Política Venezuela

INJERENCISMO IMPERIALISTA Y DE LA DERECHA CONTINENTAL

EE.UU. impone nuevas sanciones a Venezuela y el Grupo de Lima llama a retirar embajadores

No es ninguna novedad que desde Estados Unidos y muchos otros países gobernados por la derecha en el continente comenzaran aplicar sanciones y medidas diplomáticas. Pero detrás de esto tienen objetivos reaccionarios, muy lejos de cualquier interés sobre derechos democráticos del pueblo en medio de la catástrofe económica y padecimientos.

Milton D'León

Caracas @MiltonDLeon

Martes 22 de mayo | Edición del día

Maduro fue declarado electo con uno de los porcentajes de participación más bajo en las últimas décadas en el país, en un proceso cruzado de fuertes denuncias de irregularidades, donde el segundo principal candidato llamó a desconocer los resultados al final de la jornada y antes de que anunciaran los resultados. De acuerdo al segundo boletín electoral emitido en la mañana de este lunes, la participación fue de 46,02%, obteniendo Maduro 6,190,612 votos, lo que significa un 28% del padrón electoral, seguido por Falcón con 1,917,036 votos. Resultados que en nada cambian el primer análisis de la noche realizado vía este medio.

Estos porcentajes de participación pueden aparecer normales para algunos otros países, pero en Venezuela los promedios de participación en los últimos procesos presidenciales rondan entre el 75% y 80%. Los de este domingo son porcentajes de participación sumamente bajos en un país sumido en una gran catástrofe económica y social, lo que indudablemente expresan un rechazo político de un pueblo que viene sufriendo los grandes padecimientos de esta prolongada crisis económica. Dada esta muy alta abstención Maduro no consiguió su objetivo de relegitimarse en estas elecciones, que incluso fueron diseñadas a su medida.

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Estados Unidos limitando en su territorio la venta de deuda y activos de PDVSA y del Gobierno

A tempranas horas de este lunes, el presidente de EE.UU., Donald Trump, impuso nuevas sanciones contra el Gobierno de Maduro, al firmar una orden ejecutiva por la que limita al Ejecutivo nacional la venta de deuda y activos públicos en territorio estadounidense. La orden ejecutiva prohíbe a “cualquier ciudadano, institución o empresa estadounidense” adquirir deuda venezolana o activos y propiedades pertenecientes “al Gobierno de Venezuela en Estados Unidos, incluidas aquellas inversiones derivadas de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA)”.

Aunque dicha orden ejecutiva no atacan directamente las transacciones petroleras de Venezuela, por lo que EE.UU. no estaría poniendo impedimentos a que el crudo venezolano siga comercializándose en el país, sí afecta los activos petroleros venezolanos en el país donde Venezuela es dueña de empresas como CitgoPetroleum con varias refinerías, estaciones de servicio y oleoductos en territorio estadounidense.

De acuerdo a la Casa Blanca, Trump subrayó que el objetivo es que Maduro no liquide esos "activos críticos" para Venezuela, "que el país necesitará para reconstruir su economía"."He firmado una Orden Ejecutiva para evitar que el régimen de Maduro venda o garantice ciertos activos financieros venezolanos, y para prohibir que el régimen gane dinero de la venta de ciertas entidades del Gobierno venezolano", agregó vía un comunicado el presidente estadounidense.El objetivo es aumentar así la presión económica sobre el gobierno de Maduro, al que también se le limita su capacidad de obtener liquidez, incluidas las cuentas por cobrar del Gobierno venezolano como de la petrolera estatal PDVSA y el Banco Central de Venezuela (BCV).

De acuerdo a importantes agencias de noticias, altos funcionarios de Estados Unidos declararon quela Casa Blanca "continúa manteniendo todas las opciones de respuesta" ante la situación de Venezuela, "incluida la opción militar", y estarían coordinando “activamente” una acción conjunta con los 14 países miembros del Grupo de Lima.

El papel del Grupo de Lima y del G20 con sus medidas diplomáticas y financieras

Evidentemente, numerosos gobiernos del continente, sobre todo los agrupados en el llamado Grupo de Lima amenazaron con sanciones y medidas diplomáticas. Ese grupo, que es integrado por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía, a través de un pronunciamiento difundido en Lima por la Cancillería peruana, declararon que "llamarán a consultas a los embajadores en Caracas y convocarán a los embajadores de Venezuela para expresar" su protesta y presentarán ante el 48 periodo de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) una nueva resolución sobre Venezuela. Este grupo declara que "no reconocen la legitimidad", porque no se cumplió "con los estándares internacionales de un proceso democrático, libre, justo y transparente".

Pero los presidentes de los países que conforman el Grupo de Lima no se limitaron a las medidas diplomáticas, pues declaró solicitará que cada país emita y actualice circulares o boletines nacionales "que transmitan al sector financiero y bancario el riesgo en el que podrían incurrir si realizan operaciones con el gobierno de Venezuela que no cuenten con el aval de la Asamblea Nacional.Además, decidieron “coordinar acciones” para que los organismos financieros internacionales “procuren no otorgar préstamos” al gobierno de Maduro, "por la naturaleza inconstitucional de adquirir deuda sin el aval de su Asamblea Nacional, excepto cuando el financiamiento sea utilizado en acciones de ayuda humanitaria".

México tomó la delantera con estas decisiones, pues llamó ya a consultas a su embajadora, convocó a una reunión a la representante venezolana en el país, anunciando la reducción "al mínimo" de las actividades culturales y de cooperación, incluida la militar, y la suspensión "hasta nuevo aviso" de las visitas de alto nivel a Venezuela. El secretario de Relaciones Exteriores de este país, Luis Videgaray, adelantó que ya han enviado una alerta a todos los participantes del sistema financiero mexicano para que valoren "abstenerse" de participar en operaciones en Venezuela.

Por su parte también los países del G20 amenazan con sanciones y medidas diplomáticas.Países como Australia, Argentina, Canadá, Chile, Estados Unidos y México acordaron este lunes,en el marco del encuentro de ministros de Exteriores del G20 realizado en Buenos Aires, una declaración en la que los firmantes aseveraron que"Ante este resultado electoral", los gobiernos participantes "consideran posibles medidas económico-financieras sancionatorias del régimen autoritario de Maduro, procurando en ello no afectar al pueblo venezolano".

Lo que busca el imperialismo y la derecha continental con sus sanciones y medidas políticas

Todo el conjunto de medidas anunciadas este lunes, sean de carácter económico y/o diplomático como el retiro de embajadores, hablando de no reconocer las elecciones por considerarlas “ilegítimas” o que son una “farsa”, es parte de toda una política promovida desde Estados Unidos, el derechismo continental y de otros países, en concordancia con la derecha criolla, que en verdad poco y nada les interesan los derechos y libertades populares, así como tampoco les interesa que el pueblo trabajador pueda pesar en las decisiones ante la catastrófica situación nacional y quienes son los que sufren las grandes calamidades.

Pues sus objetivos son completamente reaccionarios, pues lo que buscan, detrás de la demagogia de la demanda de democracia, bandera que le dejan servida en bandeja las maniobras bonapartistas de Maduro, es imponer la dictadura del FMI y la sumisión completa al capital financiero internacional. Ellos llaman a desconocer las elecciones para debilitar y aislar lo más posible al gobierno de Maduro y así forzar una negociación con las FFAA o cualquier otro esquema de “transición” que, como salida a la crisis, se subordine a los dictados de sometimiento del FMI y el capital imperialista, buscando una mayor y mejor penetración de sus capitales en el control de la economía nacional y sus recursos, en pugna a su vez con la creciente presencia de los capitales chinos y rusos, quienes por su parte defienden la legitimidad del proceso electoral realizado.

Por supuesto hay que rechazar categóricamente todas estas políticas y medidas injerencistas del imperialismo a la que le siguen como perros falderos toda la derecha continental, de la mano de la oposición de derecha criolla que clama por mayor intervención extranjera.

El gobierno de Maduro, con una crisis que se arrastra por más de tres años con niveles catastróficos, ha llevado al pueblo a sufrir los mayores padecimientos optando por cumplirle al capital financiero y los acreedores internacionales pagando una fraudulenta deuda externa. Tomó una clara decisión entre los padecimientos del pueblo y los usureros internacionales. Por eso toda pose de “antiimperialismo” con que se llena la boca es de puro papel. La catástrofe nacional es la grave crisis de un capitalismo dependiente, la “quiebra” del país se debe a que ni Chávez ni mucho menos Maduro rompieron con las ataduras de la economía a las imposiciones imperialistas, agravaron la dependencia de la renta y del mecanismo de subordinación que es la deuda externa, al mismo tiempo que permitieron y promovieron una enorme sangría de la renta petrolera (la gigantesca fuga de capitales) por parte de la burguesía nacional tradicional y los nuevos burgueses favorecidos o surgidos por sus relaciones con el chavismo. Ante la explosión de la crisis del “modelo” chavista el capital financiero e imperialista viene por la sumisión total, busca aprovechar para imponer sus condiciones totales al país (más endeudamiento nacional, privatización de empresas, mayor control de la industria petrolera, etc.), y este gobierno lejos de ser algún dique anti-imperialista no ha hecho sino girar cada vez más hacia la mayor apertura y entrega nacional (Zonas Económicas Especiales, Arco Minero, Ley de Inversiones Extranjeras, etc.).

Por eso no será detrás de este gobierno hambreador, represivo y cada vez más entreguista, como se podrá pelear por una salida a la crisis contrapuesta a los dictados de los capitales imperialistas y de cara a los intereses de los trabajadores y el pueblo pobre. Pero así mismo solo es el pueblo trabajador en conjunto con los sectores populares, de los explotados y oprimidos del país quien debe saldar cuentas con este gobierno nefasto, y al mismo tiempo con la derecha y sus fines reaccionarios de la mano del imperialismo.







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