Juventud

OPINIÓN

El desempleo y la precarización son el problema estructural de la juventud

Desde hace años cientos de jóvenes sufrimos la precarización y ahora muchos no pueden conseguir un trabajo. Argentina tiene desempleo estructural en material juvenil y es la explicación a por qué la Expo Empleo Joven tuvo una gran asistencia.

Miércoles 21 de junio | 13:49

A un año y medio del Gobierno de Cambiemos la situación laboral de cientos de jóvenes ha empeorado. La gran asistencia de cientos de jóvenes que participaron de la ExpoEmpleo Joven en búsqueda de un trabajo, fue un reflejo de esto.

Pero esta coyuntura no es algo nuevo, sino que durante toda la década del kirchnerismo, la juventud, no fue partícipe de grandes conquistas en materia de derechos laborales. Por el contrario, se avanzó sobre los mismos y permitieron que se profundizara la precarización. De esta manera, miles de jóvenes mantienen trabajos precarizados donde a veces trabajan más de 10 horas por día y no les permite dedicar tiempo al ocio, el arte y el estudio.

Todas las políticas que orientó este Gobierno fueron en sintonía de profundizar la precarización laboral y el desempleo juvenil. Las quitas de retenciones al campo, la devaluación, los megatarifazos y la no implementación de políticas dirigidas a la juventud, aportaron su granito de arena a que la desocupación juvenil aumentara.
Según el INDEC En 2016 las tasas de desocupación juvenil llegan al 18,9 y el 28,6 % de los jóvenes es pobre.
El PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) estimó que Argentina termino el año con la tasa más alta de desocupación Juvenil (19,4%) seguida de Uruguay que se ubicaba en el 19,2%.

El director general del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), Jorge Todesca, en una entrevista en Ámbito Financiero, reconoció que “del total de desocupados, el 60% son menores de 30 años y el 45,7 % son de 20 a 29 años.”

Desempleo, precarización y programas fallidos

El Gobierno que se tiende a vanagloriarse con sus estadísticas, lamentablemente en materia de juventud no brinda la suficiente. Desde el 2015 el plan progresar ya no brinda información y por ejemplo la encuesta nacional de jóvenes no se volvió a realizar. Una decisión política del gobierno con el único fin que es tapar con el codo todo el desempleo y la precarización juvenil que tiene la Argentina.

Pero la realidad no se puede tapar y másaún cuando se profundizan las políticas de ataque a los jóvenes. A diferencia del kirchenrismo, el macrismo profundizo las políticas de desempleo.

El kirchnerismo durante su gestión no tuvo una política de avanzar en grandes conquistas en los sectores juveniles sino lo contrario. Su gestión estuvo orientada a aumentar los contratos basuras, las tercerizadores de empleo (especialmente en call center), y principalmente precarizar el trabajo.
De esta manera aparecieron los planes sociales como los salvadores de esa política. La idea era sencilla, mostrar a un gobierno que tenía una política juvenil hacia los ni-ni, como el Progresar, pero de fondo no cambiaba el problema. Por qué el mismo gobierno que fomentaba la precarización, era el mismo que te ofrecía un plan. Pero como explicaremos más adelante, el problema que no pueden paliar es el desempleo estructural que caracteriza a la juventud.

El plan Progresar ni durante el kirchnerismo ni ahora combatió los problemas estructurales de la juventud. Desde el año pasado se otorga una asignación mensual de $ 900 a los jóvenes entre 18 y 24 años. En realidad se cobran $ 720 (el 80 % de la asignación) y el resto lo paga la ANSES cuando se demuestra la regularidad en los estudios. Y varias universidades comenzaron denunciar la baja arbitraria de alumnos que cumplían con los requisitos académicos para continuar dentro del programa.

El macrismo, en cambio, al profundizar el desempleo priorizo planes que generaban “empleos” precarios. Por eso la ExpoEmpleoJoven tuvo una gran asistencia. Y nada se puede esperar de este gobierno, que son los mismos tipos que profundizan el desempleo juvenil ahora intentan blindarse con programas de generación de empleo juvenil.

Por eso ahora Triaca quiere reflotar el programa Primer Empleo. Hay que recordar que esta ley, fue cajoneada por el propio gobierno y proponía que incorporen a trabajadores de edades de entre 18 y 24 años en todo el país, con contratos precarios.

Sobre otros planes, la CEPA hace un análisis tomando la base de datos del Programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo. Desde 2011 hasta el 2015 relaciona la evolución del programa con la creación de empleo neto en el sector privado argentino. Observa que “los nuevos puestos registrados ascendieron a 243.308, mientras que cayeron los beneficiarios del Programa Jóvenes en 8.337 personas.

Desde 2016 disminuye la cantidad de trabajadores registrados en 44.818 personas (la variación del empleo muestra un resultado negativo, de -0,72% interanual), sino que también cae la cantidad de beneficiarios del programa, en un total de 5.981 casos.

¿Y ahora qué hacemos?

La juventud siempre es la variable de ajuste para los gobiernos de turno y es uno de los sectores donde existe más desempleo. De esta manera el modelo precarizador durante el Kirchnerismofue un puntapié para las políticas de Cambiemos y los problemas que heredamos hoy son producto de las distintas políticas que fueron aplicando los distintos gobiernos en los últimos 25 años. Por eso Argentina tiene un problema estructural en materia de desempleo juvenil.

Decimos un problema estructural por que las distintas políticas que tuvieron tanto el macrismo como el kirchnerismo no fueron a fortalecer el empleo sino que la tasa de desempleo juvenil que nunca fue menor al 17 %. Si bien las políticas del macrismo fueron dirigidas mucho más a profundizar la problemática laboral, el kirchnerismo no se queda corto.

Para tener parámetros sobre el desempleo juvenil en el segundo trimestre de 2004 se ubicó en 27,86%. A partir de ahí fue en cayendo hasta el segundo trimestre de 2008, pero la crisis de 2009 lo elevó a 19,94%. En el 2015 la tasa estaba en un 17,86%. En 2004 se hizo una medición de desempleo estructural(Desocupados con experiencia laboral previa que buscan empleo hace más de un año) en los jóvenes de 20 a 25 años y estaba en el 15%.

Además si vemos la evolución de la tasa de desempleo desde los 90, para jóvenes menores de 24 años tenemos que en el 1991 y 1992 paso de 13.4 % a 14.7 %. Y a partir de los cambios macroeconómicos que sufrió el país producto del tipo de cambio 1 a 1, el aumento de las privatizaciones y el avance en los derechos laborales, las tasas de desempleo juvenil se dispara y no vuelven a esos niveles tan bajos.

A partir del año 1993 sube al 20 % hasta el 1996 que llega 32.4 %, para caer en 1997 25.4 % y para volver a subir hasta el 2002 a un 33.2 %.

Con esta evolución de tasas podemos decir que luego del cambio en la matriz productiva que se dio en los 90 y que ni el gobierno de Nestor ni el de Cristina combatió, (Por eso durante la era K se profundizaron las legislaciones de flexibilización laboral)la capacidad que tiene el capital de absorber la fuerza de trabajo tiene un límite. Lo que hace probable que un sector de la juventud como marco Todesca no pueda encontrar trabajo de manera sostenida.

En su entrevista dijo “parece que estamos ante una situación de desempleo crónico donde el abuelo no tuvo empleo, el hijo tampoco y el nieto tampoco. Eso es así sólo para el 30% del desempleo urbano. “}

Las recetas que tienen todo tipo de economistas para este tipo de problemas son más de lo que venimos escuchando. Liberación de la economía, más intervencionismo, aumento del gasto público. Pero ninguna ataca el problema de fondo.

Ante problemas estructurales es necesario tomar medidas estructurales. Por ejemplo la reducción de la jornada laboral permitiría en la juventud reducir drásticamente la tasa de desempleo ya que se redistribuirían las horas de trabajo para que cientos de jóvenes tengan un trabajo.

Al mismo tiempo que se reduce la jornada laboral, se ajusta el salario a la canasta familiar para combatir la precarización.

Por eso la propuesta de hacen Nicolás del Caño y Myriam Bregman es novedosa y acertada para la juventud. Proponen que se reduzca la jornada laboral a 6 horas laborables a 5 días a la semana y que el salario sea igual a la canasta familiar para combatir la génesis de todos los problemas de empleo y precarización que tiene la juventud.






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