20 DE ABRIL DE 1945

Declaración de los comunistas internacionalistas de Buchenwald*

Viernes 10 de abril de 2015 | Edición del día

“A cada uno lo suyo” o “a cada uno lo que merece”. Inscripción en la entrada principal de Buchenwald
“A cada uno lo suyo” o “a cada uno lo que merece”. Inscripción en la entrada principal de Buchenwald

1. La situación internacional del capitalismo

Al acabar la Segunda Guerra Mundial, Italia, Alemania y Japón han perdido su posición como grandes potencias imperialistas, mientras que Francia ha sido sacudida gravemente. Las contradicciones y los conflictos imperialistas entre EE.UU. y Gran Bretaña dominan las zonas tempestuosas de la política imperialista mundial. Con el inicio de la Guerra Mundial, Rusia salió de su aislamiento y actualmente se encuentra frente a la tarea de realizar política y económicamente sus éxitos militares contra las aspiraciones de las potencias imperialistas victoriosas. China, a pesar de sus grandes esfuerzos, sigue siendo un objeto de las grandes potencias imperialistas, consecuencia necesaria de la victoria de la burguesía china sobre el proletariado chino. La unanimidad afirmada concluyentemente en las conferencias imperialistas internacionales de paz debe ocultar a las masas las contradicciones inmanentes de las potencias capitalistas. Los intereses militares reunidos contra Alemania no pueden, sin embargo, impedir el estallido de las contradicciones en el propio campo aliado. A estas contradicciones se añaden las crisis y convulsiones sociales inevitables en el decadente modo de producción capitalista. Un análisis exacto de la situación internacional que aplique los métodos del marxismo-leninismo es la condición indispensable para una política revolucionaria exitosa.

2. La situación internacional de la clase obrera

El desarrollo de la situación da al proletariado alemán la posibilidad de levantarse a corto plazo de su derrota más profunda y de ponerse de nuevo a la cabeza del proletariado europeo en la lucha por el derrocamiento del capitalismo. Aislada por el fracaso de la revolución en Europa, la revolución rusa tomó una dirección que la alejó cada vez más de los intereses del proletariado europeo e internacional. La política del “socialismo en un único país” representó en primer lugar únicamente los intereses de la casta burocrática dominante y conduce actualmente el Estado ruso a una política de nacionalismo mano a mano con las potencias imperialistas. Cualquiera que sea la evolución de Rusia, el proletariado internacional debe liberarse de toda ilusión relativa a este Estado y llegar por un análisis marxista claro a la constatación de que la casta de burócratas y militares actualmente en el poder defiende exclusivamente sus propios intereses y que la revolución internacional debe prescindir de cada apoyo proveniente de este Gobierno.

El completo derrumbe militar, político y económico de la burguesía alemana abre para el proletariado alemán la vía de su liberación. Para impedir el renacimiento de la burguesía alemana, favorecido por las contradicciones imperialistas, la clase obrera debe dirigir su lucha revolucionaria en cada país contra su propia burguesía. Derivado de la política que las dos internacionales obreras impulsaron, combatir y sabotear activamente la revolución proletaria misma que habría podido impedir la guerra, es que la clase obrera ha sido privada de su dirección revolucionaria. La II Internacional es un instrumento de la burguesía. La III Internacional se convirtió, desde la muerte de Lenin, en una agencia de la política exterior de la burocracia rusa. Ambas han participado activamente en la preparación y la dirección de esta guerra imperialista por lo que son corresponsables de ella. Aquellos que quieren hacer responsable o corresponsable de esta guerra a la clase obrera simplemente siguen sirviendo a la burguesía.

El proletariado sólo puede realizar su tarea histórica bajo la dirección de un nuevo partido revolucionario mundial. La construcción de este partido es la tarea inmediata de todos los sectores más avanzados de la clase obrera. En la lucha contra el capitalismo y sus agentes reformistas y estalinistas, algunos cuadros revolucionarios internacionalistas ya se han reunido para la construcción de este partido mundial. Para realizar esta tarea difícil, no es posible una vuelta a la consigna conciliadora por una nueva Internacional “2 ½”. Tal formación intermedia impide la clarificación ideológica necesaria y frena su eficacia revolucionaria.

3. ¡Nunca más un 9 de noviembre de 1918!

En el período prerrevolucionario inminente, hay que movilizar a las masas trabajadoras en la lucha contra la burguesía y preparar la construcción de una nueva Internacional revolucionaria que realizará la unión de la clase obrera en la acción revolucionaria.

Todas las teorías e ilusiones relativas a un “Estado popular”, “Democracia popular”, han conducido a la clase obrera durante la lucha de clases bajo la sociedad capitalista a las derrotas más sangrientas. Sólo la lucha intransigente contra el Estado capitalista hasta su destrucción y la instauración de un Estado de los consejos obreros y campesinos puede impedir otras derrotas. La burguesía y la pequeña burguesía desarraigada llevaron el fascismo al poder. El fascismo es una creación del capitalismo. Sólo la acción independiente y victoriosa de la clase obrera contra el capitalismo puede destruir el mal del fascismo desde sus raíces. En esta lucha, la pequeña burguesía vacilante seguirá el empuje del proletariado revolucionario, como la historia de las grandes revoluciones nos lo ha enseñado. Para vencer en la lucha de clases por venir, la clase obrera alemana debe luchar por la realización de las siguientes reivindicaciones:

· ¡Libertad de organización, reunión y prensa!
· ¡Libertad de asociación y restablecimiento inmediato de todas las conquistas sociales de anteriores a 1933!
· ¡Supresión completa de todas las organizaciones fascistas! ¡Utilización de sus fortunas para las víctimas del fascismo! ¡Todos los representantes del Estado fascista deben ser juzgados por tribunales populares libremente elegidos!
· ¡Disolución de la Wehrmacht (Ejército alemán) y su sustitución por milicias obreras!
· ¡Elecciones inmediatas y libres a consejos obreros y campesinos en toda Alemania y convocatoria de un congreso general de los consejos!
· ¡Hay que mantener y ampliar los consejos, mientras se utilizan todas las instituciones parlamentarias de la burguesía para la propaganda revolucionaria!
· ¡Expropiación de los bancos, de la industria pesada y los propietarios latifundistas! ¡Control de la producción por los sindicatos y los consejos obreros!
· ¡Ni un hombre, ni una moneda para las deudas de guerra y reparaciones de la burguesía! ¡Que pague la burguesía!
· ¡Por la revolución socialista en toda Alemania, contra la desmembración de Alemania!
· ¡Fraternización revolucionaria con los proletarios de los ejércitos de ocupación! ¡Por la Alemania de los consejos en una Europa de los consejos! ¡Por la revolución proletaria mundial!
Los comunistas internacionalistas de Buchenwald (IV° Internacional)

*Esta declaración fue escrita por un comité de redacción compuesto por Karl Fischer (Austria), Marcel Baufrère (Francia), Florent Galloy (Bélgica) y Ernst Federn (Austria). Todos ellos tenían años de prisión y aislamiento atrás. La Declaración fue adoptada por los miembros liberados y simpatizantes de la IV Internacional de varios países europeos. La presente traducción se basó en la ya existente realizada del francés por Germinal-núcleo en defensa del marxismo, y se cotejo la versión original en alemán.

Mitin frente a la entrada de Buchenwald el 19 deaAbril 1945
Mitin frente a la entrada de Buchenwald el 19 deaAbril 1945

Portada del primer número del periódico “Arbeiter und Soldat” (Obrero y Soldado) elaborado por los trotskistas y distribuido clandestinamente en Wehrmacht el ejercito Alemán
Portada del primer número del periódico “Arbeiter und Soldat” (Obrero y Soldado) elaborado por los trotskistas y distribuido clandestinamente en Wehrmacht el ejercito Alemán






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