Economía

ENCUESTA- MINISTERIO DE TRABAJO

El empleo en problemas: "salvado" por la construcción

El índice de empleo que elabora el Ministerio de Trabajo registró en junio un leve aumento de 0,8% en la comparación interanual y apenas 0,2% en relación a mayo. El empleo industrial sigue en caída.

Lucía Ruiz

Economista

Jueves 27 de julio | Edición del día

La Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) que elabora el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social arrojó un aumento del índice de empleo de menos de 1% en junio relación al mismo mes del año anterior (0,8%) y casi nulo en relación a mayo de 2017 (0,2%). Los resultados, que fueron adelantados por la cartera de Trabajo, se publicarán hoy en forma oficial.

El sector de la Construcción lideró el crecimiento con un alza de 10,2% interanual, “y eso es consistente con los datos de actividad" según funcionarios del Ministerio. Sin embargo, lo central para explicar el repunte del sector Construcción ha sido el impuso otorgado por el gasto púbico electoral.

Además de ese sector, las subas del empleo se observaron en forma menos elevada en Comercio, restaurantes y hoteles (+3,3 %); Servicios financieros y a las empresas (+1,1 %); y Servicios comunales, sociales y personales (+1,3 %); y Servicios financieros y a las empresas (+1,3 %),

Por el contrario, las bajas más pronunciadas se evidenciaron en Industria Manufacturera (-3,6 %) y Transporte, almacenaje y comunicaciones (-1,8 %). Cabe señalar que la EIL no releva información sobre el sector de actividades primarias (agropecuario y minas y canteras).

Asimismo, el empleo observó en el segundo trimestre del año un aumento de 0,3 % frente a los tres meses previos, y un alza de 0,5 % en la comparación interanual. Esta información es provisoria y será confirmada hoy mediante la publicación oficial del Ministerio de Trabajo. Para el mes de mayo el indicador de empleo había mostrado una suba de 0,5% interanual y un estancamiento en relación a abril (0% de aumento).

Frente a la caída del empleo en el sector manufacturero que siguen registrando los indicadores laborales, en el organismo explicaron que en el caso de la industria, hay rubros como la alimentación, la metalmecánica y automotor que "están traccionando un poco para arriba" y otros como los sectores textiles y químicos que "tiran para abajo", pero sin otorgar datos concretos hasta conocerse el informe oficial.

El empleo en “stand by”

La encuesta reflejó también otro dato de interés, en un contexto de incertidumbre ante el incremento de despidos y los datos de desocupación: las expectativas netas de los empresarios de aumentar las dotaciones de personal arrojaron en junio valores inferiores a los que se habían observado en mayo. Así, la diferencia entre la proporción de empresas que espera incrementar su plantel y las que prevén reducirlo fue de 5,4 % en junio frente al 7,8% del mes previo.

De esta forma, según la EIL, el 85,9 % de las empresas encuestadas espera mantener estable sus dotaciones para los próximos tres meses, un 9,7 % espera aumentarla y el 4,4 % disminuirla.

El anémico movimiento de la economía en el año electoral está directamente reflejado en las estadísticas de empleo. El gobierno hace poco denominó con una curiosa teoría, “hoarding”, el fenómeno en el cual el crecimiento económico no se traduce en generación de puestos de trabajo.

Sin embargo, los débiles y contradictorios movimientos en la actividad económica que se conocieron en las últimas semanas sólo indican un sendero de bajas expectativas de rentabilidad y una mayor exigencia de ajuste por parte de las patronales al gobierno nacional, el único camino que conocen éstas para validar sus ganancias. En este “veranito económico” hay parte de verdad y parte de exageración.

Además de las encuestas laborales, el ministerio de Trabajo elabora información más precisa sobre los movimientos en el empleo registrado que provienen directamente de las declaraciones juradas de los empleadores en AFIP. Al menos desde la asunción de Macri, los tímidos números del 2017 que podrían leerse como una recuperación del empleo en verdad confirman las tendencias crecientes a una mayor precarización.

Pero esta información siempre va un poco más retrasada respecto a las encuestas, y por ahora sólo se disponen para el mes de abril de 2017. Si tomamos los datos reportados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) desestacionalizado entre diciembre de 2015 y abril de 2017 hay 133.353 trabajadores registrados más, pero este dato es engañoso porque lo que más aumentó es el monotributo, el monotributo social y empleados públicos. Se calcula que el mayor vuelco al monotributo se relaciona con la posibilidad de percibir Asignaciones Familiares y un incremento del cuentapropismo como mecanismo de refugio laboral.

En conjunto, los asalariados privados no pudieron repuntar y cayeron en forma acumulada en 23.540 trabajadores (dentro de los cuales la mayoría es industrial) y también cayó la cantidad de independientes autónomos (-10.444), en tanto que los asalariados públicos crecieron en 45.584 trabajadores, los asalariados de casas particulares son 16.266 más, el monotributo 68.764 y el monotributo social se incrementó en una cantidad de 36.723, todos datos del mes de abril de este año.

De esta forma, es claro que en términos de empleo el sendero es poco satisfactorio y las tendencias son hacia mayor precarización, al tiempo que las patronales hacen “ajuste por mano propia”, incentivando el disciplinamiento mediante despidos masivos, como pudo verse en el reciente caso de Pepsico, resistido por las y los valientes obreros e importantes sectores de la sociedad que apoyan la lucha de los trabajadores contra los despidos y el despotismo patronal.

El INDEC no ha bajado escencialmente su índice de empleo en negro o no registrado en torno al 33% de los asalariados en el primer trimestre de 2017, uno de los indicadores fundamentales para aproximarse al flagelo de la precarización laboral que sufren principalmente los jóvenes y las mujeres.

Según el centro de estudios CEPA, uno de cada cuatro despidos en el segundo trimestre del año se relacionan con cierre de empresas o plantas. En el caso de la industria la proporción es aún mayor: uno de cada tres casos están vinculados a cierres.

En un nuevo informe, indican que desde marzo hasta junio hay 7.913 despidos más, 1.032 retiros voluntarios y 1.191 suspendidos. En total (sin considerar los mil retiros voluntarios), el acumulado de despidos entre diciembre de 2015 a junio de 2017 es de 219.913 despidos. Lo más sintomático es que en el 2017 el 70% de los despidos pertenecen a la industria.

En estas condiciones, es imperativa la exigencia de las organizaciones de base de trabajadores la exigencia de un nuevo y urgente paro nacional contra el ajuste en curso de las patronales y el gobierno nacional, contra los despidos y la represión, siguiendo el enorme ejemplo de los obreros de Pepsico.






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