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El futuro del plan nuclear PRO

Durante el mes pasado se presentaron las nuevas autoridades de la CNEA, Osvaldo Calzetta Larrieu y Alberto Lamagna, en actos encabezados por el secretario de energía nuclear Julian Gadano esbozaron los principales objetivos del sector nuclear en la era macrista.

Mauricio Estrada

Trabajador de CNEA | Agrupación Marrón Clasista

Miércoles 5 de octubre de 2016 | Edición del día

En la semana del 19 al 23 se llevo a cabo la presentación de las nuevas autoridades de la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) designadas por el poder ejecutivo. Los trabajadores fueron convocados a actos en las distintas sedes y centros atómicos que encabezó el Subsecretario de Energía Nuclear, Julián Gadano, allí presentó a Osvaldo Calzetta Larrieu* y Alberto Lamagna** quienes fueran designados como presidente y vice del organismo, respectivamente. Un recambio que se da con algo de delay ya que la anterior presidenta, la Lic. Norma Boero estaba muy ligada al kirchnerismo.

La CNEA es la principal institución de la actividad nuclear en argentina, creada en 1950 por el gobierno de Perón, hoy en día es una de las referencias ineludibles en la aplicación de este tipo de tecnología a nivel regional, en generación de energía como en otros campos de la actividad pacifica con material radiactivo que se vincula con la industria, el agro y la medicina.

Calzetta se presentó haciendo eje en tres proyectos que prepara el organismo, por un lado el proyecto CAREM, de donde él proviene, que es un reactor de baja potencia diseñado completamente en argentina por CNEA con el cual se estarían comenzando las obras civiles. CAREM es la denominación para lo que fuera originalmente la sigla de Central Argentina de Elementos Modulares, con este proyecto argentina se juega a poner en operación la primera central nuclear de potencia íntegramente diseñada y construida en Argentina, por otro lado el RA10, un reactor de investigación que esta vinculado centralmente a provisión de radioisótopos para la medicina nuclear y para líneas de investigación y desarrollo científico. Por ultimo lugar destacó la importancia que tendrá en su gestión el avance en las distintas técnicas que se están utilizando en el enriquecimiento de uranio, tecnología que esta desarrollando argentina y área de donde proviene el nuevo vicepresidente del organismo.

Lamagna, al mejor estilo Lino Barañao, dio un salto desde su apoyo al Sciolismo y cayó bien parado en la vice presidencia. Una clara política de continuidad con cambios para dirigir la institución

El plan PRO para la Energía Nuclear

El perfil de las nuevas autoridades intenta marcar una distinción bastante grande con la gestión anterior, su presentación fue un discurso técnico y desideologizado. La novedad es que alguien que viene de las ciencias sociales, dirija un área como la nuclear donde es amplio el predominio de ingenieros, físicos y técnicos. En un tono más distendido, con un manejo muy propio de un “coaching” empresarial, Gadano, de la Subsecretaria de Energía Nuclear dependiente del Ministerio de Energía y Minería trazó los principales aspectos hacia donde apuntará el área. Se centró en la importancia que tiene la institución para el gobierno desde el punto de vista de la cantidad de logros obtenidos y su prestigio a nivel internacional. Luego hizo énfasis en algunos ejes como la “transparencia”, aunque esta no sea como nos tiene acostumbrados la política, una cuestión de cuentas claras, sino en lograr una mejor relación con la sociedad, casi como una cuestión de prensa y aceptación de la energía nuclear por parte de la opinión pública ya que cuenta con innumerables detractores y es resistida en varias provincias tanto por movimientos ambientales como gobiernos provinciales y municipales.

Es necesario abrir un debate serio y con mucha información sobre la energía nuclear, ya que esto permitiría derribar ciertos mitos alrededor de su inviabilidad con las energías limpias. Gadano lo tomó casi como una cuestión de marketing y no como lo que realmente es, una disputa de intereses entre sectores que lucran con las necesidades energéticas del pueblo trabajador. Sino tomemos el ejemplo de su jefe, el ministro Aranguren, quien hasta hace semanas nomás lucro con millonarias acciones de la empresa Shell.

Gadano hizo mucho hincapié en el rol de CNEA como institución madre del ámbito nuclear en argentina. Una idea clara que dejó el discurso del subsecretario de energía nuclear fue que el rol de CNEA debe estar centrado en la Investigación y Desarrollo, para dejar de lado “tecnologías ya amortizadas” lo cual entendemos como extraer de la actividad estatal aquellas tecnologías que estén vinculadas a tareas productivas.

El gran favor con el que cuenta la gestión PRO para este fin es la estructura central que quedó desde los 90´ la cual no fue modificada en lo elemental durante los 12 años de gobierno kirchnerista. El desguace del sector nuclear en diversas empresas como sociedades del estado o mixtas con el capital privado sirven como modelo para la gestión de futuras áreas productivas, hoy ya lo hacen en la generación de energía y otras actividades NASA, DIOXITEK o CONUAR. Entre las principales actividades rentables podemos encontrar la provisión de combustibles nucleares, la operación de reactores de investigación y distintas actividades ligadas al sector nuclear que hoy siguen dentro de la orbita de CNEA y que abastecen tanto el mercado interno como para la exportación.

El kirchnerismo se montó en un discurso de progreso y desarrollo para no cambiar nada. Si bien es innegable que en particular la actividad nuclear tuvo un desarrollo bastante grande a comparación del oscurantismo menemista, no cambio en lo esencial el sentido de la flecha a favor de los capitalistas. Lo central de la transformación noventista y sus resultados mas regresivos (perdida de la estabilidad laboral, ciencia a merced del capital, fragmentación del sector nuclear) no fueron ni intentaron ser modificados por el mentado plan nuclear kirchnerista.

En este sentido la idea de Gadano no es muy original. Aunque se la revista de espíritu de gestión, a la larga este plan significa un nuevo salto en los aspectos mas privatistas y reaccionarios en la ciencia y tecnología. A lo que apuesta este esquema es a aprovechar el prestigio y el desarrollo de miles de científicos, técnicos y personal de apoyo de la actividad nuclear para mejorar la rentabilidad capitalista transfiriendo desarrollos financiados por el estado a la actividad privada con un costo mínimo. Crear nuevas y más rentables actividades que sean luego administradas por consorcios de sociedades estatales y/o mixtas.

* Osvaldo Calzetta Larrieu es licenciado en Física de la Universidad de Buenos Aires, donde también realizó un posgrado en Ingeniería Nuclear. Trabaja en el organismo desde 1982, donde participó de la puesta en marcha del reactor de Investigación RA-6, del cual fue jefe de operaciones durante más de 20 años. También estuvo a cargo de la puesta en marcha de los reactores NUR (Argelia) y ETRR II (Egipto) y fue asesor de INVAP en la puesta en marcha del reactor OPAL (Australia).Entre el 2007 y 2012 fue responsable la Planificación y Evaluación de la Agencia Brasileño Argentina de Control y Contabilidad de Materiales Nucleares (ABACC). Desde mayo de 2012 está al frente del Proyecto Carem, la primera central nuclear de diseño argentino.

**Alberto Lamagna es Licenciado en Ciencias Físicas de la UBA y Doctor en Física de la Universidad de Bologna (Italia). Con amplia trayectoria en el organismo, se desempeñó en materiales fotovoltaicos, celdas solares para satélites, superconductividad y en procesos de fabricación de micro y nanodispositivos. Desde 2006 está a cargo de la Gerencia de Área de Investigación y Aplicaciones no Nucleares y desde 2009 es responsable del Proyecto de enriquecimiento de uranio por sistema láser.







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