Cultura

ENTREVISTA // NOVELA GRÁFICA

El bar según Chelo Candia

Dialogamos con Chelo Candia sobre su nueva novela gráfica El bar de la mesa tres, la última obra del historietista que acaba ser publicada por la editorial Maten al mensajero.

Sábado 1ro de julio | Edición del día

Ilustración: Gastón Spur

“¿Qué es el bar Enrique? Las ciudades son las hijas del miedo, del miedo a la selva. Ya en el trazado de la ciudad descubrís que la rectitud que tiene la ciudad, las calles, las esquinas , las manzanas, las veredas, está todo construido para que un burro ciego camine por ellas ¿no?, el bar es los últimos pantanos de la selva, los últimos lugares donde existe el riesgo. ¿Porque, qué es lo que no es el bar? Es el lugar donde cuchi cuchi va construyendo esa pequeña vida que te deja respirar la ciudad donde tenés que conformarte, para ver si tenés hijos, escribís un libro. El bar es la última oferta de la eternidad, la última oferta que queda de la libertad, del peligro que pierdas tu novia, a que te enojes con tu amigo, a que aparezcan personas desconocidas. Yo creo que el bar es sobre todo, no digo la selva pero por lo menos el bosque que le queda a la ciudad.” (Prólogo de Enrique Symns para mosca de bar de 2 minutos.)

La historieta surge de un radioteatro. ¿Cuándo lo hiciste y cómo se originó la idea?

Yo estudié comunicación social en la Universidad Nacional del Comahue y una de las materias era comunicación radiofónica y dentro de todos los formatos de ficción, vemos radioteatro. Había que crear una historia para desarrollar durante la materia en grupo, entonces nos juntamos entre tres o cuatro en un grupito y empezamos a idear una historia, no me acuerdo bien cómo, pero salió esta de un bar donde uno va a pedir cosas, como por ejemplo una hamburguesa, un vino, una cerveza pero también cualquier tipo de deseo, cualquier tipo de pedido para resolver la vida de uno.
En ese momento no lo sabía yo pero cuando le empecé a dar bola y a desarrollar la historia, me di cuenta de que en definitiva a eso vamos a un bar, a buscar historias, a resolver a corto plazo cualquier problema que uno tenga, si tenés un mal de amor, si te has peleado con alguien, si estás preocupado, yo creo que el mejor lugar para ir es un bar a tomarte algo, un poco es la idea de esto, a partir de la pregunta ¿A qué vamos a un bar? si no es a buscar historias que nos hagan bien o que necesitemos. Le decimos al profesor “vamos a hacer una historia de un bar en donde hay una mesa que uno va y desde una mesa especial, distinta a las otras mesas uno puede pedir un vino pero también puede pedir la paz, un lugar en el mundo, el regreso de algún ser querido muerto o cualquier tipo de deseo y el bar a través de su mozo de alguna tiene que servir ese pedido”. Y el profesor dice “¡Ah es como la Isla de la fantasía! Esa serie con Ricardo Montalván en donde está Tatú que dice ¡El avión, el avión! cuando venían nuevos turistas a la isla para a vivir algunas fantasías”, y bueno un poco era eso el bar, nosotros no nos habíamos dado cuenta.
Ese radioteatro siempre lo quise hacer en historieta y bueno una vez Santiago Kahn, el director de Maten al mensajero, una revista que no existía todavía pero la estaba por sacar, me dice vamos a hacer una revista literaria acá en Buenos Aires, él me había conocido a través de un libro que se llama El Bondi, una novela gráfica policial y le gustó y quería que yo participe en esta nueva revista que estaba ideando. Me dice “¿Tenés una historia para poder publicar por entregas?” Y yo no dudé, me acordé del bar, me acordé que la quería hacer, también estaba esperando la oportunidad pero tampoco ponerme a trabajar en nada que no me reditúe económicamente, entonces la dejaba ahí, estaba el guión hecho, en realidad el radioteatro, la tenía en carpeta. La fui haciendo por entrega, no hice toda corrido sino que cada vez que salía Maten al mensajero él me pedía seis páginas por capítulo que tiene el bar que son diez capítulos. Así que todo el Bar de la mesa tres, el libro, llevó cuatro años hacerla, no porque tarde mucho sino porque lo regulaba era la salida de la revista Maten al mensajero. Bueno la revista está llegando al número diez, ahí termina el bar pero antes de eso decidimos juntarla toda en un libro. El mismo fue editado también por la editorial Maten al mensajero. Y eso es lo que es El bar de la mesa tres. Tiene un epílogo que no estaba en el radioteatro y tampoco se publicó en la revista, solamente está publicado en el libro que intenta explicar el origen de este bar mágico donde vos vas y te sentás en la mesa tres y pedís cualquier deseo.

La historieta tiene mucha influencia literaria. Al principio nombrás un cuento de Borges: Tlön, uqbar, orbis tertius. Citás una frase de él, eso me hizo acordar a otras historietas, porque el relato tiene una arquitectura borgean. La primera que se me vino a la cabeza fue Parque Chas (Barreiro-Risso) y después Mort Cinder (Oesterheld-Breccia).

¿Vos decís que se te vinieron a la cabeza esas historietas ?
Si porque el Parque Chas es un espacio donde la realidad se mezcla con la fantasía y tiene muchas cosas de lo Borgeano, esa forma circular y laberíntica que tiene el barrio y en Mort Cinder el espacio donde está el anticuario es un espacio mágico donde te lleva a vivir aventuras con él.
Lo que pasa que Borges es una fuente de inspiración magnífica, eterna, inagotable. Yo tambien te agrego al Borges que usó Sasturain en Perramus, en esa búsqueda de Perramus junto a un par de personajes más se establece en esa historieta.
A mí Borges me gustó mucho, me marcó mucho y El bar de la mesa tres desde su nacimiento, y ahora también, es un homenaje a todos lo que hacen ficción, a todos los que me han influido a lo largo de los años desde la ficción y Borges es uno de ellos. Por eso no podía no estar en esta historia que escribí. Hay mucha presencia de dos personajes charlando. Un poco está influenciado porque es un radioteatro entonces todo el tiempo hay diálogo, hay mucho texto... y es una historieta literaria más bien, justo para una revista que se llama Maten al mensajero, una revista literaria, para lectores.
Yo creo que esta historieta, quizás sea una redundancia, pero es una historieta para lectores. Tiene millones de guiños hacia los lectores de Borges y también de otros autores que aparecen durante la historia.

Yo a esta historieta también me la imagino como una película de Subiela. Me hizo acordar mucho a El lado oscuro del corazón, que en el Rigor Mortis también hay cosas de este film ya que al protagonista lo sigue la muerte. Hay un capítulo donde hay un poeta que no puede terminar su poema. Y el poema que escribe me hizo acordar a Girondo también.

Si, esa es una referencia, en el capítulo donde el poeta busca el final de su poema y lo pide desde la mesa tres tiene mucho de lo que decís. Bueno también Gelman. Ahí también aparece un guiño, hay un homenaje a Subiela, vemos a Mario Benedetti recitando un poema a una prostituta que se veía en El lado oscuro del corazón. Hay muchas, muchas referencias, sobre todo a poetas que a mí me gustan Gelman, Girondo y bueno siempre en todos los capítulos la presencia de Borges es muy notoria.

Yendo más a lo técnico y visual, esta historieta tiene el aspecto de haber sido hecha totalmente de manera artesanal. Se ve la huella del plumín, las pincelas, los grises, hay muy poco retoque digital. ¿Es una decisión estética que te planteaste al comenzar? Yo sé que trabajas con herramientas digitales, pero a ésta le dió una personalidad muy particular lo artesanal del dibujo.

El tema de la técnica. Siempre trabajo en tinta y solamente en la tapa hay una presencia de algún color digital pero, básicamente, toda la historieta está trabajada en tinta china, aguadas, mucha presencia de plumín, pincel y dedos.
Yo trabajo sobre papel satinado, lo que me permite que cuando la tinta china seca poder rascarla y que aparezcan algunas líneas blancas. Hay por supuesto, corrección digital en todas las planchas, pero básicamente me quedan los originales completos porque utilizo esta técnica que te digo.

Quedó muy buena, se ve que te tomaste un tiempo largo para hacerla. Tiene fondos muy complejos, todo muy pensado, tiene un ritmo muy lindo de leer, de ver. También has ido a buscar cosas que se ven poco en la historieta hoy: tiene cosas experimentales como el vuelo de una mosca, como un recurso narrativo, se escucha música.

Quise jugar también un poco con algunos recursos y quebrar otros. Me gustó esto de jugar con la mosca, y está en todo el capítulo en todas las hojas. Tanta presencia que justamente como decís vos, ella va guiando los ojos del lector y sigue la línea de los globos: la mosca te guía el diálogo que hay ahí.

Los referencias que usaste para ubicar a el bar, están basadas en lugares que existen. ¿Hay una mezcla?

Sí es una mezcla. El bar es una gomería que hay acá en Fiske (General Roca), una gomería conocida que está en el centro. Es una casa vieja y bueno yo la transformé en bar para la historia.

¿En algún momento fue un bar o lo inventaste vos a eso?

No, nunca fue bar. Desde que la conozco es una gomería. De hecho en la historieta al final, agrego un capítulo en donde el bar es una gomería, un poco también por esa razón, porque usé una gomería entonces bueno para jugar un poco. En realidad en un principio el bar es otra cosa, pero eso no lo vamos a decir acá.

¿Cómo se puede conseguir el libro y donde?

Como yo estoy en Patagonia y público con el sello Maten al mensajerode Buenos Aires, ellos distribuyen en todo el país pero a mí me gusta que circule por acá, por donde vivo yo. Yo todavía no he realizado presentaciones acá en Fiske, mi ciudad, ni en ninguna pero bueno ya las voy a hacer. A mí me gusta estar con la gente, charlar con la gente en donde me conocen. Lo voy a estar presentando este mes en Villa Regina, en Fiske, en Allen, estaré en Comodoro Rivadavia en la Feria del Libro más al sur y me gustaría ir a Trelew y Puerto Madryn, a esos lugares donde tengo muchos amigos y que me gusta ir a presentar.
Me gusta viajar. Vos sabés que es necesario en Patagonia estar en contacto con nuestros compañeros, colegas y artistas, estar viajando, intentar encontrarnos en ferias, encuentros, lo que sea. También llevando bajo el brazo mi libro POW!, que para mí es de mis libro, el que más me representa como persona.
Así que la editorial se maneja con las librerías del país y yo recorro un poquito utilizando el libro como excusa para viajar, conocer gente y encontrarme con amigos para tomarme algún vino por ahí.

¿Qué diferencias podemos ver entre el radioteatro y la historieta?

El libro tiene otro final. El radioteatro tiene un capítulo que no está en el libro. El libro tiene un capítulo que no está en el radioteatro. Algunos personajes del radioteatro adquieren más dimensión y más importancia en la historieta, otros están dejados de lado. No son historias similares. Es como para experimentar una historia contada por dos formatos que son distintos y que está adaptada, nace del radioteatro y está adaptada a historieta. Por ahí es interesante ver qué uno cambia y qué uno decide dejar, escuchándolo y leyéndolo, Por eso es interesante también para quién le interese el radioteatro tenerlo en ese formato.






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