Sociedad

Dos meses de paros en la Universidad de Jujuy: ¿cómo seguimos?

El conflicto de la docencia universitaria lleva más de dos meses y en las últimas semanas crece el descontento entre los docentes y estudiantes. Se le puede ganar al gobierno afirman desde la agrupación 9 de Abril.

Natalia López

Docente universitaria | FHYCS UNJu

Gastón Remy

Docente universitario | Facultad Cs. Económicas UNJu

Miércoles 30 de mayo | 14:20

En los primeros días de abril cuando empezaron las mesas paritarias el gobierno nacional fijó un techo salarial con el ofrecimiento del 15%, en cuatro cuotas, la última a cobrarse en enero 2019. Esta oferta fue rechazada por unanimidad en todas las universidades del país.

El salario del docente universitario está congelado desde febrero, ya que todavía se adeuda la cláusula gatillo de 2017. La situación es cada vez más compleja, siendo que –al menos- el 40% de los docentes perciben 5.500 pesos de bolsillo (auxiliares con dedicación simple) y la inflación sumada a los tarifazos hace muy difícil llegar a fin de mes.

La Conaduh ratificó el pedido de un 25% de incremento salarial, $17 mil para el cargo testigo y el pago de la cláusula gatillo sobre el último salario percibido por los docentes en el mes de febrero, continuar con el paro de 72 horas los días 28, 29 y 30 de mayo. Además instalarán una carpa frente al Ministerio de Educación en la cual se realizarán durante toda la jornada clases públicas y sesionará el Plenario de Secretarios Generales de la federación.

El último 16 de mayo la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Jujuy (ADIUNJu) informó que el ministro de Educación anunció sorpresivamente la decisión de pagar un 5 % de incremento salarial en el mes de mayo a cuenta de la paritaria docente universitaria. Mientras días antes habían ofrecido un 4 % para el mes de mayo como primera cuota de un 15 % en tres cuotas más, lo que fue inmediatamente rechazado por todos los gremios.

El gobierno va al FMI y continúa con los ataques a la educación pública

Mientras el gobierno nacional profundiza el ajuste y los tarifazos, acuerda nuevos endeudamientos con el FMI y desfinancia a la universidad sacándole 3 mil millones al presupuesto.

Pero también continúan con la aplicación de la Ley de Educación Superior que sigue intacta desde la época de Menem. Hace días el ministerio de Educación dio a conocer la resolución 1254/18 del boletín oficial y en acuerdo con los rectores de las universidades, establece un recorte de las incumbencias profesionales de varias carreras.

Esta medida devalúa los títulos de grado porque los egresados se verán obligados a recurrir a los títulos de posgrados y maestrías pagos, un requisito que se impone para poder “competir” en el mercado laboral. Además de contribuir al negocio de los títulos pagos. Un claro continuismo en el camino de la mercatilización de la educación iniciada en la década del 90´.

Más de dos meses de medidas de fuerza

Desde que comenzó la paritaria llevamos más de dos meses de medidas de fuerza. En un principio la conducción de Adiunju fijo un paro sin asistencia, lo cual quita la posibilidad de organizar a los estudiantes y a los docentes para que acompañen en forma activa un reclamo que, además, no se puede limitar a la cuestión salarial porque es la educación pública la que está en la mira.

Y más aún cuando en la UNJu sólo 1 de cada 20 estudiantes que ingresa logra recibirse. Por eso es necesario, incorporar las demandas estudiantiles al reclamo docente, por becas integrales para que nadie quede afuera de la universidad, tal como propone el proyecto de Ley de los diputados provinciales del PTS-Frente de Izquierda.

Junto con estas demandas, la docencia universitaria tiene que tomar en sus manos la pelea que viene dando el movimiento de mujeres en nuestro país, con un gran protagonismo de estudiantes secundarias, universitarias y terciarias, para arrancar la aprobación del derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito en el Congreso, por la plena aplicación de la Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos, por el pleno derecho a la organización de las y los estudiantes.

Es entonces que con un propuesta de paro sin asistencia por parte del gremio, fueron muy pocos los docentes que hicieron clases públicas. Como parte de la jornada de paro del 26 y 27 de abril y de los días 10, y 11 de mayo, se llevaron a cabo clases públicas a cargo de nuestro compañero y docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Unju, Gastón Remy.

La posibilidad de hacer clases públicas permite sumar en forma consciente la fuerza de los estudiantes y de docentes, por eso allí se debatió sobre la situación de la universidad, los tarifazos, el dólar, el peso de la deuda externa, las implicancias de un nuevo acuerdo con el FMI y porque no acordar. Al igual, que la única salida realista a la crisis es no pagar la deuda. Con los U$S 65.000 millones que se pagaron en 2017, se podría multiplicar 17 veces el presupuesto de las universidades nacionales.

En las últimas semanas se puede observar un mayor descontento y que cada vez más docentes se suman al paro. En el día de ayer varias cátedras convocaron a una clase pública en la facultad de Humanidades y Ciencias Sociales.

Hace falta un plan de lucha y movilización docente-estudiantil

Sin embargo, con la voluntad de parar de algunos docentes y cátedras no alcanza para hacer retroceder al gobierno. Necesitamos asambleas y definir un plan de lucha, con clases públicas coordinadas entre las distintas facultades, impulsar una campaña contra los tarifazos, el acuerdo con el FMI –que en Jujuy tiene un rechazo del 76% de la población- y por el no pago de la deuda externa. Como así también ampliar los reclamos incorporando los estudiantes, y realizar asambleas interclaustros para que también los centros de estudiantes convoquen a una movilización común antes del cierre del cuatrimestre.

Las maestras y profesores de Neuquén, luego de tres meses de paro, con cortes de ruta y movilizaciones, ampliando los reclamos contra los tarifazos y otras demandas, pudieron realizar acciones junto con las familias de los alumnos y de trabajadores hasta romper el piso del 15%, conquistando una actualización trimestral de los salarios según la inflación. Este es un gran ejemplo a seguir y que demuestra que se puede frenar el ajuste.

En la provincia el gobierno de Gerardo Morales fijó la paritaria más baja del país, con un aumento del 5% para los docentes provinciales y los estatales. Esta semana se retoman las negociaciones paritarias, aunque el gobierno afirmó que “no hay plata.”

Desde la agrupación de docentes 9 de abril exigimos asambleas para votar un plan de lucha unitario junto con los docentes y maestras de la provincia, en unidad con los estudiantes, y los trabajadores estatales y municipales, porque con su fuerza podemos vencer el ajuste de los gobiernos y defender la educación pública.







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