Política

Causa Cambiaso Pereyra

El Gato Andrada: un ausente en el banquillo de los acusados

Se trata de Edgardo Andrada, ex arquero de Rosario Central y de la selección nacional, agente civil de inteligencia absuelto por falta de mérito a principios del 2012.

Viernes 6 de mayo de 2016 | 15:29

A finales de la dictadura, el 14 de mayo de 1983, en Rosario fueron secuestrados, torturados y asesinados los militantes montoneros Pereyra Rossi y Osvaldo Cambiaso en un bar de la zona Oeste. Del operativo dirigido por Luis Patti, fueron condenados este miércoles 4 militares a prisión perpetua y 6 fueron absueltos. Edgardo Andrada actuó como personal civil del batallón 121 de inteligencia durante esa época, pero en febrero del 2012 fue absuelto en la causa por falta de mérito por el juez Villafuerte Ruzo, cuestionado reiteradas veces por dilatar las causas en favor de los militares.

Andrada se incorporó como agente de inteligencia del batallón 121 en 1981, fue parte del mismo hasta el año 2000 y se encuentra señalado en la lista de agentes civiles de las Fuerzas Armadas que el gobierno nacional permitió conocer por el decreto 4/2010. Su rol en el secuestro de Pereyra Rossi y Cambiaso fue señalado por testimonios y pruebas presentadas por la Fiscalía, como por la declaración testimonial en la misma causa brindada por el ex agente de inteligencia Eduardo “Tucu” Costanzo. En declaraciones a un diario local, el Tucu Costanzo contó: "Andrada era agente de la patota y estuvo en el secuestro de Pereyra Rossi y Cambiaso" y agregó que era muy apegado a Guerrieri, quien lo hizo ingresar.

Efectivamente en los archivos del destacamento militar figura el nombre de Andrada. Su legajo lleva una recomendación macabra: "Su figura de ex arquero de Rosario Central, concita adhesiones y confianza especialmente en los barrios de trabajadores lo cual facilita su penetración al objetivo impuesto. Si bien su edad supera el límite establecido, su potencialidad de penetración y capacidades personales, hacen sumamente beneficiosa su integración a esta unidad, viéndose justificada la proposición de su nombramiento".

La reciente sentencia en la causa Pereyra Rossi - Cambiaso, con varios personajes siniestros como Andrada o Rodolfo Dieguez, que murió de muerte natural sin conocer su condena, muestra que la impunidad sigue luego los años donde el ex gobierno se jactaba de políticas por los derechos humanos. Refleja también que poco se puede esperar de jueces muy cómodos con el gobierno macrista, que se esfuerza por reflotar la teoría de los dos demonios y que la lucha por el castigo a los genocidas sigue en manos de los organismos de Derechos Humanos no cooptados, las víctimas, los familiares y la izquierda.

La lista de colaboradores civiles de la dictadura fue larga. Muchos cumplían la función de pasar desapercibidos e informar a las fuerzas represivas. Otros, tomando los cargos ejecutivos de menor importancia: más del 50 por ciento de los intendentes civiles fueron puestos por la UCR y casi el 20 por ciento, por el peronismo. Otros fueron los beneficiarios de las políticas económicas del golpe: la causa Acindar, la de los Blaquier, la de la Mercedez Benz pone sobre la mesa la complicidad empresaria que organizó y se benefició con el golpe militar. Andrada, aprovechando su calidad de ídolo futbolero, sirvió de buchón de estos empresarios y milicos genocidas.








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