Mundo Obrero

SUTEBA LA MATANZA

Debate con el Partido Obrero: sobre las tareas en el sindicato “Multicolor”

Este debate en los sindicatos docentes opositores, tiene actualidad cuando un sector de la burocracia peronista se distancia del triunvirato acuerdista de la CGT y se muestra como oposición al Gobierno, convocando a la marcha contra las reformas del 29/11. ¿Qué política debe darse la izquierda?

Nathalia González Seligra

Diputada nacional PTS/FIT - Dirigente de Suteba Matanza

Grace López Eguía

Setentista | Dirigente nacional PTS

Lunes 4 de diciembre | 11:44

“¿Frente único con la burocracia o lucha por una nueva dirección?” es el sugerente título de la nota de Prensa Obrera y el debate que proponen los compañeros del Partido Obrero, como vamos a tratar de demostrar, lleva a dos políticas opuestas en las organizaciones de masas de la clase trabajadora.

¿De qué se trata el frente único que proponemos?

La política de Frente Único Obrero (FUO) es parte de la tradición revolucionaria de la clase trabajadora internacional, de las enseñanzas y múltiples debates, de los Congresos de la III Internacional dirigida por Lenin y Trotsky, después de la conquista del primer Estado obrero revolucionario, del que este año recordamos sus 100 años.

El FUO es una táctica clave para superar en la experiencia cotidiana a la burocracia sindical, buscando la unidad de los trabajadores en la lucha contra los ataques del capital y la división que impone la burocracia debilitando la fuerza de los trabajadores. Mientras las direcciones de los sindicatos (en este caso K) mantengan peso en las masas, no se las puede ignorar de forma infantil y facilista; hay que ayudar a superarlas en la acción y también en las elecciones sindicales. Por si fuera necesario recordarlo, Baradel (Celeste) representa a la mayoría y mantiene el control del Suteba provincial.

Los opositores hemos logrado un importante peso en los principales distritos del conurbano como La Matanza, pero aún somos minoría en el gremio de conjunto. Le decimos a la base de la Celeste: ustedes todavía mantienen expectativas en los dirigentes que nosotros consideramos traidores. No queremos imponerles nuestro punto de vista, los queremos convencer en una experiencia en común. Luchemos juntos y saquemos conclusiones de los métodos y sus resultados. A la vez que defendemos la total libertad para formar grupos dentro de los sindicatos unificados en que la disciplina sindical existe para todos.

El FUO es un diálogo con la base y la búsqueda de un punto de acuerdo con esas direcciones para obligarlas a que se pongan al frente de la lucha con el método de “golpear juntos y marchar separados”.

Los compañeros nos recuerdan que la burocracia es traidora y nos critican porque dicen que el PTS vuelve a proponer “desarrollar el frente único obrero con la dirección kirchnerista de Baradel, Yasky y Alesso”. Nos recuerdan que “la burocracia de todo pelaje acordó la reforma laboral (…) la burocracia K firmó en Atilra la entrega de numerosas conquistas (…) y en la UOM de Tierra del Fuego el congelamiento de las paritarias hasta el 2020”. En su afán de demostrarnos lo traidora que es la burocracia docente, niegan parte de la verdad cuando no diferencian que Baradel y Yasky (Suteba PBA y Ctera) no acordaron y rechazan las 3 reformas del Gobierno.

Sabemos lo que es la burocracia pero la política del FUO es correcta cuando al menos de palabra un sector de la misma se opone a algún ataque o toma demagógicamente una reivindicación, como ocurrió con la Celeste frente el operativo Aprender o ahora contra las reformas. La exigencia que hacemos jamás iría dirigida a sectores que abiertamente apoyen ataques (como el triunvirato de la CGT hoy) sino a quienes posan de opositores, para ayudar a su base a superarla, bien porque se niegan a luchar o si lo hacen, en la lucha misma vean cómo actúa cada uno.

Afirman que: si salen de sus “cómodos sillones” será para actuar como contención de la reacción de los trabajadores. Si, lo sabemos y los docentes del Suteba que apoyan a la oposición también, pero eso no resuelve el problema. Insistimos, más de la mitad de los trabajadores incluso con dudas, le sigue dando su apoyo a la burocracia. Por eso, como señala Trotsky: “… a fin de contar con la autoridad necesaria para traicionar a los obreros en el momento decisivo, los oportunistas se ven obligados (…) a dirigir las luchas obreras (…) De ahí la necesidad de la táctica del frente único, que nos obliga, en aras de la mayor unificación de las masas, a concertar alianzas circunstanciales con sus dirigentes reformistas”.

​Para nosotros si la burocracia "saliera de sus cómodos sillones", obligada a convocar a la lucha, facilitaría que la izquierda pueda confluir con miles que todavía la siguen. Estaríamos mejor para incidir sobre amplios sectores, como fue en la histórica huelga de 2014 o este año en la Marcha Federal. Cuanto más amplia es la lucha se torna más clara la fuerza que tenemos a los trabajadores, eleva la moral y eso no puede más que ir en desmedro del control rígido de la burocracia. ¿El PO cree realmente que si los sindicatos, por presión de la izquierda y sectores de su propia base, se ven obligados a luchar, esto sería peor que si se mantuvieran pasivos?
No se puede desconocer esta realidad como hace el PO, que lo lleva a mantener la política “alternativista” de luchar cada uno por su lado.

Para nosotros, la política hacia la burocracia es una combinación algebraica de denuncia y exigencia, primando la denuncia cuando están en la tregua para que la rompan y la exigencia para que vayan hasta el final, cuando se dicen opositores o se ven obligados a llamar a la lucha.

El método de “golpear juntos marchar separados” del FUO, significa que la unidad en la acción no implica silenciar nuestras críticas. Así ocurrió en la marcha del 29/11 donde golpeamos juntos con Baradel y Yasky y la burocracia camionera contra los ajustes, pero marcando nuestras diferencias organizados junto a más de 400 docentes de La Marrón, en un polo combativo que habíamos acordado junto a los trabajadores del Sutna, Ferroviarios, Pepsico y el FIT, exigiendo un verdadero plan de lucha hasta derrotar las reformas del Gobierno acordadas con la CGT y los gobernadores.

La política sectaria del PO de no querer la unidad en la lucha con la dirección Celeste y su base mostró su lado oportunista. La necesidad de hacer un polo en la marcha ocasionó un debate en la Multicolor de varias seccionales. Desde La Marrón (PTS-Independientes en el FIT) planteamos fortalecer un polo combativo, para hacer pesar las críticas y la exigencia de los opositores a la burocracia, con materiales, banderas y mucha presencia. Los compañeros del PO -por sus acuerdos sindicales con el resto de la multicolor que se negaba a integrarse junto a los sectores combativos y el FIT- no dieron la pelea por el polo independiente y quedaron diluidos en la columna de la burocracia kirchnerista. Participar en la columna de la Celeste hubiera sido lógico si allí estaba la base del sindicato, pero la burocracia se encargó de que no sea así, por lo que quedaron disueltos con los K en un acto de miles, la izquierda en otro lado.

Tribuna Docente propone “nuevas direcciones”

Lo que se conoce en docentes como la Multicolor, es una alianza de agrupaciones de izquierda que se definen antiburocráticas y luchan por arrebatarle las seccionales a la Celeste. Desde La Marrón, somos parte de estos frentes, pero lejos estamos de contentarnos en mantener estas conducciones tal cual son, por más que constituyan por momentos puntos de apoyo en la lucha contra la burocracia. Las agrupaciones de la Multicolor son sectores de izquierda que tienen perspectivas políticas diferentes. Por ejemplo no olvidemos que la Azul y Blanca (PCR) en 2003 fueron en listas comunes con la burocracia Celeste.

La política de “nuevas direcciones” que nos propone el PO, convierte la circunstancial alianza Multicolor en un objetivo final. Para La Marrón, no se trata de cambiar una dirección por otra, una vieja por una nueva. Peleamos por direcciones clasistas, revolucionarias en los sindicatos, es decir para transformarlos de raíz, democratizarlos, eliminar las prebendas y privilegios del régimen de funcionamiento, como herramientas para conquistar influencia en sectores amplios para las ideas de la definitiva liberación de los trabajadores y el pueblo.

Esta definición de “nuevas direcciones” de Tribuna Docente, la terminan transformando en “direcciones de oposición en general” y para conseguir más aliados para mantener los sindicatos, los lleva a abandonar la pelea de contenido por las posiciones de clase. Este año en las elecciones del Suteba para ganar más sindicatos querían sumar nuevas agrupaciones y solo La Marrón en defensa de la independencia política de los trabajadores que reivindica la Multicolor, nos opusimos el ingreso de Libres del Sur (aliados de Massa) y Patria Grande (aliados del kirchnerismo) que fueron apoyados por el resto de las corrientes multicolores incluido el PO. Patria Grande terminó en la lista de Baradel y quedó claro que el ingreso de ambas corrientes hubiera significado un debilitamiento de los sectores clasistas y por lo tanto de la fuerza e independencia del propio sindicato.

Si de lo que se trata es de conquistar solo “nuevas direcciones”, se busca conciliar posiciones con los aliados para mantener el control del sindicato a toda costa. Eso los lleva, lamentablemente, a prevalecer el método de consenso (acuerdo de agrupaciones) por sobre la democracia resolutiva de los trabajadores. ​Veamos.

Defienden sin problematizar, que el sindicato más grande de PBA resuelva sus medidas de lucha en un plenario con 83 delegados presentes (y casi sin mandatos) de 600 que hay electos, en un distrito de 20.000 docentes y más de 10.000 afiliados. Dicen que fue aprobada por amplísima mayoría -a mano alzada y en los mandatos por escuela (35)- a favor de parar contra el operativo Aprender 2017.

Hablan de mayoría para justificarse, pero es evidente que una cosa es “la mayoría del puñado de delegados presentes” (83) y otra muy distinta “la mayoría de la base docente”. La Marrón pelea por plenarios y asambleas generales representativos con delegados mandatados por la base (nos negamos a dirigir a los trabajadores con decisiones desde arriba, buscamos que los docentes sean sujetos). Y para mantener esa increíble posición tienen que mentir diciendo que votamos en contra del paro, cuando lo que propusimos fue llevar la propuesta de paro votada en absoluta minoría, para ratificar en las escuelas empezando por rechazar el operativo y poner en marcha una campaña para organizar la resistencia.

El PO identificado con la Multicolor, hace primar los acuerdos y oculta las diferencias. Nosotros, que también consideramos fundamental buscar y proponer acuerdos para la acción, luchamos a la vez por la libertad de tendencias, para que se conozcan las posiciones de todas las agrupaciones, por eso peleamos para que se publiquen actas que reflejen las posiciones por mayoría y minoría a lo que Tribuna Docente se opone sistemáticamente.

Una nueva situación y nuestras tareas

En otro artículo les propusimos a los compañeros abrir una reflexión porque el activismo que había estado a la cabeza de las luchas todos estos años había retrocedido y los Suteba opositores estaban teniendo muy baja participación. Proponíamos volver a las escuelas a reorganizar a la docencia y, desde ahí fortalecer la participación activa en el sindicato. Pero no obtuvimos respuesta de los compañeros de Tribuna Docente (PO).

A la vez, la reciente campaña electoral entre los docentes y el debate político que generó contribuyeron a hacer llegar las propuestas de la izquierda a amplios sectores que optaron por apoyarnos fortaleciendo las posiciones de independencia de clase con su voto al Frente de Izquierda. ​Este es para La Marrón otro punto de apoyo para proponernos organizar a esos miles de docentes y proponerles dar juntos la pelea por desarrollar esa política clasista en el Suteba. ​

Hoy concretamente se trata de alentar la participación en el sindicato, transformarlo desde las escuelas en una referencia, un polo combativo y antiburocrático. Al mismo tiempo, desarrollar una corriente de izquierda cada vez más fuerte, partiendo de que el FIT tiene de su lado diputados como a Nicolás del Caño y Nathalia González Seligra y la recientemente electa Romina del Plá ambas provenientes del Suteba La Matanza, para ser la referencia de cientos de miles de docentes que quieren enfrentar a Macri y disputar la conducción a la burocracia.

Así en las peleas por la política sindical, los debates y luchas políticas, se van forjando sectores que se hacen sujetos en la recuperación de los sindicatos, haciendo política de los trabajadores. Los que peleamos por una nueva sociedad comunista, por acabar con la esclavitud asalariada, en las antípodas de la burocracia sindical que defiende este decadente sistema y por eso ahoga la democracia de los trabajadores, nos esforzamos por todos los medios para que sean los trabajadores los que tomen en sus manos su propio destino y por construir un partido que trace el camino para instaurar con la lucha un gobierno de los trabajadores.








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