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EDUCACIÓN PÚBLICA

Docentes: tras 24 días, Baradel y el Frente de Unidad imponen un impasse a la lucha

Luego de cinco semanas con paro y movilizaciones, los gremios docentes imponen un impasse a la espera de una negociación con Vidal. El balance de la izquierda y las perspectivas en esta nueva etapa.

Laura Champeau

Secretaria de Organización Suteba Ensenada

Domingo 9 de abril | 17:50

El viernes 7, cuando miles de docentes se encontraron con importantes descuentos en sus salarios, se difundió un comunicado del Frente de Unidad Docente en el que expresan: “La continuidad de la lucha a través de la realización de diferentes acciones gremiales y si no hubiera avances en el desarrollo de la negociación, se profundizará el plan de lucha con medidas de acción directa”.

Luego del masivo paro de CTERA el día 5 y en medio del paro nacional que tuvo un importante impacto paralizando el país, con piquetes de la izquierda combativa que fueron reprimidos por el gobierno, Baradel anunció por televisión que se imponía un impasse en el conflicto docente, a la espera de una negociación con la gobernadora Vidal.

El gobierno de Macri se mantiene firme, incluso luego del fallo de la jueza Temis quien dictó una medida cautelar a pedido de UDA e intimó a llamar a la paritaria nacional en el plazo de cinco días. Vidal avanza con los descuentos atacando el derecho a huelga. Además amenaza con imponer el presentismo y se toma el atrevimiento de extorsionar a los gremios con la condición de no realizar más paros durante el año a cambio de volver a negociar.

La respuesta de los gremios, luego del contundente pronunciamiento de los docentes en el paro nacional con un 95% de acatamiento, es de levantar el paro a la espera de negociaciones sin una perspectiva clara de continuidad del plan de lucha con medidas contundentes a la altura de los ataques del gobierno nacional de Macri, Vidal y los gobernadores como Alicia Kirchner en Santa Cruz, que ofrece un 3% de aumento a los docentes.

Una dura pelea en defensa de la escuela pública

El conflicto docente se desarrolla en el marco de la disputa del gobierno de Macri y Vidal contra el kirchnerismo por la pelea electoral en el distrito clave de la provincia de Buenos Aires. El gobierno se lanzó a una polarización política que los kirchneristas responden para posicionarse de cara al 2019.

En medio de esa lucha sindical y política de ambos bandos, que hasta ahora no logró destrabar una pulseada que seguirá, el gobierno redobló la apuesta. Está buscando una derrota de los docentes que le permita un escarmiento para el resto de los trabajadores (aprovechando la complicidad de toda la burocracia sindical) al negarse a convocar a la paritaria nacional docente y querer imponer un techo salarial del 18-19% y ataques a las condiciones laborales y el estatuto del docente.

La dureza del gobierno y la bronca de las bases obligaron a los gremios bonaerenses, y en particular a SUTEBA y Ctera, a lanzar medidas de lucha que no constituyeron un plan de lucha serio a la altura del ataque del gobierno. Por el contrario, se ha desarrollado a espaldas de los docentes, quienes no han sido convocados a una sola asamblea para discutir y decidir las medidas. Utilizaron las masivas marchas docentes para impulsar la vuelta electoral del kirchnerismo y fueron cómplices de la tregua de las centrales sindicales. Después de cinco semanas de conflicto, impulsaron una encuesta tipo multiple choice para decidir las medidas de lucha que rechazamos desde algunas agrupaciones en los Suteba Multicolor y en muchas asambleas de base en las escuelas. Consideramos incorrecta la política de algunas agrupaciones (como Opinión Socialista en Tigre y la Azul y Blanca-PCR en Quilmes) que lo aceptaron como un método complementario a las asambleas de base. Esto hizo que en algunos distritos no se enfrente decididamente la maniobra central de la burocracia para levantar la huelga y legitimar su impasse sin un plan de lucha serio.

A pesar de la política de las conducciones gremiales que buscaron desgastar y desactivar el conflicto, la lucha se mantuvo fuerte principalmente en el conurbano bonaerense y en los distritos más castigados por los tarifazos, los despidos y la inflación, que han motorizado la bronca y el enorme apoyo popular por parte de las familias trabajadoras. Así los docentes hemos protagonizado 24 días de huelga con hitos muy importantes como la masiva movilización del 6 de marzo al Ministerio de Educación de la Nación, a la gobernación bonaerense y la histórica marcha federal educativa que reunió a decenas de miles de trabajadores de la educación en Plaza de Mayo. Se demostró y constató que hay fuerzas para derrotar el plan de Macri, Vidal y los gobernadores.

¿Cómo ganar la lucha? Tenemos que tomar el conflicto en nuestras manos.

La CTERA, que ha sido descuartizada por sus propios dirigentes como Alesso y Baradel adaptándose a la Ley Federal de Educación, se negó a impulsar un plan de lucha en serio con paros y acciones contundentes con cortes, como reclamamos desde la Marrón, para poner en escena al millón de docentes de todo el país y encontrar las fuerzas para derrotar al gobierno.

SUTEBA mantuvo en los hechos un paro por tiempo indeterminado sin garantizarlo siquiera en los distritos Celestes, convocados por WhatsApp de un día para el otro. Tampoco tuvo una política para organizar un fondo de huelga para los descuentos. En varias seccionales de oposición se votó la exigencia de que el SUTEBA y el conjunto de los sindicatos aportaran parte de sus fondos para impulsar dicho fondo de huelga y que no se firme ningún acuerdo que no contemple la devolución íntegra de los descuentos.

Para ganar esta dura pelea en curso, tenemos que partir del gran apoyo de los trabajadores y de los sectores populares. El gobierno y todos sus medios no han podido generar que los padres estén contra los docentes. Aunque los diarios como Clarín y El Día, se hayan apresurado a anunciar un triunfo del gobierno de Vidal, la lucha docente no está derrotada. La paritaria aún no cerró y la bronca y el malestar es extendido. Entramos en una nueva etapa en la que, a pesar del impasse que impone la burocracia, tenemos que reagrupar fuerzas en las escuelas para imponer un plenario provincial de delegados al Frente de Unidad Docente y asambleas donde discutir y votar un plan de lucha serio y a largo plazo, con medidas de acción más duras como los cortes que impulsamos desde algunas seccionales combativas el 30 de Marzo o durante el paro general. Acciones así molestarían mucho a Vidal y mostrarían la dureza de nuestra lucha.

CTERA y Suteba deberían impulsar un plan de lucha en serio con movilizaciones masivas y cortes en los principales accesos de las ciudades para imponer nuestros reclamos. Tenemos que tomar el conflicto en nuestras manos para hacer oír la voz de los docentes combativos que no le damos ninguna tregua al gobierno y queremos prepararnos seriamente para un segundo round en la pelea contra el ajuste de Vidal.

Durante el conflicto hubo tres políticas

Una política fue la que llevó adelante la burocracia Celeste de Suteba y CTERA, y dentro del frente Multicolor hubo dos posiciones claras. Por un lado la de Tribuna Docente-PO junto a Izquierda Socialista que sólo consideran el Frente Único con los sectores combativos o antiburocáticos, y aunque aceptan en las asambleas la exigencia de plenario provincial de delegados a la dirección del sindicato, se queda en los papeles ya que solo quieren reunir a la base multicolor u opositora en pequeños plenarios alternativos a los cuales consideran la “dirección del conflicto” como sucedió en La Matanza donde hicieron votar el paro a 150 delegados de toda la provincia incluso la mayoría sin mandato. Esta ubicación se complementa con luego aceptar el plenario de secretarios generales y rechazar la propuesta de medidas más duras que sólo pueden lograr imponer las resoluciones votadas en asamblea.

Desde la Lista Marrón peleamos por el frente único obrero con las direcciones de masas, golpeando juntos y marchando separados. Por eso propusimos bloques independientes en las marchas multitudinarias de Suteba y CTERA a los cuales se negaron en los hechos todas las corrientes de la Multicolor a excepción de la marcha del 30 de marzo. A esto se suma la negativa a acciones como las que llevó adelante el Suteba Tigre que se propuso cortar la panamericana y tuvo amplia repercusión por el gran operativo de la gendarmería para impedirlo. Las demás acciones no tuvieron esta dureza ya que ni el PO ni el PCR quieren llevar adelante acciones que enfrenten más duramente al estado y al gobierno.

Desde la Marrón, en la directiva de los SUTEBA combativos de La Matanza, Tigre, La Plata, Quilmes y Ensenada y presentes en más de 20 distritos de la provincia de Buenos Aires; consideramos que el frente Multicolor tiene que fortalecer sus acciones para mostrar una alternativa combativa a la conducción Celeste de Baradel que busca desgastar al gobierno de Vidal para favorecer el kirchnerismo en las elecciones. La presencia de un bloque combativo e independiente de los partidos patronales tiene que hacerse visible en las calles para imponerle a Suteba y CTERA un plan de lucha a la altura del ataque macrista.








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