Mundo Obrero

TRIBUNA ABIERTA

El Estado vulnera los derechos de los que trabajan con la vulnerabilidad social

Los acompañantes terapéuticos, que sostienen con su trabajo a los sectores más vulnerables de la sociedad, trabajan en condiciones de precarización laboral. Prácticamente no cobran y tiene que pagar monotributo e impuestos altísimos.

Viernes 31 de enero | 08:39

Los acompañantes terapéuticos somos profesionales de la salud capacitados y formados para integrar equipos interdisciplinarios y brindar atención personalizada a los pacientes y sus familias colaborando en la recuperación, rehabilitación y cuidado de la salud.

Lo hacemos con tanta pasión y amor, que no cobramos por ello. ¿Porque digo esto? Porque nosotros mismos somos trabajadores vulnerados en sus derechos y precarizados, cuando supuestamente hay una ley que nos regula y que, como tantas, no se cumple.

Vamos todos los días a trabajar por un compromiso moral y ético asumido. Cargamos con los gastos de transporte y comida que ello nos produce, sabiendo que cada vez que tomamos un nuevo acompañamiento tenemos que esperar de 60 a 90 días para que nos paguen. Y si nos pagan es al monto que se les ocurre. Porque “no estamos nomenclados en ningún lado”. Eso es la respuesta que nos dan. Tenemos que callarnos y soportar el maltrato y la minimización de nuestro trabajo ¿Por qué tenemos que naturalizar esto?

Es nuestro trabajo, como el de cualquier trabajador que hoy como en antaño, vende su fuerza de trabajo a cambio de los medios mínimos de subsistencia necesarios para alimentar a su familia.

Es lamentable que nosotros ni siquiera contamos con el “llegar a fin de mes” porque los pagos son cada 60 días con suerte. Y a eso hay que sumarle el pago de impuesto que nos cobran como monotributistas. Ahora con un aumento del 51%, independientemente si facturas o no, o si ese mes tenés trabajo o no, porque así de incierto es.

Esperamos a cobrar algún día lo que nos deben por nuestro trabajo para… gastarlo todo en los impuestos que tenemos que pagar: AFIP, Rentas (con un valor alto y constante todos los meses), seguro de responsabilidad civil, seguro de accidentes, obra social, etc.

Tampoco tenemos vacaciones, ni aguinaldo, ni días por enfermedad, estudio. Si nos enfermamos o nuestros hijos se enferman, hay cese laboral y cese económico, es decir, dejamos de tener para subsistir, porque no podemos “vendernos cuan mercancía”.

Por eso decimos que hoy los Acompañantes terapéuticos prácticamente no cobramos.

Tiene que hacerse pública nuestra precarización laboral escondida. Nos haremos escuchar porque somos la voz de otros y hoy también la de nosotros mismos.

El 5 de febrero nos uniremos a Monotributistas Organizados en puertas de AFIP para reclamar el brutal aumento de un impuesto que sigue siendo injusto para los que de verdad queremos trabajar, intentando hacer de nuestra sociedad un mejor y más amigable lugar para vivir.







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