Economía

PANORAMA

Efecto Brasil: siguen las malas noticias económicas para Macri

La crisis del principal socio comercial argentino pone en duda que se concrete la tenue recuperación que espera el gobierno de Macri.

Esteban Mercatante

@estebanm1870

Jueves 18 de mayo | Edición del día

Ayer fue otro día de señales negativas en la economía. En esta ocasión vinieron por el lado del principal socio comercial de la Argentina, Brasil. El desplome bursátil de 10 % en San Pablo en medio de una crisis política incontenible, que sólo se frenó porque suspendieron la operatoria de acciones, tuvo una fuerte repercusión en los papeles locales. El Merval cerró con una caída de 2,95 %. Petrobras Brasil-, el papel con más ponderación en el índice bursátil local, retrocedió ayer 13,15 %.

También se registró una fuerte depreciación del real frente al dólar, que llegó a casi 6 % durante la rueda de ayer.

Este nuevo episodio de agudización de las turbulencias económicas en Brasil, en el marco de la severa crisis política para el gobierno golpista de Temer, significa para la economía argentina una mala noticia en varios planos. En primer lugar, confirma que deben archivarse los pronósticos de moderación de caída en la principal economía de Sudamérica, que es primer destino de exportaciones para buena parte de la industria argentina. Brasil acumula 10 % de caída de su economía desde que empezó la crisis, y podría sumarle algunos puntos porcentuales más durante 2017 si se mantiene la tendencia. Esto explica en gran medida el continuo retroceso que viene teniendo la industria automotriz local, que en los primeros cuatro meses registró una producción 9,8 % inferior a la de 2016. Las ventas de automóviles a Brasil cayeron lo que va del año 25 %, mientras que las exportaciones del sector subieron de conjunto 4,5 %.

Al mismo tiempo, la depresión en Brasil aumentó el impulso de los capitales que producen en dicho país por aumentar las ventas en el exterior, mirando en primer lugar a los países del Mercosur.

No sorprende entonces que el comercio bilateral se haya deteriorado para la Argentina. En los tres primeros meses del año las exportaciones a Brasil aumentaron levemente, alcanzando los 2.087 millones de dólares (frente a 1.985 millones de dólares durante igual período de 2016), mientras que las importaciones desde Brasil crecieron mucho más, de 3.049 millones de dólares a 3.807 millones de dólares. Todo indica que esta tendencia se seguirá agravando, favorecida por la vocación del PRO de acelerar la apertura comercial.

De esta forma, Brasil en depresión y con turbulencias, y el consumo local frenado por el golpe al bolsillo que impuso Macri desde que asumió, configuran una tormenta perfecta para la producción manufacturera local, cuya caída no toca piso. En el primer trimestre del año la industria cayó 2,4 %, y todo indica que va a continuar en baja.

La sequía de inversiones se prolonga

Si Mauricio Macri esperaba con su viaje asiático darle un nuevo impulso a la llegada de inversiones, a la que se aferra como si fuera a significar la salvación para la economía argentina, a pesar de que toda la experiencia histórica de la inversión extranjera de empresas imperialistas en el país lo desmiente, lo cierto es que con las turbulencias en Brasil tendrá que seguir esperando.

Mauricio Macri podrá caer muy bien a los líderes mundiales que impulsan una mayor integración económica a través del levantamiento de trabas al comercio y la inversión, y políticas favorables al capital, pero lo cierto es que la inestabilidad de Temer abre interrogantes que se proyectan hacia toda la región. Como ya hemos señalado, el gobierno de Macri está afectado por una "discordancia de los tiempos": quiere "abrirse al mundo" cuando este amenaza cerrarse si miramos lo que dice el presidente de la principal potencia mundial, aunque esto no necesariamente tenga correlato con lo que hace. Con la incertidumbre sobre el destino de Temer, que por la vía del golpe institucional quiso subirse a la misma ola que permitió a Macri llegar al gobierno mediante las urnas de la mano del desgaste de los gobiernos "posneoliberales" y viene siendo junto con el gobierno de los CEOs argentino el que más intentó avanzar en la implementación del ajuste contra los trabajadores y el pueblo, se pone más en duda la capacidad del gobierno de Cambiemos de sostener la agenda que pregona. Incluso si Cambiemos sale airoso del test electoral de agosto y octubre, algo que está lejos de estar asegurado, los bolsillos de los inversores podrían seguir siendo amarretes si persiste la inestabilidad en Brasil.

No sorprende entonces que hayamos visto esta semana cómo Macri, al igual que Nestor y Cristina Kirchner antes que él, se mostrara entusiasta por los aportes que puedan venir desde China. Después de haber amagado a congelar algunos de los proyectos pactados durante los años kirchneristas, el gobierno confirmó todas las obras pendientes y firmó nuevos convenios.

Bicicleta vs. dólar

Por último, pero no menos importante, en el terreno monetario, los sacudones financieros agregan más presión sobre la la política monetaria que viene llevando adelante el Banco Central (BCRA),que ya acumula fuertes cuestionamientos desde fuera y desde dentro del gobierno. Después de conocerse los datos de inflación de abril, esta semana el jefe del BCRA Federido Sturzenegger, decidió una fuerte alza en las tasas de interés de 1,25 para las Lebac, que pasaron de pagar 24,25 % anual a 25,5 % para las colocaciones a 35 días. De esta forma, celebraron nuevamente los que vienen ganando a lo loco con la bicicleta financiera, con rentas de hasta 2 % mensual en dólares. Como estos rendimientos son inéditos en un mundo de tasas de casi 0 (cero) %, abunda la llegada de capitales para hacer negocios de corto plazo. Esta plétora de dólares, ha hecho caer la moneda frente al peso, desatando reclamos por la apreciación de la moneda local y sus efectos sobre la "competitividad" por parte de los devaluadores de siempre. Al mismo tiempo, como si la realidad no le estuviera resultando tan adversa, el BCRA confirmó la meta de 17 % para la inflación de 2017.

La depreciación del real promete meter mayor presión sobre esta estrategia del BCRA. Aunque ayer también cayó la cotización del peso argentino, esta fue de apenas 1 %, frente al casi 6 % que cayó el real. Si se acentúa esta brecha, las presiones por el cambio de política monetaria se profundizarán. Y si, por el contrario, siguiendo a Brasil se genera un corrimiento hacia el dólar de los inversores y se devalúa más el peso, Sturzenegger podría subir todavía más las tasas para prevenir un impacto del salto del tipo de cambio sobre los precios. Por donde se lo mire, enfriamiento monetario y festejo de los especuladores.

En otro terreno donde la crisis en Brasil podría tener impacto es el plano financiero, afectando las posibilidades de colocar deuda en el exterior. Pero no debemos preocuparnos, el ministro de Finanzas Luis Caputo hizo los deberes: ya hipotecó al país por 42 mil millones de dólares en lo que va del año.






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