Economía

ECONOMÍA

Diálogos sin corbata, una reseña desde la izquierda

Inspirada en un programa televisivo emitido por Canal 7, la editorial Siglo XXI publicó en octubre pasado una serie de entrevistas realizadas a Axel Kicillof. Bajo el título de Diálogos Sin Corbata, se resumen lo que serían los “hitos” de la economía kirchnerista, así como aspectos personales de su historia militante.

Victoria Sánchez

@VickytaTw

Miércoles 9 de diciembre de 2015 | Edición del día

En un formato de fácil lectura el libro aborda diversos temas. Cada capítulo consta de una entrevista realizada por distintos entrevistadores de gran renombre. En total son ocho, de las cuales siete fueron realizados en el ciclo televisivo de Canal 7. Si bien se concentra en el período de gobierno kirchnerista extiende su análisis desde los años ´80 hasta la actualidad. De esta forma abarca un momento histórico signado por múltiples sucesos políticos y económicos.

El denominador común es la defensa a ultranza del modelo económico de los últimos 12 años. Reindustrialización, desendeudamiento y soberanía energética son algunos de los tópicos repetidos a lo largo de las distintas entrevistas. Señalamos los aspectos que nos parecen más ilustrativos de las ambivalencias del libro.

De la militancia estudiantil al Ministerio de Economía

Del rebrote de la militancia con la vuelta a la democracia y la llegada de Alfonsín al sillón de Rivadavia, a manejar el Ministerio de Hacienda. Son los temas de la primera entrevista. Tal vez una de las más interesantes, llevada adelante por José Natanson, director de Le Monde Diplomatique Argentina. En ella Kicillof señala sus comienzos en la vida política durante la escuela secundaria, como delegado en los años 80, pasando por la universidad. Lo hace como parte de una generación que nace a la vida política con la vuelta a la democracia.

La pelea por planes de estudios que no solo reflejen las ideas neoliberales y el enfrentamiento a esas ideas se constituyeron en sus principales motivadores. El enfrentamiento a la Franja Morada, rama juvenil del partido Radical fue, según Kicillof, una de las experiencias políticas que lo marcarían. La fundación de la agrupación universitaria TNT se inscribe como parte de un proceso en el que varias universidades ven nacer la fundación de agrupaciones “independientes” no alineadas directamente con partidos políticos.

La llegada de Néstor Kirchner a la presidencia, tras la crisis del 2001, con un escaso apoyo popular y el discurso declarado en su asunción fueron -según el entrevistado- aspectos que lo marcaron y que terminarían inclinando la balanza a favor de su militancia en el (ahora) saliente oficialismo.

“Los que habíamos militado y hoy somos prácticamente veteranos de esa lucha contra el menemismo, contra el liberalismo, contra el radicalismo cuando le tocó ser neoliberal, encontramos que nuestras reivindicaciones eran las mismas que las que Néstor estaba planteando entonces: los derechos humanos, una política más afín a lo latinoamericano que a las relaciones carnales con los Estados Unidos, una política que atendiera más a la gente, a la inclusión social, a los problemas vinculados a la pobreza, a la reindustrialización del país. Todo eso que era nuestro programa político era el programa político de Kirchner; era prácticamente imposible que no hubiera un encuentro”.

La vuelta del Estado como protector y garante de necesidades sociales postergadas por los años 90, es otro de los puntos centrales en esta entrevista. El retorno de un Estado transformador implica una “economía al servicio de las grandes mayorías”, en contraposición a un “Estado al servicio de intereses ajenos a los de la mayoría”. Como ejemplo de esto, la política de fijación de precios sería parte del enfrentamiento a los grupos económicos concentrados.

La entrevista no solo omite información, sino que se limita meramente a acompañar de forma completamente acrítica la política de todo el ciclo kirchnerista. Cabe señalar que este es uno de los aspectos repetidos a lo largo de casi todas las entrevistas.

Tal vez uno de los puntos más importantes no contados de la historia, son los años en los que, como fundador del CENDA (Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino), Kicillof criticaba fuertemente el modelo del cual hoy es tributario. La falta de datos estadísticos creíbles que permitieran conocer la inflación real y los niveles de pobreza, eran algunos de los aspectos señalados más críticamente. La entrevista no desarrolla este punto, que sería importante para conocer más profundamente su desarrollo militante, así como no aclara como terminó integrando las filas de La Cámpora. Cuesta creer que semejante omisión se debe a la falta de memoria. Más bien la justificación del relato exige a lo largo del libro reiterados “olvidos”.

La difícil reindustrialización de la Argentina

Es el nombre que recibe la segunda entrevista, tal vez una de las pocas desafiantes, realizadas por Marcelo Zlotogwiazda. A diferencia de la mayoría, en esta entrevista Kicillof recibe algunas preguntas que ponen en cuestión parte del relato que sostiene a lo largo del libro.

En un intento de marcar debilidades a modo de balance de los 12 años de gestión, termina evadiendo las preguntas realizadas. La escasa transformación de la estructura productiva, el relativo estancamiento de la economía de los últimos años, la inflación persistente y el empeoramiento en la redistribución del ingreso señalada por el entrevistador son contestadas con evasivas que no pueden dar cuenta de la realidad que afecta a miles de trabajadores.

Otro de los aspectos a resaltar de la entrevista es en relación a la cancelación del Boden 2015. En este caso a pesar de valuar de forma distinta la negociación no hay un visión crítica como si la hubo anteriormente. Entrevistador y entrevistado acuerdan en pagar íntegramente, aún a costa de utilizar reservas del Banco Central.

Con un formato de corte más técnico quedan en el tintero algunas preguntas que marcan aspectos débiles del relato.

La economía, si no se entiende es porque te están mintiendo

Esta entrevista, realizada por Adrián Paenza es -junto a la que hace Víctor Hugo Morales- la más autojusticatoria de todas. En ella, el entrevistador, a pesar de afirmar lo contrario, no realiza ni el más mínimo intento de problematizar o cuestionar mínimamente cualquier cosa dicha por Kicillof.

“Desde este lugar, entonces, no vengo a ponerte el pie, sino a hacer lo que se hace en ciencia: presentar una teoría y discutirla, abordarla; quiero decir, no te voy a atacar con mis preguntas: vos vas a defender tu posición, y yo voy a busca entenderla, pero para hacerlo tengo que preguntar”.

La entrevista no resistiría el más básico falsacionismo popperiano, lo que para un científico reconocido como Paenza resulta alarmante. La obsecuencia sin límites deriva en una entrevista en la cual Kicillof retoma el relato entre ortodoxos vs heterodoxos económicos como la contraposición de dos modelos de país. La supuesta política industrializadora desarrollada por el kirchnerismo, que estaría llevando a la Argentina a comenzar a cambiar su estructura productiva, no resiste el mínimo archivo.

Por el contrario, el mito de la industrialización se encuentra en franco retroceso. De esta forma no solo que la entrevista no agrega nada nuevo, sino que por el contrario resta a lo ya conocido.

Algunas conclusiones

El lector o lectora interesado en hacer un repaso de lo que fue el relato económico de la década kirchnerista, encontrará en este libro una herramienta excepcional. Sin embargo si lo que se busca es información que complemente con datos de la realidad económica, el libro no aporta nada nuevo. La reivindicación apologética del “relato” se constituye en el objetivo final.







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