Política México

RUMBO AL 2018

El destape adelantado que alborotó al PRI

Pretendiendo seguir la liturgia priista, el poderoso secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, anunció el virtual destape de José Antonio como candidato del PRI a las elecciones del 2018. Hecho que ha provocado comentarios negativos que están en boca de todos.

Sábado 25 de noviembre

Durante una reunión, el pasado miércoles 25, con el cuerpo diplomático acreditado en México, Videgaray ponderó las supuestas grandes virtudes de Meade, a semanas del nombramiento del candidato priísta que llevará la titánica tarea de mantener la presidencia en manos del desprestigiado y debilitado tricolor.

Esto, en un contexto de roces internos entre grupos del PRI por la carrera de los candidateables para recibir la “unción” de Peña Nieto, tal como ha sido la costumbre vertical en ese partido. Y que produjo reacciones en la clase política nacional y el empresariado.

Dicha maniobra adelantada del canciller y la aceptación inmediata de sectores del PRI, provocó la inmediata aclaración del mandamás del PRI-gobierno: “andan bien despistados” dijo Peña Nieto, tratando de calmar las aguas, en un aparente desmentido a su “alter ego” que comanda Relaciones Exteriores; declarando que son muchos los que reúnen las cualidades para ser desiganados.

Tal pareciera que Videgaray actuó por la libre. Y si bien es cierta la fuerza que tiene este secretario, y su interés por imponer a su viejo amigo Meade en la presidencia del país y, a través de él desarrollar sus planes políticos, hay que analizar con cuidado este destape anticipado.

Y es que, conociendo los usos y costumbres del partido más viejo del país y en un régimen tan presidencialista, difícilmente un secretario de Estado (aparentemente un Ministro no depende de los deseos del presidente), puede expresar definiciones que, como marca la liturgia priista, competen exclusivamente al jefe real del PRI.

Peña Nieto no la tiene tan fácil para nombrar al candidato dado el marco político y económico que atraviesa el país. Es decir, que trata de sopesar todos los elementos cambiantes de la situación política nacional, la reacción de los mercados, y las consecuencias internas en que se decida dicha designación.

Y aunque el gobierno viene haciendo una amplia promoción de Meade, y dándole menos foro a Osorio Chong y Aurelio Núñez, Peña no descarta al actual secretario de Hacienda para el relevo de Agustín Carstens en el Banco de México, buscando una transición tersa del Banco Central. El mismo Carstens advirtió que la inflación y el crecimiento -el contexto de las presiones en la economía que provoca la renegociación del TLCAN - que no vienen tiempos buenos para México; se espera que en este año la economía “avance” entre 1.8 y 2.3 por ciento, y una inflación que puede llegar a 7 %.

Pero conociendo las mañas del PRI para evitar traumatismos internos en la designación del candidato presidencial, no debe descartarse que sea una maniobra acordada con Peña Nieto para ver las reacciones que provoca en propios y extraños un destape adelantado. Buscando al mismo tiempo, reacciones de aprobación y detectar el nivel de las inconformidades entre los aspirantes a dicha candidatura.

La continuidad de “tapadismo” en el “nuevo” PRI

Más allá de los motivos -o de los objetivos- del virtual destape de José Antonio Meade, donde para posicionarlo ante los demás suspirantes, Videgaray lo comparó con Plutarco Elías Calles el fundador del PNR, (que impuso a tres presidentes), el partido que critica lo antidemocrático de los demás partidos del Congreso, mostró así la imposición presidencial de los candidatos priístas.

Ya desde la XXII asamblea nacional del PRI, donde se rompieron los candados para posibilitar la candidatura de los no militantes (como Meade que tiene más tufo de panista), y se evitó que la base partidaria decida la designación, el autoritarismo de este partido se mostraba también en su vida interna.

Y es que desde que se fundó el PNR, nunca la militancia decide quién va a representarlos en la contienda electoral. Una vez que el “sacrosanto” dedo presidencial señala quien va ser el elegido, se inicia el besamanos donde todos ensalzan las virtudes del designado.
En el Morena del López Obrador también se da esta imposición de candidatos, o sin discusión en la base o los organismos partidarios, se usa la forma plebiscitaria (que ratifiquen sí o no) en asambleas masivas.

Es una verdadera simulación la existencia de la Comisión Nacional de Procesos Internos, que emite la convocatoria para elegir candidato presidencial así como los requisitos a quienes soliciten participar en la contienda. Y éstos son mucho más exigentes con los militantes que tienen que reunir 650 mil firmas de militantes en diez días (un promedio de 65 mil firmas diarias) que con los “simpatizantes como Meade” que solo deben contar con aval de la élite política partidaria (la Comisión Permanente).

Así, todo parece que Meade va ganando terreno de aquí a las semanas en que se hará oficial el destape del candidato tricolor, si no sucede algún imprevisto que obligue a cambiar lo que parece una decisión ya tomada. Y donde la rectificación de Videgaray de que, quien decide es el presidente, sea parte de un montaje.

Sin embargo, no debe descartarse que, al ser Meade el menos apto para contender con el Morena-AMLO y con una posible Frente Ciudadano (PAN-PRD-MC), y en un escenario donde el PRI ocupa el tercer lugar, sea una maniobra palaciega para preservar a Videgaray y Nuño. O tal vez, una jugada para desanimar a Osorio Chong que no forma parte del equipo Peña Nierto-Videgaray.

Hasta ahora la disciplina interna – y la debilidad de dirigentes inconformes como Ivonne Ortega, ha permitido que un presidente tan débil como Peña Nieto pueda maniobrar la designación del candidato del PRI para el 2018. Sin embargo, la presión que puede significar en sectores del PRI el avance del AMLO, puede dar un giro a las cosas en un momento en que este partido no está para divisiones.






Temas relacionados

José Antonio Meade   /   Política México   /   Elecciones 2018 en México   /   Luis Videgaray   /   Enrique Peña Nieto   /   PRI

Comentarios

DEJAR COMENTARIO