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MOVIMIENTO ESTUDIANTIL// OPINIÓN

Diversas posturas en la negociación con rectoría por el alza de arancel en Ex pedagógico

De “lamentable” Nicole, representante de física y militante de la UNE, calificó la decisión de las asambleas por carrera (¡y de la propia!) de rechazar cualquier tipo de alza de arancel, durante una reunión sostenida con altos directivos de la universidad, infantilizando al estamento estudiantil frente a las autoridades, donde defendieron, obligados por sus asambleas y de manera tibia, la posición de rechazar el alza de arancel propuesto por rectoría.

Martín Decap

Estudiante de Pedagogía en Filosofía del Pedagógico.

Jueves 30 de noviembre

Durante el pasado marte se sostuvieron dos reuniones en base a la exigencia hecha por la Federación de estudiantes, de que rectoría diera “explicaciones” del proceso de alza arancelaria. En el transcurso de estas reuniones se encontraron 3 posiciones, por un lado, rectoría que mantiene su postura de subir el arancel justificando esta decisión en el reajuste del sector público; por otro, la postura de las asambleas de carrera que decidieron rechazar cualquier tipo de alza; y una tercera posición de la Mesa Interina que se ubicó entremedio de estas dos, Nicole militante de la UNE se lamentó por la decisión de su carrera de rechazar todo tipo de alza.

En la reunión que sostuvieron los representantes de la mesa interina, de Educación Parvularia, Historia, Física, Biología, Filosofía y Música con el pro rector, el director de planificación, el director de administración y finanzas, Leonel Duran, mano derecha de rectoría y jefe de personal del Pedagógico; de parte de la mesa se le increpó a las autoridades por haber querido aprobar, con el apoyo de los estudiantes, un reajuste de arancel del 4,5%, cálculo obtenido por “predicciones sobre la negociación del sector público” antes de que estuvieran siquiera las cifras reales que terminaron de ser un 2,5 por ciento de reajuste que deberá subirle la universidad a todos los y las funcionarias que trabajan en la institución de carácter público, reajuste salarial que buscan descargar sobre los aranceles de las y los estudiantes, que a la larga significaría más deudas y mayor valor del arancel año tras año.

Los voceros de la mesa interina centraron la discusión en estos términos, en la mala fe de rectoría a la hora de negociar con ellos la subida de arancel, el haber sido “tendenciosos” en la reunión del viernes 10 de noviembre en donde ellos mismos y una mayoría de 6 compañeros de la mesa interina se posicionaron a favor de subir el arancel en un 4,5 por ciento, siendo que luego el reajuste fue una cifra menor, el no haberle comunicado a la mesa que se habían detenido las tramitaciones, etc. una serie de “malas prácticas” que en la lectura de estos representantes (Nicole y Andrés) era lo que había motivado la “lamentable” decisión de sus compañeros de haber votado en asamblea rechazar cualquier tipo de alza de arancel o reajuste de arancel, como si esta decisión fuera producto de la ignorancia e impulsividad de sus compañeros, y no por discusiones políticas como la defensa de la demanda de la gratuidad, o por considerar como un ataque subir el arancel ya excesivo que significa aumentar deudas y pagos a nuestros futuros compañeros.

Quien les escribe, en representación suplente de la carrera de Filosofía, me pronuncié con claridad en contra de cualquier tipo de alza, considerando lamentable la decisión anterior de mis compañeros representantes de posicionarse por el alza de arancel, y que en verdad el estamento estudiantil a diferencia de otros años decidiera enfrentar la subida del valor líquido del arancel, este cambio se debe también al método de decisión, los años anteriores las federaciones de estudiantes habían negociado el “reajuste” a espaldas de los compañeros y compañeras, acordando a puertas cerradas cuanto les incrementaba el arancel a los estudiantes que pagan año a año. Si los estudiantes se posicionaron en contra, es porque pudieron discutir ampliamente en asambleas de carrera contrastando insumos y decidiendo colectivamente.

Que se suba o no el arancel es un problema complejo que debela como funciona el mercado de la educación en las instituciones públicas, a diferencia de un colegio, un hospital, un jardín infantil, donde el reajuste de sueldo de los funcionarios públicos se realiza directamente por el Estado, en las universidades a modo de excepción los aportes se realizan vía becas de gratuidad y de vocación profesor; reduciendo año a año los aportes fiscales directos, dejando a las universidades públicas en una crisis donde universidades "poco rentables" como el Pedagógico son las más perjudicadas; crisis que las autoridades quieren parchar subiéndole el arancel a los estudiantes y no, por ejemplo, bajando los sueldos millonarios que reciben los altos directivos y jefaturas en la universidad (el reajuste del 4,5 significa subirle 270.000 pesos al rector, equivalente al sueldo actual de un auxiliar de aseo al que solo le suben 12.000 pesos) o de exigirle al Estado que se haga cargo de financiar la educación pública, nuestro rector plantea de la boca hacia afuera estar a favor de la gratuidad, mientras que es el administrador de la educación de mercado.

Esto es lo más preocupante de la decisión que tomó la mesa después de la reunión del viernes 10 de subir el arancel y la indefinición política a la hora de enfrentar a las autoridades el día de ayer por parte de integrantes de la mesa interina; esto abre cuestionamientos sobre el rol que cumplen al interior de la mesa y como representantes del estamento estudiantil frente a las autoridades, esto expresa el “ultimátum” de la asamblea de Historia a su representante de que si volvía a tomar una decisión que afectara a sus compañeros y compañeras de manera burocrática, sería removido de su cargo. Hoy los voceros de la mesa interina mantienen una doble postura; por un lado la posición que deben defender desde sus asambleas de carrera de rechazar todo tipo de alza y, por otro, su posición personal o de su organización política de aprobar la subida del 2,5 de arancel, o en verdad, de aprobar la propuesta que les haga rectoría, ya que conciben esta discusión de manera administrativa y no política de defender la demanda histórica de la gratuidad y de frenar todo tipo de aumento del ya excesivo arancel que se le cobra a modo de deuda a mas del 50 por ciento de compañeros y compañeras que tiene que endeudarse por atrasarse un año o mas (8 años promedio de egreso de la universidad).

Los organismos de representación como lo son las federaciones, centros de alumnos o la mesa interina cumplen dos funciones, por un lado el de representar tal cual las discusiones que emanan las asambleas sobre las posturas del estamento estudiantil, como también tienen un rol de confianza política de ante cualquier emergencia o decisión rápida responder en defensa de las y los estudiantes, de sus intereses y demandas. La forma en la que han actuado algunos representantes de la mesa interina rompe esa confianza política, hace dudar si el día de mañana cuando rectoría nos intente pasar otro golazo, estos se van a ganar de lado de los compañeros y compañeras que los eligieron o del lado de rectoría.






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