Cultura

MÚSICA // ROCK

Depeche Mode, luces y sombras del show en Argentina

Resulta emocionante que venga algún grupo que seguís para dar un show en el país. Juntás peso por peso para pagar la costosa entrada. Ya sabés las reglas del juego: hay un empresario (o varios) que se llena(n) de guita a costa de miles y miles de fans que pretenden estar, aunque sea por un pequeño lapso, en el mismo momento y lugar con la banda. El necesario y justo derecho al ocio. No fue el caso del recital de Depeche Mode el sábado pasado.

Mariela Pozzi

Trabajadora telefónica // Agrupación Violeta

Domingo 25 de marzo | Edición del día

Ya la fecha era un problema, miles marchamos en todo el país por el 42 aniversario del Golpe de Estado, haciendo malabares con los tiempos para no dejar de movilizarnos, por eso llegamos con el show empezado. Claro que la banda puede no estar al tanto de la fecha, pero sí la productora de Daniel Grinbank, DG Entertainment.

El hit del verano

Los 44 mil espectadores entonaron por momentos la canción que tanto molesta al gobierno pero no en contra de Macri en este caso, sino reclamando que las pantallas pudieran devolver la imagen de lo que sucedía en el escenario. Casi un 90 % del show estuvo en penumbras, solo las luces rojas, violetas y verdes iluminaban el Estadio Único de La Plata, al ritmo del hit de los 80, 90 y de los dos últimos discos de la banda inglesa. Hasta el momento la productora no acusó recibo y no dio explicaciones de los problemas técnicos, tanto en imagen con en el bajo sonido que opacó el show.

Foto Martín Boneto, Clarín

Y la banda siguió tocando

Ya desde la segunda canción, las tres pantallas se oscurecieron, impidiendo ver para la mayoría del estadio, sumado al sonido con un volumen realmente bajo para una banda de rock electrónico y tecno pop que han sabido mantenerse durante casi cuatro décadas, de una manera muy decente, reinventando la onda y los sonidos ochentosos, pero aggiornados. Clásicos como IT´S no Good, Precious, Home, Wheres´s the Revolution, Everything counts, Stripped, Enjoy the silence, Strangelove, Walking in my shoes, Personal Jesus hicieron brillar al cantante David Gahan, en su ya conocida faceta histriónica, que hace encender de manera unisex sus “apretadas sensuales” al pie del mic. También Martin Gore, alma mater de la banda y Andy Fletcher con su sintetizador, se lucieron.

Foto Martín Boneto, Clarín

Un sabor agridulce

Pareció una provocación que al finalizar las dos horas puntuales de show, al prenderse las luces del estadio, las tres pantallas en clara definición indicaran la evacuación del predio. La buena perfomance de la banda se vio opacada por los grandes problemas técnicos. Los espectadores salieron mascando rabia, por no poder disfrutar de ese espacio/tiempo compartido.

-¿Dónde está la revolución?- El tren está llegando

Con el puño izquierdo levantado de David Gahan, entonando las estrofas de su himno Where´s the Revolution nos quedamos con las últimas declaraciones de Martin Gore que publicó el diario La refoma de México “La gente está muy frustrada y enojada y creo que sólo está desquitando su rabia. El sistema está roto y necesita ser reparado, pero con el voto a favor del Brexit y de Trump... algunas de las decisiones simplemente no ayudan… Creo en una revolución en términos de la necesidad de reencontrar nuestra humanidad…Tratar de prohibir el aborto es algo aterrador, es regresar a la década de los 50”.







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