La Plata pero su mal comportamiento lo llevó a abandonarlo rápidamente hasta que finalmente se ordenó sacerdote el 31 de marzo de 1974 con 35 años de edad. Es en esta época donde empieza a tejer las relaciones de poder que lo llevaron a ser el confesor personal del coronel Camps, primero desde su rol de capellán en la ciudad de 25 de Mayo y luego ya como capellán de la Policía de Provincia de Buenos Aires y, más específicamente, como guía espiritual de la Dirección General de Investigaciones al mando de Miguel Etchecolatz. Durante el Juicio, él mismo describió su función como la de “atender de forma pastoral a la familia policial”. Sin embargo, las pruebas y los testimonios de las víctimas pudieron demostrar que el cura con piel de cordero era en realidad un lobo que apoyaba política e ideológicamente la dictadura militar y su política genocida, enmarcado dentro de una política institucional de la Iglesia Católica. Como muestra de su impunidad, cabe destacar que Von Wernich nunca fue separado de sus funciones como sacerdote.

El Juicio oral y público a Von Wernich fue el primer (y único) juicio a un miembro de la Iglesia Católica por ser partícipe del Terrorismo de Estado. A pesar de que ésta, como institución, fue cómplice directa de la política genocida.

Además, el desarrollo del juicio se produjo en un contexto muy particular: el 18 de septiembre del año anterior –el día de la sentencia Etchecolatz– un testigo clave desapareció dejando expuesto el gran aparato represivo de la provincia que hoy continúa en pie, hablamos de Jorge Julio López.

La desaparición del compañero López y la impunidad de la Iglesia –que mantuvo el apoyo al gobierno militar hasta su final– demuestran que la política de DDHH del kirchnerismo no es más que una lavada de cara de su gobierno. Siguen siendo miles los cómplices de la dictadura militar y de la Triple A que permanecen libres.

(1) Causa Número 2506/07 del Juzgado General N° 3 de la ciudad de La Plata seguida a Christian Federico Von Wernich, en Alegatos: http://www.cij.gov.ar/adj/ADJ-0.803708001226937477.pdf

Videos recomendados:

  •  Lectura de sentencia: https://www.youtube.com/watch?v=Te90ar6g5m8
  •  Entrevista Myriam Bregman en C5N por la condena: https://www.youtube.com/watch?v=IpBh9ZFEtuA#t=86
  •  Myrian Bregman habla luego de la sentencia: https://www.youtube.com/watch?v=iiB1FcbGTvE#t=53





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