Cultura

Dimensión documental

El documental en debate

Claudio Remedi

Documentalista

Miércoles 27 de agosto de 2014 | Edición del día

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El pasado 15 de agosto y durante cuatro días, la ciudad de Tucumán fue el epicentro del debate alrededor del cine documental argentino. Allí por primera vez se desarrolló fuera del ámbito de la ciudad de Buenos Aires, el V Encuentro Nacional convocado por Doca, la Asociación de Documentalistas más numerosa del país.

Este encuentro contó con la presencia de realizadores independientes y de otras asociaciones regionales, participando compañeros de las provincias de Santa Fe, Catamarca, Misiones, Chaco, Buenos Aires, San Juan, Mendoza, Santiago del Estero y Tucumán. Desde el año 2007 existe una política que fomenta la producción documental independiente desde el Instituto Nacional de Cine (Incaa) impulsada fuertemente por Doca, que tiene como ejes la presentación de proyectos sin la obligatoriedad de contar con antecedentes; que el propio realizador integral pueda gestionar ante el Incaa sin contar con la anuencia de una casa productora, que plantea un jurado a propuesta de las asociaciones de documental y que promueve la producción digital de bajo presupuesto con múltiples destinos de exhibición: televisión, salas de cine, organizaciones sociales, web, etc.

La llamada vía digital documental se ha constituido en estos últimos años en un fenómeno único de producción, que da cuenta de la libertad creativa, la recuperación de la memoria histórica, las temáticas sociales, políticas y culturales del presente, etc.
Las estadísticas del cine nacional indican que en 2013 documentales como Sólo para payasos o ¿Quién mató a Mariano Ferreyra? convocaron un promedio de 41 a 46 espectadores por función en salas, superando a ficciones de carácter comercial como Wakolda o Séptimo, protagonizada por Ricardo Darín, o pisándole los talones a tanques como Metegol (66 espectadores por función). Uno de los problemas que se debatieron en el Encuentro está relacionado con este ítem, la distribución: si bien hay datos que dan cuenta que el documental tiene fuerte presencia en el cine, las condiciones de lanzamiento, distribución y permanencia se limitan a poquísimos recursos y a unas escasas semanas en las salas de espacios Incaa.

Por otra parte, la composición federal del Encuentro dio lugar a definiciones relacionadas con difundir de forma nacional y democrática la vía digital, sustentar sus presupuestos ligándolos a un porcentaje del presupuesto medio de largometraje, destacando un camino que promueva un cambio cultural en donde el cine de lo real sea parte constituyente de los diversos espacios sociales de nuestro país y Latinoamérica.







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