MAGISTERIO / CONGRESO SNTE

Del charrazo en el SNTE y la necesidad de una agrupación independiente y combativa

Desde las escuelas y los congresos seccionales, hasta el Congreso Nacional del SNTE, los charros se impusieron para apuntalar electoralmente al PRI y darle continuidad a la reforma educativa.

Maestro Arturo Méndez

Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Jueves 15 de febrero | 13:31

El viernes 9 de febrero concluyó el periodo de realización de los congresos seccionales del SNTE, en los que se eligieron delegados al VII Congreso Nacional Extraordinario.

A pesar de la suspensión otorgada por un juez de Tijuana a tres maestros cercanos a Elba Esther Gordillo, contra la toma de nota de Juan Díaz de la Torre como presidente del SNTE, los trabajos del Congreso Nacional iniciaron -y finalizaron- este lunes 12 en Puerto Vallarta, Jalisco.

En un Congreso fast track se (re)eligió a Juan Díaz como presidente del SNTE y se votaron cambios estatutarios, como la creación de la Secretaría Seccional de Servicio Profesional Docente, que profundizan la conversión del sindicato en instrumento de aplicación de la reforma educativa.

¿Qué lecciones nos deja este proceso?

Desde numerosos estados, la disidencia magisterial denunció en las últimas semanas el carácter profundamente antidemocrático de los congresos seccionales, en los que todo estaba armado para la imposición de los charros, tanto en lo referente a los resolutivos votados como en cuanto a los “representantes” elegidos para el Congreso Nacional.

En la Ciudad de México, la burocracia sindical impidió nuevamente la realización del congreso de la Sección 9, evitando medir fuerzas con la CNTE. En el congreso de la Sección 10, informes de primera mano de compañeras delegadas, elegidas democráticamente en sus escuelas, muestran cómo se conducen los charros: desconocimiento de delegados democráticamente electos, reconocimiento a delegados espurios, tiempo insuficiente para debatir y participaciones restringidas en las mesas, música a todo volumen para impedir el intercambio, negación del micrófono, acuerdos redactados de antemano, fraudulento conteo de votos.

Todo como expresión del absoluto desprecio de los charros hacia el sentir de la base magisterial, en particular del rechazo a la reforma educativa (incluido el nuevo modelo educativo) y las demandas de mejores condiciones laborales.

Sin embargo, las compañeras destacan dos hechos muy importantes en este proceso: la elección de delegadas y delegados jóvenes o de reciente ingreso, que se apostaron por llevar realmente el sentir de sus escuelas al Congreso Seccional; y la presencia de alrededor de 200 jóvenes en el Congreso que, aunque la burocracia sindical se esfuerza por cooptar, no se mostraron convencidos y muchos se abstuvieron o votaron en contra de los resolutivos de los charros, cuando no se retiraron antes.

Ante el profundo descontento de las bases ante la imposición de la reforma educativa, el Congreso de la Sección 10 muestra que los maestros pudimos haber llegado en mejores condiciones para enfrentar a los charros, cómplices del ataque a los derechos del magisterio y a la educación pública. Pero para eso se necesitaba una dirección política que se apostara a la organización y la discusión democrática desde las escuelas, y esto no podía prepararse con sólo semanas de anticipación.

Para que nuestro sindicato realmente represente nuestros intereses como trabajadores de la educación, para que sea un instrumento de lucha al servicio de los trabajadores, y no un instrumento en manos del Estado para someternos a través de la burocracia sindical, los maestros debemos organizarnos para luchar por su democratización.

En momentos donde el escenario nacional combina la profundización de la política represiva del Estado a través de la Ley de Seguridad Interior y la coyuntura electoral, la democratización de nuestro sindicato es la condición para que nuestra organización gremial no dependa de alguna de las variantes políticas del régimen, cuyos representantes en la burocracia sindical tratan a la base como botín electoral para entregarlo al mejor postor, ya sea para apuntalar al PRI, a través de un sector del Panal, o alimentando las expectativas en el mal menor, con la ayuda del otro sector del Panal.

Entre las modificaciones estatutarias votadas en el Congreso Nacional, se faculta a Juan Díaz de la Torre para contender por una senaduría en las elecciones de julio, pretendiendo -nadie les cree- que va a representar nuestros intereses.
La democracia sindical y nuestra independencia política como trabajadores de la educación, respecto a todos los partidos del régimen, son las condiciones indispensables para que nuestro sindicato, a través de impulsar la organización desde las bases para la lucha, se levante como un gigante para echar abajo la reforma educativa, defender y mejorar nuestros derechos, nuestras condiciones laborales y la educación pública.

Tarea urgente

Las maestras y los maestros de la agrupación Nuestra Clase llamamos a las maestras y los maestros jóvenes, a los de reciente ingreso y a todos los que buscan organizarse ante la incertidumbre laboral y el avance de la reforma educativa, a agruparnos más allá de nuestras escuelas.

Es hora de organizarnos e impulsar una gran corriente que actúe como puente entre el descontento magisterial y la conquista de la democracia y la independencia sindical y polìtica, luchando por la unidad de nuestras filas y con otros sectores de trabajadores contra los ataques de los charros, el gobierno y la patronal.






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