Cultura

MACHISMO Y MEDIOS

Debajo del cartel está el machismo (vivito y coleando)

En 2016, #NiUnaMenos volvió a instalarse en la agenda política. Más allá de alguna campaña institucional quedó al descubierto que machismo y misoginia siguen pisando fuerte en los medios.

Celeste Murillo

@rompe_teclas

Domingo 12 de junio de 2016 | Edición del día

Que los medios masivos de comunicación son generadores y reproductores de estereotipos no es novedad. Pero da cierto escozor que la misoginia y el machismo convivan tan a gusto con la corrección política y las campañas institucionales contra los femicidios y la violencia física. Esa convivencia no es cuestionada desde el discurso oficial porque, claro, obligaría a cuestionar lo propio (negativa al derecho al aborto, recorte en programas de violencia, participación de instituciones estatales en redes de trata y prostitución, todos eslabones de la larga cadena de violencia contra las mujeres).

Mientras se invita a algunas figuras a los programas de televisión a discutir temas profundos y urgentes, estos gestos no son más que islas en un océano de discurso plagado de estereotipos y prejuicios. Y ese discurso, por si fuera necesario aclararlo, es absolutamente funcional al orden social, necesario como el oxígeno para los empresarios y sus políticos.

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Los estereotipos y los prejuicios son señalados como algo secundario frente a los femicidios y las violaciones, pero son imprescindibles para la reproducción de la violencia hacia las mujeres.

Lujos, hogueras y tanguitas

Dos días antes del 3J, Clarín publicó un comentario sin firma titulado “Un saludito” que hacía referencia a Juana de Arco y advertía: “Ojo con la lucha, Silvia, mirá que esa Juana de la que hablan terminó quemada en la hoguera”. El día anterior, Silvia Martínez Cassina había recordado a Juana de Arco y cerró el programa con un “Que siga la lucha”. La periodista, colegas y el sindicato independiente de prensa SiPreBA repudiaron el ataque. Tarde y escondida llegó la “disculpa” del autor del “saludito”, pero Clarín se dio lujo de amenazar con la hoguera a una de sus periodistas.

La misma semana, TN tituló una polémica columna de “interés general” (?) con la frase “Vamos a lo importante: elegí a la mejor entangada de la semana”. Aunque eliminaron rápidamente la “noticia”, el cóctel de texto e imágenes no dejan lugar a dudas de las prioridades del medio. Y con su “Vamos a lo importante” se dio el lujo de despreciar con desparpajo la movilización de cientos de miles de personas.

Por si fuera poco, el grupo ARTEAR se dio otro lujo: estrenar Showmatch, el plato fuerte de El Trece, la semana del 3J. Marcelo Tinelli hizo lo suyo: despreció a varias mujeres, hizo chistes, insinuaciones y presentó invitados con frases como “Él, que ha tenido tantas mujeres”. Bastante sobrio para Tinelli, que se transformó en símbolo de la cosificación de las mujeres, se animó a reírse de la violencia de género en TV (con el chiste “Es como la mujer golpeada que dice que igual es bueno mi marido”) y es uno de los mejores comunicadores de la idea de que las mujeres son un objeto de placer. Así como en 2015 (año electoral e hiperpolítico) se dio el lujo de sacarse la foto con el cartelito #NiUnaMenos, en 2016 se dio el lujo de ignorarlo. Siempre con una sonrisa.

Nada de exclusivo, mucho de negocio

Ni las apretadas a periodistas ni mucho menos el machismo o la reproducción de estereotipos son exclusivos de un canal de televisión o un diario. De hecho, aunque Showmatch es un producto de El Trece, todos los canales reproducen sin parar contenidos relacionados. Canales como C5N, que de hecho hizo una buena cobertura del 3J (con sus motivaciones política) y trató el problema de la violencia, tienen su propia versión del “after de Showmatch”, en el que se repite gran parte del contenido del universo Tinelli. Y en su propio prime time de noticias con Víctor Hugo Morales, después de comentarios correctos sobre violencia o incluso de criticar la publicidad oficial por su poca participación femenina, sigue un segmento de revistas donde se comenta con eufemismos la figura de mujeres famosas, se hacen comentarios veladamente homofóbicos y se reproducen todo tipo de estigmas y estereotipos.

Los canales son, a fin de cuentas, empresas que siguen viviendo de “lo que vende”. Y si los estereotipos venden, seguirán brillando en las pantallas, sean de Cristóbal López o de Héctor Magnetto.







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