Política

REALIDAD FICCIONAL

¿Dónde estás, hermano?

Argentina Realidad-ficción, ficción-realidad. Un poco de policial negro y otro tanto de bizarrismo semicolonial. No es necesario Netflix. Pasen y vean

Lunes 11 de enero de 2016 | 08:25

Escena 43, toma 20. Entran las maquilladoras. Los asistentes revolotean como moscas. Alguien da una orden, el actor principal se cuadra y se sacude el polvo. Estamos en el Misisipi o en los cañaverales santafesinos, qué más da. Es la ficción la que vino a representar a la realidad para que los opinólogos, los intelectuales, las vecinas y los snobs puedan sacar conjeturas de todo tipo y color. Todo el país se ha convertido en el detective Marlow. Vivimos dentro de un triller, en el que Borges y Bioy se morderían los labios y mirarían con desdén el guión de “Invasión”, escrito allá por la soñada Buenos Aires de fines de los 60.

Alguien se convierte en sapo: es Martín Lanatta que acaba de fugarse de una caravana carnavalesca de fuerzas conjuntas que, no sabemos con precisión, si se dirigen a los tribunales porteños o a Gualeguaychu. El rey Momo se disfraza de gendarme, el orgullo de la Patria, mientras Aníbal desayuna cereales e invita a Ritondo a practicarse una rinoscopia. A la “piba” se le enreda el ruedo de la pollera en la escalinata del helicóptero y todos nos miramos y decimos: “estamos en guerra contra el narcotráfico”.
Unos niños juegan a ser los prófugos más buscados y el las redes sociales ya se anuncia su club de fan. Crónica pone placa roja: "la pizza del faraón no es gran cosa". En otro canal, el republicano periorista Novarecio entrevista a Zulema y Zulemita Menem, mientras al presidente de la Nación le curan la costilla fisurada. Vuelven los lentos y los 90.

Placa de último momento: encontraron a Yabrán tomando daikiri en Cariló. No, perdón, acaban de desmentirlo: era Ottavis con su nueva novia Xipolitaquis. Ella parece que le está enseñando a pilotear un avión. Él, a cagarse de la risa o a ser “nacional y popular”, que es más o menos lo mismo.

Cristina le manda un what a Vidal para decirse que mejor se dedique a jugar a los soldaditos contra los municipales despedidos. Avisan al pasar que la camioneta secuestrada donde iban los prófugos pertenecía a una “pyme” llamada Bayer (esa, sí, la de “si es Bayer es bueno”) pero eso es noticia secundaria, lo importante es saber a hora hicieron el ploteo y si las letras estaban simétricamente ubicadas.

Las cúpulas de las fuerzas de seguridad juegan al ajedrez y se la pasan haciendo señas como en el truco. Alguien les grita: ¡traigan alfajores!.
Es oficial: el país burgués semicolonial se divierte en este verano del Niño. Y todos los demás?. Todos los demás aquí, en el mismo lugar de siempre.







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