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CÓRDOBA / DOCENTES

Docentes: un debate sobre cómo enfrentar el ajuste

En el gremio docente de Córdoba, la lista Naranja y la Pluricolor se parecen cada vez más a la Celeste.

Noé Silbestein

Delegado departamental UEPC | Agrupación Docentes D-Base

Cristina Paredes

Delegada departamental UEPC | Agrupación Docentes D-Base

Domingo 11 de septiembre de 2016 | 14:54

En la asamblea de UEPC Capital del pasado miércoles, la conducción intentó hacer votar una moción sin ninguna lucha seria. Un paro sin fecha, asambleas sin fecha, asambleas zonales con cuerpos orgánicos, acciones a contraturno...

Ante una conducción que agiganta su desprestigio por defender al gobierno de Schiaretti, ¿qué hacen las agrupaciones de la oposición?

Oposición burocrática y oposición antiburocrática

En la provincia y en Capital hay tres listas: la lista Celeste, que es la burocracia sindical kirchnerista y actual conducción; la lista Pluricolor, una alianza hegemonizada por una agrupación burocrática (lista Naranja). Confluyen en la Lista Pluricolor junto a la burocracia Naranja agrupaciones que han peleado en la calle como los docentes de Izquierda Socialista, del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y agrupaciones independientes como La Saleme. También está la lista Fucsia, única lista combativa, antiburocrática y de izquierda en UEPC. Esta lista está conformada por docentes del PTS, PO y docentes independientes, y está claramente referenciada en el Frente de Izquierda.

En primer lugar, la principal división no es entre el oficialismo y la oposición. La concepción de sindicato de la Naranja es la misma que la que tiene la Celeste: se defienden (o no) los derechos de los compañeros negociando con el gobierno, garantizando la “paz social”. Así terminan garantizando el sillón para Grahovac (Ministro de Educación) y la pobreza para los docentes. Para la Lista Fucsia, es al revés: sin independencia de los gobiernos y de los partidos políticos patronales, que son los que bajan los ajustes, no hay chance de defender a los compañeros. Esto es más importante aún en Córdoba, donde la burocracia sindical se fusiona muchas veces con el funcionariado estatal.

En segundo lugar, nosotros entendemos los lugares ganados en los sindicatos como trincheras de lucha. La oposición no antiburocrática piensa que son lugares a ocupar para reemplazar a sindicalistas corruptos por sindicalistas honestos. Pero con ese objetivo, arman una alianza (la Pluricolor) que está orientada por la Naranja, una lista dirigida por burócratas que fueron parte de la conducción del gremio hace unos años.

El único puesto gremial que consiguió a nivel provincial la Pluricolor en las elecciones de 2015 es un miembro en el Órgano de Fiscalización. La titular es Beatriz Mirada, que ocupó anteriormente ese puesto por la Lista Celeste, y el suplente es Sergio Cornatosky, que dirigió Capital cuando era parte de la Lista Celeste. Como se ve, en la Lista Pluricolor tienen más peso los que estuvieron en la Celeste que los que combatieron en la calle.

La Pluricolor dice lo mismo que la Celeste: la base no da

Para frenar realmente los ataques de los gobiernos nacional y provincial, la fuerza de los trabajadores tiene que estar en la calle. Hoy vemos ataques enormes por parte de un gobierno que no quiere reabrir las paritarias en ningún sindicato, que intenta imponer un tarifazo impagable para los trabajadores y el pueblo. El secretario general de UEPC, Juan Monserrat, dice que como los docentes en Córdoba votaron a Macri, no van a pelear contra la política del gobierno nacional. ¿Qué podemos hacer, según este “dador voluntario de gobernabilidad”? Resignarnos.

Pero Monserrat no es el único que propone esto. En la asamblea del pasado miércoles, la Pluricolor propuso parar el 16 de septiembre para exigir la reapertura de paritarias. Sin embargo, no quisieron nombrar que ese día el gobierno nacional se juega a avanzar una vez más con el tarifazo… con el mismo argumento que la Celeste: “los docentes son macristas”. La inmensa desconfianza en los trabajadores de los compañeros de la Pluricolor es una confesión de que no quieren luchar, porque se preparan para negociar.

Emiliano Martínez, uno de los dirigentes de la Lista Naranja (que dirige la Pluricolor), llegó a proponer cambios en la moción opositora para unificarla con la moción de la Lista Celeste. Es decir, un plan de lucha sin fecha y declaraciones sin lucha. Si no hubiese delegados antiburocráticos y combativos, la Celeste podría imponer sus mociones tranquilamente.

¿Qué política propone la Pluricolor para enfrentar al macrismo? En general, lo que mismo que la Celeste. En la asamblea departamental del 8 de agosto, por ejemplo, unificaron mociones, proponiendo marchar con la Sociedad Rural en Bell Ville y confluir en la Marcha Federal con los pequeños y medianos empresarios y los caciques del peronismo.

Para terminar con la burocracia hay que enfrentarla, no dirigir con ella

Los docentes en las escuelas odian a la burocracia sindical, ven que tienen privilegios de casta. En las escuelas todos quieren terminar con esa casta que no trabaja, que con licencia gremial no padecen ni el frío de las aulas en el invierno ni el descuento de los días de paro, que bendicen los descuentos y la precarización laboral desde arriba de sus sobresueldos.

Hoy la conducción dio un giro en su política hacia los sectores que militan en la Pluricolor y apuesta a que la “oposición razonable” esté unida a la conducción para “enfrentar” al gobierno. La Celeste y la Naranja empujan a las demás agrupaciones de la Pluricolor a combatir a la “oposición extremista” de la Lista Fucsia. Monserrat sabe que los dirigentes naranjas, Cornatosky y Quaglia, son igual de burocráticos que él. Cuando formaban parte de la Celeste junto a él, Grahovac y Nebreda, no eran simples “militantes” sino que dirigieron la delegación Capital. Basta recordar que a comienzos de este año marcharon junto a la Celeste y no con las agrupaciones opositoras, que marchamos tras una barredora con los docentes afiliados y no afiliados.

Como ocurre con Monserrat, de los burócratas de la Lista Naranja nada cabe esperar. Queremos abrir un debate con los compañeros que han peleado en la calle, a quienes vimos perder su combatividad por los compromisos “orgánicos” de la mesa de la Pluricolor. A las agrupaciones de la izquierda de la Pluricolor: Izquierda Socialista, MST, Saleme y Encuentro Docente, les reiteramos lo que les dijimos en abril del año pasado: no hay que confundir a los miles de docentes que tienen la aspiración de recuperar UEPC, esto no puede lograrse sin combatir la ilusión de que con una lista con burócratas conquistaremos un futuro mejor.

En momentos en los que la burocracia Celeste se juega a buscar una unidad que diluya su responsabilidad de la entrega del salario, las jubilaciones, las condiciones de trabajo e incluso los despidos, hay que combatirlos con más fuerza. Para que nada sea entregado, la oposición no puede acompañar la entrega. Unificar el mandato es un paso hacia la entrega de la lucha. Revean su posición, compañeros, enfrentar el ajuste implica pelearse con la burocracia.







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