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“Diez días que estremecieron al mundo”: Censura y estalinismo

A 100 años de la victoria de Octubre, se planificó la puesta en pantalla grande de la gesta mas impresionante que había conocido la historia hasta ese momento, por primera vez las y los explotados y oprimidos del mundo tenían una gran victoria en sus manos.

Jueves 5 de octubre

Hoy, a 100 años de la revolución rusa, levantar este gran hecho histórico condenado por conservadores y renegado por buena parte de la izquierda, donde los mas humildes de la tierra fueron capaces de derrotar a más 14 ejércitos en una guerra civil sin precedentes, tanto Blancos como Imperialistas, en un hecho inédito por la historia. Donde la fuerza de los que hacen girar al mundo se conquistaban para si el derecho de hacerlo girar para donde ellos quisieran. Ese es el homenaje que les debemos, esa es la bandera que hay que recoger.

"Diez días que estremecieron al mundo" de Sergei Enstein

Este corto prólogo a esta aún más pequeña nota, me pareció necesario para ubicarnos en un proceso que ya por 1928, el año del estreno de la película, comenzaba a asumir las formas que luego podremos definir en toda la regla como estalinismo. Será en el ámbito de la propaganda donde podremos ver reflejados los conflictos y las luchas internas que por esos años marcarían el rumbo del primer Estado Obrero de la historia.

Ya por 1928 estamos al final de una lucha interna dentro del Partido Comunista Ruso, Trotsky ya se encuentra relegado en los últimos confines de la Unión Soviética (aun no es expulsado del país), junto con todas y todos los que se encontraban dando la lucha contra el rumbo que estaba tomando el joven Estado, los que no, se apuraban en capitular y renegar de la lucha, y a arrodillarse frente a la burocracia, muchos de estos, si es que no todos, morirían durante las purgas 10 años después.

En “Diez días que estremecieron al mundo”, basada en el libro homónimo de John Reed, vemos el corolario de esta lucha en la censura que tuvo que pasar antes de ser estrenada; recordemos que la obra sería un homenaje a la revolución de Octubre a 10 años de ocurrida, a las y los trabajadores y pueblos del mundo, en especial a los obreros y campesinos rusos, que sacaron adelante esta revolución, pero además no podían no estar aquellos combatientes y militantes que la dirigieron, y acá la figura de Trotsky era central, pero que hacer con él, ahora el indicado y marcado por el estalinismo como traidor. ¿Qué hacer con el encargado de dirigir las operaciones de Octubre (junto con Serdlov), qué hacer con el enviado a firmar y ralentizar la paz con los alemanes, qué hacer con el encargado de crear un ejército que pudiera hacerle frente a más de 14 ejércitos invasores,cómo sacarlo de la historia de la revolución?. Se estima que la película debió ser reducida en más de un cuarto para sacar a Trotsky, y refilmar numerosas escenas por orden de la censura, para meter por ejemplo en alguna parte a Stalin.

A 1928 esto solo sería el comienzo, un pequeño atisbo en el mundo de la propaganda, de lo que sería el giro reaccionario del primer Estado Obrero de la historia; aun al mundo le faltara por conocer las persecuciones y asesinatos de todos los que dirigieron la revolución rusa y junto con ellos sus ideas.

La censura del estalinismo

El gran biógrafo de León Trotsky, Isaac Deutscher recordaba en el prólogo de la segunda parte de su opus magna El Profeta Desarmado, los conflictos que generó luego de la muerte Stalin, el proceso de desestalinizacion que llevo a cabo la nueva dirección de la Unión Soviética (Jrushchov), porque ésta incluía la recuperación de cientos de miles de militantes asesinados y perseguidos durante las purgas de finales de los años 30, donde algunos eran figuras incomodas de rehabilitar porque significaría rehabilitar también sus ideas y combates, era un arma de doble filo; traer a figuras que eran en su imagen la bandera contra la burocracia soviética, contra la “casta” encarnada en el primer Estado Obrero de la historia podía ser problemático; ejemplo de esto es la recuperación de buena parte de los perseguidos y asesinados durante las purgas de finales de los años 30, menos la figura de Trotsky, entre algunos otros.

Como podía una burocracia que se sostenía como una “casta parasitaria” sobre toda una sociedad nacida de una revolución obrera sostenerse en el poder volviendo a recuperar la figura del estandarte de la lucha contra la burocracia soviética, era inconcebible, por eso al poco tiempo de iniciado el proceso de desestalinizacion en 1953, se volvió a reformular el proceso, esta vez con ciertas precauciones que no podían dejar al azar, todo el aparataje sobre la sociedad soviética podía verse cuestionado.

En pocas palabras el balance de la represión masiva, las persecuciones, el asesinato, quedó amparado bajo el sello del “culto a la personalidad” de Stalin, a eso se redujo, esto quedaría como el principal equivoco a corregir de los últimos 25 años Union Sovietica, desde que se afirmo el estalinismo en el poder; no podía ser de otra manera, los nuevos mandarines tenían que proteger su legado.

Invitación:

La película estará siendo pasada, junto con una serie de películas relacionadas con la Revolucion Rusa y la URSS en la Sala de Cine UC, en el Centro de Extensión ubicado a pasos del Metro Universidad Católica desde el 4 al 14 de octubre.

Acá para más información.






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