Internacional

BRASIL – CRISIS ECONÓMICA

Dilma busca acuerdo de “gobernabilidad” al servicio del ajuste

Aunque en las últimas semanas se ha intentado avanzar por medio de pactos y acuerdos que aseguren la gobernabilidad, la situación política en Brasil sigue marcada por los escándalos de corrupción como el de la Operación Lava-Jato y la crisis de gobierno.

Diana Assunção

San Pablo

Marcelo Pablito Santos

Dirigente del Sindicato de Trabajadores de la USP

Miércoles 7 de octubre de 2015 | Edición del día

El gobierno de Dilma ha logrado cierta estabilidad, aunque aún muy relativa, ya que incluso cediendo espacio de poder al PMDB y siendo que los escándalos afectan también a sectores de la oposición, asegurar la gobernabilidad es parte del acuerdo a implementar y es un elemento central para llevar adelante los ajustes contra los trabajadores y el pueblo pobre.

El hecho es que, con o sin gobernabilidad, la crisis económica comienza a dejar claro que será descargada sobre nuestras espaldas. Aumenta la inflación, también los despidos. Los recortes presupuestarios comienzan a tener efectos catastróficos en la vida de las personas como es la supuesta "reorganización" escolar, lo que significa en la práctica el cierre de cientos de escuelas en todo el país. Esta es la llamada “patria educadora”.

Todos estos ataques no son solo apenas fruto de los “privatizadores” y “neoliberales” del PSDB o de la “derecha” pues están siendo implementados por el gobierno de Dilma y el PT, con Lula detrás de escena. Por su parte, las Centrales sindicales como la Central Única de Trabajadores (CUT) están actuando como brazo derecho de Dilma para contener la lucha de los trabajadores. La CUT, por ejemplo, traicionó la huelga de los trabajadores del Correo y la mantuvo separada de la de los bancarios, con el objetivo de defender al gobierno.

Unir las luchas contra el ajuste

El mayor crimen que la izquierda puede cometer en este momento es la construcción de cualquier tipo de unidad con la burocracia sindical que no sea por acciones concretas contra los ataques. De lo contrario será una cobertura por izquierda con “frentes permanentes” con estas direcciones que están bloqueando las luchas contra los ajustes.

El Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST), así como el PSOL, no apelan a la unidad para la lucha concreta sino que están junto a la CUT, la Central de los Trabajadores y Trabajadoras de Brasil (CTB), la Unión Nacional de los Estudiantes (UNE), entre otros, en el “Frente del Pueblo Sin Miedo” (“Frente Povo Sem Medo”) que sirve para contener a los sectores de izquierda e impedir el surgimiento de una verdadera alternativa de combate, que haga la diferencia en la lucha de clases para derrotar al gobierno y sus planes de ajuste.

Debemos rechazar esta línea política de unidad con los sectores oficialistas y poner en pie una efectiva coordinación de los sectores de izquierda que se oponen al gobierno para derrotar los ajustes, rodear de solidaridad los conflictos, dialogando con la base de las grandes Centrales sindicales. Las iniciativas que han promovido el PSTU y entidades como la Central Sindical Popular (CSP-Conlutas) y el Espacio Unidad de Acción van en la dirección correcta, aunque aún son insuficientes. La izquierda no puede ser testimonial en los próximos embates de la lucha de clases. Encuentros, actos, marchas y otras iniciativas pueden ser parte del fortalecimiento de la coordinación, para dar apoyo y unificar las luchas en curso. Aunque todo esto sin jugarse con todas las fuerzas no será suficiente para llegar a una huelga general. Comenzando por poner todo el peso material, fuerza militante, entidades, periódicos, carteles y todos los esfuerzos para lograr no solo que las huelgas triunfen sino que se conviertan en puntos de apoyo como ejemplo de que es posible derrotar los ajustes en la lucha de clases.

Por una izquierda para enfrentar el ajuste en la lucha de clases

Creemos que la izquierda opositora al gobierno sigue aún condicionada por una tradición rutinaria que involucra a pocos trabajadores de base y siempre encuentra obstáculos para dar giros fuertes hacia la lucha de clases. Se expresó con mucha fuerza en la reciente huelga de los trabajadores del Correo, que impidió un gran ataque sobre el sector pero que podría haber avanzado aún más si hubiese contado con la solidaridad activa de toda la izquierda, como hicimos desde el Movimiento Revolucionario de los Trabajadores (MRT) que impulsa Esquerda Diário.

Como parte de la CSP-Conlutas consideramos que no se necesita un campo de los trabajadores “en general” que no responda a los procesos de lucha de clases en un momento en el que los ataques se están acelerando. Necesitamos una izquierda verdaderamente combativa que pueda mostrar un camino alternativo a los trabajadores y la juventud. Pasemos de las palabras a los hechos. Unifiquemos todos los sectores y corrientes sindicales que influencia la izquierda, las organizaciones juveniles, en cada ciudad y Estado del país, para apoyar activamente las luchas en curso.

Es con esta perspectiva que desde el MRT actuamos en todas las luchas que estamos involucrados, como las huelgas que comienzan esta semana contra el cierre de escuelas. Convocamos a los lectores Esquerda Diário a construir esta alternativa, rechazando los recortes presupuestarios y al mismo tiempo planteando el no pago de la deuda pública e impuestos progresivos sobre las grandes fortunas. No podemos aceptar que la crisis sea descargada sobre nuestras espaldas.







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