Política

DESAPARICIÓN FORZADA

El juez Lleral quiere buscar a Santiago Maldonado con otro rastrillaje en Pu Lof

El nuevo juez de la causa les anunció a miembros de la comunidad en su “visita” del miércoles que quiere un nuevo operativo. “Nos genera la misma desconfianza que Otranto”, dicen desde esa comunidad mapuche.

Daniel Satur

@saturnetroc

Domingo 8 de octubre | 00:00

Foto Télam/Alejandra Bartoliche

En menos de una semana el juez federal Gustavo Lleral caminó dos veces por la vera de la Ruta 40, a la altura del kilómetro 1848, y llegó hasta la tranquera de ingreso a Pu Lof en Resistencia de Cushamen. La primera vez se presentó ante los jóvenes apostados en la casilla de guardia, intercambió algunas palabras y se comprometió con investigar qué pasó con Santiago Maldonado. La segunda, el último miércoles, pidió un poco más de tiempo para conversar y, después de tres horas de charla y mates, el juez decidió tomarle declaración allí mismo a dos testigos de los hechos del 1° de agosto.

El gesto de Lleral trascendió rápidamente. Las grandes empresas periodísticas y diversos sectores coincidieron en expresar su satisfacción por el “cambio”. Nada que ver con Guido Otranto, se comenta en estas horas.

No fue la misma impresión que dejó esa visita en los miembros de Pu Lof. “Es cierto que el juez está teniendo formas diferentes a las de Otranto. Pero se está sobrevalorando una actitud que en verdad debería ser la actitud normal”, dijo Andrea Millañanco, vocera de la comunidad.

La mujer recordó que “eso de ir, compartir y conversar con los lamien, también lo había hecho Guido Otranto hace un año y después nos terminó reprimiendo varias veces”. Cuentan desde Pu Lof que un mediodía de noviembre de 2016 el juez federal de Esquel se hizo presente en la tranquera y pidió conversar con la comunidad. “Era el horario del almuerzo, se compartió con él el guiso que se estaba preparando”, recuerda otra de las mujeres de la comunidad.

Y recuerdan también que entonces Otranto se había comprometido a respetarlos e incluso “avisar cuando pasara La Trochita, para que no hubiera ningún tipo de inconvenientes ni represión” (las vías cruzan el territorio). “Él mismo fue a hacer un acuerdo con la comunidad, nadie se lo había pedido, y sin embargo no lo respetó. No sólo no avisó que iba a pasar La Trochita sino que ingresó a Pu Lof con más de 300 efectivos y pasó lo que pasó”, relata.

Desde el territorio mapuche confiesan que este gesto de Lleral, de alguna manera, les hace recordar a esa situación. “Aparecen un día, en una especie de predisposición al diálogo y a dar garantías de que las cosas pueden ser de tal o cual forma, pero después terminan reprimiendo y olvidándose de los acuerdos que hacen con los mapuches”.


Foto Comunidad Pu Lof

¿Más testigos?

Con relación a los testimonios de la comunidad mapuche sobre los hechos del 1° de agosto, por un lado el juez les tomó declaración a dos que se encontraban allí y por otro comunicó que espera que se presenten más testigos en su juzgado. Sobre este aspecto dicen desde la comunidad que los testimonios que tomó el juez en verdad ya están en la causa. Uno de esos testigos, incluso, ya declaró ante la fiscal Silvina Ávila.

“El juez insiste en que se presenten nuevos testigos que aporten más datos sobre lo que ocurrió a la vera del río. Nosotros le respondimos que ya se había presentado a declarar Matías Santana, quien contó cómo Santiago fue desaparecido a manos de la Gendarmería, cómo vio que lo golpearon, lo subieron a un Unimog y luego lo trasladaron a una camioneta”, dijo Millañanco.

Como se dijo en reiteradas oportunidades, el hostigamiento a la comunidad mapuche de parte de Otranto, de la fiscal Silvina Ávila, del Gobierno y de las fuerzas represivas provocó terror en las y los testigos que, de todos modos, tomaron la decisión de declarar con el objetivo de que el Estado devuelva a Santiago.

Por eso, frente al pedido del juez, en Pu Lof le respondieron a Lleral que “a los testigos que nosotros ya presentamos los han tratado muy mal. La misma fiscal que le tomó declaración a Matías Santana es la que en el allanamiento del 18 de septiembre a Pu Lof lo dejó 13 horas precintado y permitió que lo golpeen y lo arrastren por el piso”.

Desde esa comunidad mapuche afirman que no sienten que tengan garantías con los cambios que se produjeron en la causa: “La verdad es que nosotros no confiamos en la justicia, porque en nombre de la justicia es que nos despojaron de todo. No tenemos garantía de nada. Y encima tenemos que declarar ante representantes del mismo Ministerio de Seguridad, el que se llevó al compañero Santiago Maldonado y nos viene reprimiendo desde hace más de dos años”.

¿Nuevo rastrillaje?

Quizás la palabra que más inquietó a los miembros de Pu Lof al salir de la boca del Gustavo Lleral fue “rastrillaje”. En efecto, el juez les anunció que tiene intenciones de realizar un nuevo rastrillaje en el territorio. La lectura, al menos para la comunidad, es una sola. “Sería el cuarto rastrillaje que se haría en nuestra comunidad, eso quiere decir que siguen manteniendo el discurso y la hipótesis de Otranto, de que Santiago quedó allí, en el río”, dicen con enojo. Eso, agregan, “es desconocer todos los testimonios y las imágenes que hay acerca del procedimiento de la Gendarmería”.

Lleral les dijo a los miembros de la comunidad que entre lunes y martes quiere volver a encontrase con ellos, esta vez en su despacho del Juzgado de Esquel. Sería para programar entre otras cosas el nuevo rastrillaje. “No nos hace ninguna gracia que sigan haciendo rastrillajes y peritajes sobre nuestra comunidad, que se siga poniendo la mirada en Pu Lof, porque es una forma de seguir desconfiando de la denuncia que hicimos desde un principio. Lleral nos genera la misma desconfianza que Otranto”, sentencian en Cushamen.

En la charla del miércoles, alrededor del fogón de la casilla de guardia, una frase del juez produjo algo de asombro entre los miembros de Pu Lof, tanto en quienes se reunieron con él como en quienes no estuvieron en ese momento presentes. “Les dijo a todos los presentes que él no nos podía dar ninguna garantía porque ni siquiera él mismo se siente con garantías”, comentan desde la comunidad. Lleral incluso afirmó tener “miedo” por “todo lo que está pasando”.


Foto Enfoque Rojo

Jones Huala

“Nosotros estamos atentos ahora a ver qué sucede con el juicio de extradición al lonco de nuestra comunidad”, dicen desde Pu Lof. Es que si bien el juez federal Gustavo Villanueva aún no definió fecha para juzgar a Facundo Jones Huala en Bariloche a pedido del gobierno de Chile (que quiere que se lo extradite al país vecino), ya se cumplieron los plazos para mantener al lonco bajo prisión sin juicio. “Lo están dilatando pero sabemos que va a ser de un momento a otro y queremos estar preparados para eso. Igual creemos que va a ser para después de las elecciones”, pronostican en Pu Lof.

“De la misma manera, por cuestiones electorales, se está queriendo desinstalar el Caso Maldonado de los grandes medios. Y por ende también se quiere sacar de la agenda el conflicto territorial que hay en el país”, agregan.

Mientras, advierten por último, siguen “todo el tiempo en alerta. La zona sigue muy militarizada, hay muchos servicios de inteligencia trabajando tanto en Esquel como las comunidades aledañas, hay autos que pasan por las noches y sacan fotos. Eso sigue existiendo. Las detenciones arbitrarias siguen, la represión sigue, la tortura sigue”.






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