Sociedad

Detectan virus de influenza con potencial pandémico en granjas industriales de cerdos

Una investigación científica publicada en la revista PNAS advierte sobre el hallazgo del virus en China y alerta sobre posible transmisión zoonótica. La producción industrial de alimentos capitalista, en la mira.

Juan Duarte

Redacción Ciencia y Tecnología | tw: @elzahir2006

Santiago Benítez

Dr. en Biología - Conicet - @santiagombv1

Jueves 2 de julio | 14:45

Un trabajo publicado el lunes en la revista científica PNAS (Actas de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos), da cuenta de la detección de una nueva cepa de influenza, denominada G4 H1N1, que podría transmitirse a humanos (transmisión zoonótica) y eventualmente expandirse pandémicamente. El mismo fue detectado en granjas industriales de cerdo, donde la presencia de un gran número de individuos en un pequeño espacio, la uniformidad genética de los individuos, las respuestas inmunológicas deprimidas por las condiciones de hacinamiento y, en general, las pésimas condiciones sanitarias que impone el afán de lucro de empresas agroindustriales, configuran las condiciones ideales para la emergencia nuevas cepas virales, su transmisión a humanos y su ingreso en los circuitos globales de circulación capitalista.

Este artículo muestra la importancia del trabajo de vigilancia epidémica. “Los cerdos son anfitriones intermedios para la generación del virus de la influenza pandémica. Por lo tanto, la vigilancia sistemática de los virus de la influenza en los cerdos es una medida clave para prevenir la aparición de la próxima influenza pandémica”, comienza el artículo, publicado conjuntamente con la firma de 23 investigadores de diferentes universidades e institutos. Este nuevo virus es, según el estudio, la cepa dominante en diez provincias de China y circula por lo menos desde 2016. Se trata de una pequeña muestra del conjunto de la población porcina en el país asiático, que cuenta con aproximadamente 500 millones de animales.

Cuando muchas cepas de influenza afectan al mismo cerdo (algo normal en las granjas industriales) se dan condiciones ideales para que los virus intercambien genes, lo cual habría ocurrido con esta nueva cepa G4 H1N1. El proceso se habría dado entre una cepa similar a la que afecta a algunas aves en Europa y Asia, la cepa de influenza H1N1 que desencadenó la pandemia en 2009 y otra cepa de H1N1 que a su vez combina cepas de influenza de origen aviar, humano y de cerdos. Lo preocupante de esta combinación es la presencia de material genético de la primera cepa, proveniente de aves, contra la cual los humanos no tenemos inmunidad. “Históricamente, los virus de influenza A pandémicos de 1957, 1968 y 2009 son todos reordenamientos derivados de virus de influenza humana y animal”, indicaron los autores. Tal es el peligro ante una nueva cepa de este virus.

Por ahora, solo una amenaza

El trabajo muestra que el 10.4% de los trabajadores de granjas porcinas relevados para el estudio desarrollaron anticuerpos para el virus G4 EA H1N1, “lo que indica que el virus predominante G4 EA H1N1 ha adquirido una mayor infectividad humana. Dicha infectividad aumenta en gran medida la oportunidad de adaptación de virus en humanos y genera preocupación por la posible generación de virus pandémicos.” Debemos notar, sin embargo, que no hay evidencia de transmisión entre humanos, aunque sí la hay de que infecta y se transmite fácilmente entre hurones, un animal popular utilizado para estudiar la gripe humana. Por eso hay que subrayar que, por el momento, estos hallazgos no indican el inicio de una nueva pandemia y no es una amenaza inminente para la salud, según aseguró el biólogo evolutivo Carl Bergstrom. Por otro lado, a diferencia del Covid-19, ya existen vacunas contra la influenza, y podría incluirse la inmunización contra esta nueva cepa si se actúa a tiempo.

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Pero sí se trata, sin dudas, de una posibilidad amenazante, tal como numerosos investigadores e investigadoras e incluso instituciones mundiales como la OMS venían advirtiendo desde hace décadas respecto al peligro pandémico que estamos atravesando. Y su origen es sistémico: la producción industrial porcina promovida y explotada por circuitos globales del capital (capitales norteamericanos invertidos en China, por ejemplo), que configuran una verdadera bomba de tiempo biológica. No está de más advertir nuevamente, como lo hacía hace casi 20 años Mike Davis, que “el monstruo está -nuevamente- en nuestra puerta.” O más bien que mientras lidiamos con uno, ya hay otro esperando. De hecho, Sun Honglei, uno de los autores principales del paper, señaló a la revista Science que "es necesario fortalecer la vigilancia" y desarrollar una vacuna.

Tal como venimos sosteniendo en este diario, tanto el Covid-19 como las sucesivas cepas de influenza y otros virus han tenido origen en la relación entre los seres humanos y la naturaleza que impone el capitalismo. Como indica el biólogo marxista Rob Wallace, autor de Las grandes granjas producen grandes gripes, “el aumento de la incidencia de los virus está estrechamente vinculado a la producción de alimentos y a la rentabilidad de las empresas multinacionales. Cualquiera que pretenda comprender por qué los virus se están volviendo más peligrosos debe investigar el modelo industrial de la agricultura y, más concretamente, de la producción ganadera… Los daños son tan extensos que si trasladáramos esos costos a los balances de las empresas, la agroindustria tal como la conocemos terminaría para siempre. Ninguna empresa podría soportar los costos de los daños que impone.”

Si bien a nivel biológico es solo una posibilidad, las características sistémicas del modo de producción agroindustrial capitalista son decisivas: “Los eventos raros con oportunidades casi infinitas se inclinan hacia la inevitabilidad. Pero eso está al nivel del sistema”, señaló recientemente el propio Wallace sobre esta nueva investigación.

Los sueños de la burguesía nacional son nuestras pesadillas pandémicas

Estos modelos de producción industrial de animales para consumo no son, por supuesto, exclusivos de China. Llama la atención que en el medio de una pandemia de origen zoonótico, y frente a noticias como esta que señalan el constante surgimiento de nuevos virus, empresarios como Hugo Sigman no tengan mejor idea que proponer la implantación a gran escala de estos sistemas de producción industril en Argentina, la cual “podría abastecer el 10% del consumo de carne de cerdo de China”

Esta nueva “oportunidad de negocios” surge precisamente luego de que la peste porcina africana diezmara las granjas industriales de producción de cerdos en China, por lo que el gobierno chino decidió trasladar a otros países parte de esa industria agroalimentaria. Recordemos que Biogénesis Bagó, propiedad del magnate dueño de Insud, ya cuenta de hecho con una planta en el país asiático con la que provee antibióticos a la industria porcina, e hizo y sigue haciendo grandes negocios con el Estado argentino con la gripe A (2009). Las cadenas de producción de valor pandémicas tienen también nombre y apellido.

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