Política

OPINIÓN

De Gennaro y Micheli con el Papa: ¿del modelo Santa Fe a una democracia clerical?

Miércoles 19 de noviembre de 2014 | Edición del día

La Izquierda Diario tenía razón. Y llegó la foto que faltaba. En medio de la negativa del oficialismo y de la oposición a tratar el proyecto de ley para garantizar el derecho al aborto libre y gratuito, el diputado nacional y candidato a Presidente,Víctor De Gennaro, y el dirigente de la CTA opositora, Pablo Micheli, se entrevistaron con el Papa Francisco. Una radiografía de una centroizquierda que pasó de reivindicar a la Santa Fe binnerista en medio de los escándalos del narcosocialismo, a terminar en un progresismo clerical, opuesto a los derechos de las mujeres.

El comunicado de prensa luego del “cónclave” es autoincriminatorio: “Francisco bendijo los rosarios, estampitas y otros objetos que llevaron De Gennaro, Micheli (…) y Custer”. Uno lícitamente podría pensar que se trata de una gacetilla del PRO de Macri y Del Sel, o de Scioli o Massa. Pero no: lamentablemente, los dos referentes (uno político, el oro sindical) de la centroizquierda criolla, claudicaron ante el Papa, corroborando así su subordinación a la Iglesia.

Francisco Corazón: ¿acá tenés a los pibes para oponerse al derecho al aborto?

De Gennaro es candidato a presidente por Unidad Popular. Su lanzamiento fue aplaudido por la Gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, quien atacó con dureza a las huelgas docentes, y por los maoístas del PCR, fervientes defensores del lock out agrario del 2008. Además lo apoyaron los compañeros de Patria Grande, quien ya habían llevado como candidato a diputado nacional al degennarista Claudio Lozano en el 2013; y el periodista rosarino y candidato a diputado provincial, el compañero Carlos del Frade, quien viene de encabezar un acto con el propio De Gennaro y con el PCR en Rosario.

En el programa de De Gennaro, evidentemente, las mujeres, y sobre todo la lucha por sus derechos, deberán esperar. Deberán esperar para siempre. Las casi 300 mujeres que mueren al año por la letal negativa estatal a aprobar el derecho al aborto libre y gratuito no son, según parece, suficientes para conmover a De Gennaro y a Micheli. El sagaz lobby medieval que hace el líder del Vaticano sobre todos y cada uno de los partidos tradicionales para obturar el tratamiento de la ley que frenaría el virtual asesinato de mujeres por abortos clandestinos mal hechos, no son motivo suficiente para persuadir a la centroizquierda, tampoco. ¿Una centroizquierda con sotana?

La centroizquierda se acerca al Papa de manera proporcional a como se aleja de la pelea diaria por los derechos de las mujeres y de las diversidades sexuales. ¿O Francisco no es el mismo que, con el nombre de Bergoglio, llamó a hacer una verdadera “guerra santa” contra los y las homosexuales que reclamaron (y lograron) el derecho al matrimonio igualitario, a quienes llamó emisarios de Satanás? A esta altura, lejos de la jactancia pero sí con absoluta autoridad, podemos decir que solamente el Frente de Izquierda defiende de manera inequívoca y unánime los derechos de las mujeres, empezando por el del aborto. En el resto de los bloques políticos coexisten sectores favorables al aborto, con chupacirios recalcitrantes.
No hagan lío: viaje al Vaticano y apoyo al modelo binnerista

Bergoglio les había dicho a la juventud católica que se reunió en Río que “hagan lío” en las diócesis. A la centroizquierda parece que les pide lo contrario: que no lo hagan, que sean serenos, que renuncien a la lucha por demandas justas. Total, en el cielo estaremos todos contentos. O al menos los que entren (mujeres que abortaron, abstenerse).

No hay que asombrarse por la actitud de De Gennaro, tampoco. El “Tano” fue un fervoroso impulsor de la candidatura de Hermes Binner, el ex gobernador de Santa Fe. Binner elogió a la derecha venezolana, atacó a las villas como foco de violencia, repudió a los migrantes de provincias vecinas a Santa Fe y cobijó a los jefes de la policía narcotraficante y asesina. Su sucesor y amigo, Antonio Bonfatti, actual mandatario provincial, por su lado, descontó los salarios a las docentes que hicieron paro, y ampara las brutales prácticas antisindicales de las empresas y de la propia Municipalidad de Rosario, que desconoce al gremio ATE (¡de la CTA de De Gennaro!) como sindicato oficial. Además, encubre a la Policía asesina de Franco Casco.

Aún así, De Gennaro consideró un “gobierno decente” al de Santa Fe y llamó largamente a imitar su ejemplo a nivel nacional. Los docentes y estatales que piden la reapertura de las paritarias ante los oídos sordos del gobierno de Binner y Bonfatti, y los miles que denuncian la complicidad policial con las bandas narcos y asesinas, no piensan igual.

¿Hablan de democratizar la democracia desde un Estado teocrático?

La consigna principal de la Unidad Popular de De Gennaro es, curiosamente, “democratizar la democracia”. Como explicamos, durante años el modelo de esta estrategia fue la provincia de Santa Fe, donde la Policía gana diariamente en impunidad y donde los trabajadores perdemos sistemáticamente en derechos. Pero ahora el fundador de la CTA va más lejos, mucho más lejos: nos habla de democracia, saludando al Papa en el Vaticano, un Estado teocrático donde todo se decide entre un puñado de purpurados con mandato divino. Un verdadero enclave reaccionario, la institución más retrógrada del planeta. ¿De qué democratización nos habla? ¿A qué democracia se refiere? ¿Está a favor o en contra de la separación del Estado y la Iglesia? ¿Se opone o apoya al derecho al aborto libre y gratuito? ¿De Gennaro está a favor, como la izquierda, de dejar de financiar al clero y a la educacación religiosa? Preguntas que merecen ser respondidas.

La CTA en boxes (o en el confesionario)

El viaje de De Gennaro y Micheli al Vaticano, además, es el negativo de la foto de la parálisis de la CTA: los dos referentes de la CTA opositora viajan a Roma para que la candidatura de De Gennaro sea bendecida, mientras la CTA se desdibuja. El tamaño de la claudicación de la visita al Papa es tan grande como pinchada está la CTA, que renuncia día a día a ser una central de lucha, para ser un anémico movimiento político que ayer estuvo con Binner, y hoy toma como referencia al líder de la Iglesia católica.
¿La izquierda independiente acompañará el bochorno? La izquierda consecuente, no
Hace unos pocos días, la izquierda independiente de Patria Grande cayó en esta misma confusión, llegando a decir que “desde el punto de vista de las organizaciones populares, el respaldo del papa a sus reivindicaciones es un apoyo cualitativo que refuerza y legitima sus luchas”. La desorientación asusta: ¿acaso confunden la política de un Papa que lanza gestos gatopardistas para construir poder y legitimar sostener el rol del desprestigiado Vaticano? De ser así, terminan subordinados a la institución más oscurantista del planeta.

De Gennaro busca llevar como furgones, en su derrotero, al PCR, al compañero Carlos del Frade, a militantes de la CTA. Los que luchamos por los derechos de los trabajadores y por las reivindicaciones de las mujeres y de los sectores oprimidos por su sexualidad, no mezclamos banderas con el socialismo sojero al que enfrentamos de lunes a domingo, ni con la Iglesia que pretende gobernar hasta en los ovarios de las mujeres. ¿Quién sí?








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