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El capital de Luksic y la influencia política contra los trabajadores

El grupo Luksic, oriundos de Antofagasta, son una de las familias más ricas del mundo desde el año 2008 y va en aumento. El poder que se autoproclamó Andronico por redes sociales, reflejado en su gran capital y sus relaciones políticas con partidos de la Nueva Mayoría como de la derecha más pinochetista. Las polémicas del Caso Caval, y recientemente los aportes a Sebastián Piñera dejan en evidencia la necesidad de candidaturas independientes de los trabajadores respecto a los políticos de los empresarios, respondió la izquierda anticapitalista en el distrito 3.

Martes 31 de octubre | 07:04

Durante el año 2016, en medio de la desaceleración económica producida por los bajos precios del cobre en Chile, al igual que numerosos empresarios que descargaron esta desaceleración sobre miles de familias obreras con despidos, el grupo Luksic, contando sólo su filial Quiñenco, reportó ganancias del 83% en relación al año anterior por un monto de $176.902 millones.

Cabe recordar, que esta filial tiene presencia en importantes sectores de la economía, como el financiero precisamente en el Banco de Chile, bebidas y alimentos(CCU); manufacturero(Nexans y Tech Pack), energía(Enex-Shell-Terpel), transporte(Hapag Lloyd), y servicios portuarios con SAAM( TPA-ITI-ATI-STI-SVTI-Portuaria Corral). Esto, sin contar la cantidad de alianzas que tiene con capitales extranjeros en sus diversas operaciones al igual que su presencia en más de 5 países de Latinoamérica.

A lo anterior, Luksic suma su otro holding importante como Antofagasta Minerals S.A.(AMSA), su principal brazo minero y ferroviario. Acaparando así todo el monopolio del circuito desde la explotación del cobre con mineras como Centinela, Zaldívar, Antucoya y Michilla; su transporte a través del Ferrocarril Antofagasta a Bolivia(FCAB) y las diversas operaciones de esta compañía con licitaciones con mineras de otros dueños, que transporta cientos de millones de toneladas por año. AMSA se ha posicionado entre los 10 grupos mineros más productivos del mundo, y con menos pérdidas en los últimos años de bajas del precio del cobre, reduciendo costos, dejando a miles de familias en la calle, como lo fue con el cierre temporal de Michilla.

En síntesis, siguiendo la ruta de posicionarse como la familia más poderosa de Chile a través de la explotación de miles de trabajadores, este grupo comenzó este año, aumentando nuevamente sus capitales. Se especula que a la fecha los ingresos del magnate subieron a US$13.700 millones, lo que se traduciría aproximadamente en $8.685.800.000.000(ocho billones seiscientos ochenta y cinco mil ochocientos millones de pesos), lo que serían más de 31 millones de veces el sueldo mínimo de un trabajador, es decir, no nos alcanza la vida a los trabajadores para ver en nuestras manos todo las ganancias que trae nuestro trabajo.

Poder económico e influencia política

No es casual que los años de bonanza económica de este grupo comenzara en años de dictadura. Más allá de que las primeras propiedades de estos millonarios hayan tenido lugar a mediados del siglo pasado, es a finales de los años 70’ y durante los 80´que se adueñan o compran sus primeras empresas claves como el FCAB, Madeco y la CCU, estas dos últimas con gran protagonismo obrero durante la época de ascenso obrero el año 72’-73’ con los Cordones Industriales en la región de Antofagasta.

Y es que la dictadura, a raíz de la liquidación a punta de botas y metrallas contra la clase obrera, abrió la caja de pandora para la implementación del modelo neoliberal en Chile, facilitando la compra de muchas empresas estatales, además de una libertad sin límites para los negocios de los capitales privados nacionales y extranjeros.

Más aún, este grupo tiene lazos muy estrechos con varios políticos del régimen actual, que ha administrado y mantenido los pilares fundamentales de la dictadura pinochetista. Por nombrar sólo a algunos políticos que estuvieron en las empresas de Luksic: el actual ministro de energía Máximo Pacheco(ex-director Banco de Chile y Luchetti); la actual ministra de minería Aurora Williams(ex-gerente ATI y Aguas Antofagasta); el actual ministro de hacienda Nicolás Eyzaguirre(ex-presidente directorio Canal 13); Jorge Insunza siendo en su momento Presidente de la Comisión de Minería de la Cámara, tenía vínculos con una empresa que asesoraba a AMSA; el ex-ministro de Piñera, Hinzpeter relación con el directorio e influencia en Quiñenco S.A.

Por último, uno de los más polémicos vínculos de Luksic, ha sido la relación con el hijo y yerna de Bachelet, Sebastián Dávalos y Natalia Compagnon, vínculo del conocido Caso Caval. Pero, no es sólo Andrónico Luksic, es el grupo empresarial en su conjunto, recordemos los escandalosos aportes de más de $11 millones por parte de la madre de los Luksic y los más de $13 millones por parte de Jean Paul Luksic(presidente de AMSA) para Sebastián Piñera para la campaña presidencial de estos meses.

Luksic contra la clase trabajadora

No ha de sorprender que este grupo pueda seguir creciendo a costa de las precarias condiciones de vida que impone el régimen heredado de la dictadura al conjunto de los trabajadores, que ven cómo los empresarios se llenan los bolsillos y para la clase trabajadora, pese a dejar la vida trabajado, sólo aumentan las deudas, la listas de espera en la salud, la educación de mercado, las pensiones de hambre, la contaminación, las soluciones parche y la represión.

Peses a todos los desastres ambientales de los Luksic, este grupo empresarial sigue creciendo. Han quedado en evidencia los lazos estrechos entre empresarios y el parlamento, salpicando a las instituciones en casos de corrupción y colusión.Desde la dictadura se perfeccionan los mecanismos de precarización y flexibilización laboral y atomización sindical. Muy bien lo sabe Luksic, empresario que usa a su antojo el subcontrato en las mineras y el multirut en el ferrocarril. Y lo confirma la Reforma Laboral que impuso la posibilidad de un "reemplazo global" de los trabajadores contratistas en huelga, ya que la empresa mandante puede contratar a otra empresa para no afectar sus funciones, es decir, una huelga que no paraliza.

El Estado a la medida de los empresarios

Los parlamentarios tienen sueldos millonarios, celebran los resultados de la reforma laboral, que disminuyó de 25% a un 14% las huelgas concretadas y se felicitan con los empresarios por aumentar en $0 (cero pesos) los costos por negociaciones colectivas después de la reforma laboral.

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Los medios de comunicación, como Canal 13, criminalizan las huelgas, como lo hicieron con los trabajadores de Escondida, tildándolos de afortunados o de intransigentes. Mientras los trabajadores realizan el trabajo pesado, en turnos extensos, y los contratos colectivos que les han costado grandes sacrificios para obtener mínimos beneficios en educación, salud o mejoras salariales, que no están garantizados como derechos sociales.

Responde la izquierda anticapitalista en la región

Al respecto, desde las candidaturas obreras en Antofagasta, levantadas por el Partido de Trabajadores Revolucionarios en la región cuna del grupo Luksic, acusan que tienen peso en cómo se gobierna la región al igual que en el país.

En ese sentido, Galia Aguilera, profesora y candidata a diputada por el distrito 3 señaló que “una de las cosas por las que luchamos es por acabar con los privilegios de los políticos corruptos al servicio de los empresarios”.

Por otra parte, el candidato a core del mismo distrito y dirigente sindical de la fábrica de explosivos para la minería, Lester Calderón, del sindicato Orica, señaló que “levantamos estas candidaturas porque queremos garantizar la conquista de derechos sociales a la educación, la salud, y la vivienda, dando la pelea para nacionalizar el cobre y todos los recursos naturales bajo gestión de los trabajadores, lo que sería un paso importante para abrir camino a recuperar lo que nos pertenece y que los empresarios por décadas como Luksic se han dedicado a quitarnos”

En ese sentido, la izquierda anticapitalista, que recientemente realizó unencuentro en Santiago, denuncia que la gestión de un Estado al servicio de los capitalistas es incapaz de satisfacer las necesidades básicas de la mayoría de la sociedad. Por lo que su propuesta invita a levantar la campaña electoral, pero también a que los trabajadores levanten una alternativa política independiente de los partidos empresariales. "No sólo tenemos la fuerza para recuperar los recursos, sino también para echar a andar las máquinas y organizar la sociedad para garantizar cada derecho, porque ya es la clase trabajadora con su quehacer la que hace realidad cada servicio" finaliza Calderón.






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