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El INTI en la encrucijada

(Parte I) Se cumplen dos meses de lucha. El gobierno con descuentos, maniobras y negociaciones truchas, trata de terminar con esta gran pelea. Los trabajadores y trabajadoras demostraron una gran resistencia y lucha. Sin embargo, la Junta Interna y ATE Nacional no apuestan a grandes medidas de lucha y a unificar a todos los despedidos del Estado para imponer la salida que quieren los trabajadores: “En el INTI no sobra nadie”.

Federico Noa

PTS Zona Norte del Gran Buenos Aires

Emiliano Palma

Trabajador Unsam | Agrupación Marrón Clasista de ATE

Lunes 26 de marzo | 20:41

Un dragón recorrió el INTI

Faltaban minutos para la asamblea del lunes pasado, cuando un dragón hecho por el sector de textiles se hizo presente. El detalle pensado por los trabajadores y trabajadoras que lo hicieron eran sus escamas: 258 de distintos colores, con el nombre de cada uno de los despedidos. Este detalle no es menor, porque hay una discusión que atraviesa el conflicto.

La Junta Interna viene planteando que el Gobierno, por canales informales, dice que incorporaría algunos despedidos; algunas veces se dijo que eran cuarenta, otras veces tandas de cinco y, luego de realizarse una de las últimas reuniones, el Gobierno dijo que podrían reincorporar a dos. Una verdadera burla.

La política del Gobierno es confundir, maniobrar y sobre todo ganar tiempo. Por eso no hay nada escrito, nunca lo hubo y entre tantas reuniones fallidas y rumores los trabajadores vienen insistiendo que tiene que votarse y dejar en claro una cosa: la base para discutir con el gobierno es la reincorporación de todos los despedidos.

En este punto la insistencia de varios trabajadores en las asambleas del lunes pasado, y de compañeros y compañeras de la Agrupación Naranja, apuntaba a que la Junta Interna no sólo no baje el reclamo que se popularizó bajo el lema “en el INTI no sobra nadie”, sino que tome medidas concretas para lograrlo.

Fuerzas hay, pero...

La lucha del INTI, como muchas otras, muestran que hay resistencia a los ataques del macrismo y que hay fuerzas para pelear. Esto ya se demostró también en el 8M, en el acto que llamó el moyanismo el 21F y en diciembre cuando cientos de miles se movilizaron contra el saqueo a los jubilados.

El Gobierno pretende mostrar que “normalizó” la situación. Pese al enorme descontento social y la caída de popularidad del macrismo, su política se basa en que las masas no salgan a la calle como el 18D (por eso suspendieron la reforma laboral) y responderle duro a cada conflicto, mantenerlos aislados y que no se transformen en grandes luchas que tenga un costo político para el Gobierno.

Por eso acciones de lucha en las calles, bien organizadas, coordinando y sumando todas las fuerzas de los despedidos de distintos sectores, pueden lograr irrumpir en los medios, mostrarle a toda la sociedad que no sólo hay despidos sino también voluntad de lucha de los trabajadores y usar el gran apoyo popular que tienen los reclamos de los trabajadores contra el gobierno.

Esto es lo único que puede generarle al gobierno un costo político serio para pensar en obligarlo a sentarse a negociar en serio una salida a favor de los trabajadores.

Por eso el PTS y la Agrupación Marrón de estatales en el Movimiento de Agrupaciones Clasistas (MAC) han insistido en que los sectores en lucha le tienen que exigir en primer lugar a las conducciones de los sindicatos un plan de lucha serio y coordinado. Según varias fuentes, los despidos de este verano en estatales se cuentan en unos 3.000 (INTI, Hospital Posadas, Fabricaciones Militares, YCRT, Enacom, CCK, Casa de la Moneda, Senasa, Incaa, Ministerios de Modernización, Defensa, Cultura, Energía, Ambiente, Hacienda, etc.), sin contar los despidos en las municipalidades.

ATE Nacional, lejos de avanzar en este camino cuando comenzaron los ataques, llegó al colmo de sacar como resolución de la mesa de conducción nacional en enero que la lucha contra el plan de despidos en el Estado se iba a responder por seccional. Esto condena a los trabajadores del INTI a luchar como si no hubiese sindicato.

ATE Nacional tiene más de 300 mil afiliados y por ende muchísimos recursos para ponerlos al servicio de las distintas luchas contra los despidos del macrismo. Pese a los discursos de apoyo y las medidas generales, no tuvo un plan de lucha a la altura de los ataques y ni siquiera aportó cientos de miles de pesos para sostener el fondo de lucha.

La Junta Interna del INTI es una parte orgánica del sindicato y uno de sus miembros es vocal en la directiva. Por eso no es extraño que la Junta Interna no sólo no cuestiona este rumbo general del Sindicato para el conjunto de los conflictos, sino que incluso no le hace ninguna mínima exigencia seria para el conflicto del INTI, ni siquiera de fondos suficientes (como los tiene por supuesto un sindicato con 300 mil afiliados) para algo tan elemental como sostener el fondo de huelga.

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Este fue y es uno de los principales límites que impiden el desarrollo de la lucha de todos los despedidos de estatales, y de los del INTI en particular, que han hecho decenas de medidas de lucha y demostrado una decisión enorme para luchar.

La Naranja, aun realizando algunos cuestionamientos en distintas intervenciones, en lo central no criticó a ATE Nacional ni a la Junta Interna por este rumbo tomado, ni tampoco buscó propuestas para debatir en las asambleas y que se voten exigencias elementales hacia el sindicato y la Junta Interna.

Los trabajadores en asamblea pueden cuestionar este rumbo y buscar las vías para imponerles medidas a las conducciones de los sindicatos para que no dejen solas a las luchas que hace meses vienen dando los laburantes de los distintos establecimientos estatales.

La coordinación de la vanguardia también es una vía

Además de las exigencias a las conducciones sindicales, el PTS y la Agrupación Marrón de estatales en el MAC insistieron en varias oportunidades y les propusieron a los trabajadores del INTI coordinar acciones comunes entre el Posadas y el INTI sobre todo, junto al resto de los sectores en lucha.

Lamentablemente la respuesta de la Verde, de la Granate y también de la Naranja siempre fue negativa a este planteo, inclusive cuando el 2 de marzo confluyeron todas las luchas en un gran corte en el Obelisco, luego de que se le planteara a la asamblea de los trabajadores del Posadas cambiar la fecha de la acción para que confluya con la caravana del INTI.

El lunes pasado, en el mismo sentido, Camilo Mones de PepsiCo y Luis Sucher del Posadas fueron a la asamblea e invitaron participar y llevar la bandera del INTI al corte para fortalecer la lucha y golpear todos juntos. Lamentablemente no pasó.

Este camino aún está planteado, pero hay que superar la política general que tiene ATE Nacional para los conflictos que incluye negarse a la coordinación de la vanguardia en lucha, empezando por el Posadas y el INTI. La Agrupación Naranja en este punto, estuvo siempre junto a la política de la Junta Interna.

Nuevas medidas de lucha, coordinación y fondo de huelga para los despedidos y contra los descuentos

Cada nueva asamblea muestra que los trabajadores del INTI tienen fuerzas para pelear. Hay que confiar en estas fuerzas, debatir en los sectores las mejores medidas de acción y buscar la mejor forma para que avance la lucha por la reincorporación de todos. Hace falta medidas que golpeen al gobierno realmente y la fuerza para esto está en los trabajadores, en la unidad y coordinación con el resto de los sectores en lucha. Sin medidas fuertes, las reuniones con el gobierno seguirán siendo una burla para los trabajadores.

Más que nunca, los trabajadores tenemos que pegarle juntos a un gobierno que ataca pero que está débil. ATE Nacional tiene que llamar a un plan de lucha general por el INTI y todos los despidos y garantizar que se cubran los descuentos por el paro y que ningún despedido más se vea obligado a dejar la lucha por necesidades económicas.








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