Después del Conicet, sigue el ajuste en la formación docente

A través de un decreto, Macri deja sin trabajo a 3.000 docentes y a más de 40.000 sin poder finalizar las capacitaciones. La defensa de la formación docente es por la educación pública.

Julieta Azcarate

Congresal de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE)

Jueves 5 de enero | 10:47

El gobierno de Macri pretende “dar de baja” postítulos y capacitaciones pertenecientes al programa “Nuestra Escuela”, que dependen del Ministerio de Educación Nacional. Son principalmente cursos a distancia, a través de los que se capacitan y forman docentes de todo el país.

Con esta medida, 3.000 trabajadores tienen en riesgo su fuente laboral: 400 del establecimiento del Ministerio de Educación y 2.600 tutores, que son docentes a cargo de los cursos. También implica que 45.000 docentes no podrán finalizar su formación.

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Como dijo Rocío, una trabajadora del programaa este diario, la pelea que vienen llevando adelante los trabajadores en asambleas, tomas, cortes y abrazos es “no sólo por los puestos de trabajo sino por vaciamiento de la formación docente, porque es un programa nacional que llegaba a todos los rincones del país”. Es una pelea en defensa de la educación pública.

Contra el vaciamiento y la privatización del macrismo

El recorte a los cursos de formación docente es otro ataque a la educación pública ya que es la forma que tienen hoy docentes de todo el país, de distintos niveles, de seguir actualizando sus conocimientos de forma gratuita, lo que se traduce en una mejor educación para los hijos, sobre todo del pueblo trabajador.

Este recorte es parte de una política que también afectó el presupuesto destinado al Ministerio de Ciencia y Tecnología (del 0,65 % en 2016 a 0,59 % en 2017), donde los 300 trabajadores afectados respondieron con lucha y organización, logrando torcerle el brazo al gobierno para retroceder con las medidas.

Una cuestión de ideología (mercantilista y meritocrática)

El gobierno, a la vez que recorta programas de formación gratuita, incentiva a que empresas privadas capaciten a docentes y gerencien la educación pública. Como la Universidad de San Andrés, que ofrece cursos de formación docente, o los que ofrecen los sindicatos, que también son un negocio.

Esto es parte de un combo de políticas de gobierno que el macrismo marca el camino siguiendo su ideología empresarial (como buen gobierno de CEOs) y que levanta el mérito o (sobre todo) el fracaso individual.

El Ministro Esteban Bullrich lo expresa en una de sus frases célebres: “Hace muy poquito cumplimos 200 años de independencia, y no puede haber independencia sin educación”, y se refirió a los cambios en materia educativa como “la nueva campaña del desierto, pero no con la espada, sino con la educación”.

Este ministro, que habla como “Gerente de Recursos Humanos”, no sólo reivindica la nefasta figura presidencial de Roca ya que “tenía esa visión de atar la educación al trabajo”, sino el terrible genocidio de los pueblos originarios, dejando en evidencia que la ideología de este gobierno de y para los empresarios, refleja un modelo de educación fuertemente mercantilista y meritocrático.

En esta misma línea, la Ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, declaró que: “Hay una confusión ideológica de que trabajar con el sector privado es hacer negocios”. Lo que no genera dudas es que el camino ideológico del macrismo es llevar adelante políticas de ajuste en todos los sectores.

Historial de recortes

El recorte a la formación docente tiene como uno de sus antecedentesel decreto que modifica el artículo 17 del Estatuto Docente, que establece que a partir del 2017 los cursos de capacitación vencen a los 5 años de realizados. Es decir, fija fecha de vencimiento al conocimiento y acentúa la sobrecarga del trabajo docente, ya que tendrían que capacitarse fuera del horario laboral.

Mientras el macrismo habla de desarrollar una educación “de calidad”, destinó para este año el presupuesto más bajo de la historia para la CABA (18,5%) y aumentaron los subsidios a la educación privada (de 14,5% en 2012 a 16,2% para 2017). Es decir, ajuste y vaciamiento de la escuela pública.

Respecto al presupuesto nacionaltambién hay una trampa. Bullrrich afirmó que hubo un aumento del 50%, pero si consideramos los datos de la inflación del 43,1% entre septiembre de 2015 y 2016, los términos reales del presupuesto a Educación solo crecen un magro 15% y se lleva sólo el 6,8% del total del gasto proyectado para 2017.

El discurso macrista pretende responsabilizar a los docentes de los problemas actuales de la educación, pero son ellos los que vienen denunciando los graves problemas por la falta de presupuesto como los 11000 chicos sin vacantes en la Ciudad, los problemas de infraestructura y la falta de recursos en las escuelas.

La educación del pueblo no se vende, se defiende

Desde las bancas del Frente de Izquierda se presentaron proyectos en defensa del derecho de los docentes a capacitarse: por la formación docente continua, gratuita y en servicio, es decir, dentro del horario laboral; como de aumento de presupuesto urgente para educación.

Los docentes quieren capacitarse. Hace falta capacitación dentro de la jornada laboral en las escuelas, capacitación a cargo de profesionales de la educación provenientes de las universidades públicas y los centros de Formación Docentes. Pero además que sea gratuita y otorgue puntaje, en lugar de que las brinden organismos como la universidad de San Andrés o sindicatos afines al gobierno, para los que hay que pagar.

Es necesario unir las luchas de los trabajadores contra los recortes a los programas educativos, en defensa de la educación pública. Porque más y mejor formación docente es fortalecer la educación pública para todos los hijos de las familias trabajadoras.








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