Política

PARTIDO

Culminó el domingo el Congreso del PTS: las principales resoluciones nacionales

En las jornadas del viernes y sábado se debatieron las perspectivas de la situación política nacional, las peleas políticas que tiene planteada la izquierda y se votaron las primeras resoluciones.

Domingo 16 de abril | 15:03

En su segunda jornada de discusión, el XVI Congreso del PTS en el Frente de Izquierda desarrolló un rico debate sobre las tendencias económicas, políticas y sociales que recorren a la Argentina desde el inicio del Gobierno de Macri, en el marco de los profundos cambios que trae aparejado en la situación internacional el triunfo de Donald Trump en EE.UU. Ese debate ya había sido abordado en la primera de las jornadas del Congreso.

Te puede interesar: Comenzó el XVI Congreso del PTS en el Frente de Izquierda

El viernes, luego de un informe muy completo del compañero Christian Castillo sobre la situación política nacional, se abrió un importante debate en el que intervinieron decenas de delegados y delegadas de diversas regiones del país y de muy diversos lugares de trabajo y estudio.

Compañeros y compañeras de Santa Cruz, Córdoba, Buenos Aires, Neuquén, Tucumán y Santa Fe, entre otras provincias hicieron uso de la palabra para complementar el informe nacional.

Asimismo trabajadores de la alimentación, salud, docentes, transporte, metalúrgicos, gráficos, bancarios y el neumático, entre otros, dieron cuenta del impacto que tiene en la clase trabajadora el ajuste en curso, así como la ubicación de las distintas variantes políticas que actúan en la realidad, entre ella el peronismo y el kirchnerismo.

Por su parte, referentes de la juventud universitaria y terciaria del PTS dieron cuenta de la situación en el movimiento estudiantil, ante el avance del ajuste en curso.
El Congreso volvió a constatar el extendido rechazo al macrismo que existe entre trabajadores y sectores amplios de la juventud. Al mismo tiempo analizó la crisis de una fracción de masas que, en noviembre de 2015, dio su voto a Macri agotado del discurso vacío del kirchnerismo. Ese espacio político no se identifica con la minoría reaccionaria que marchó el pasado 1° de abril.

Otra de las cuestiones que fueron destacadas por los delegados y delegadas, fue la creciente receptividad que logra la campaña lanzada por el PTS por una jornada de 6 horas de trabajo, 5 días a la semana, para que trabajen todos, sin reducción salarial y ganando un monto igual a la canasta familiar.

El Congreso constató que esa consigna encuentra simpatía entre sectores de la juventud trabajadora. Esa franja de la clase obrera es la que más fuertemente siente las consecuencias de la crisis y la que menos logró en cuanto a su nivel de vida durante el ciclo kirchnerista.

El sábado se desarrolló la discusión acerca del balance y de la orientación política del PTS en el Frente de Izquierda hacia el próximo período.

Luego de un detallado informe de Fredy Lizarrague, integrante del Comité Nacional y dirigente del PTS, se desarrolló una rica discusión que incluyó decenas de intervenciones de delegados y delegadas de todo el país y de diversos sectores de la clase trabajadora y la juventud.

En esta jornada, el debate volvió a evidenciar la potencialidad de la propuesta antes señalada de trabajar 6 horas, 5 días a la semana, para que trabajen todos, sin afectar el salario.


Emilio Albamonte y Nicolás del Caño en el XVI Congreso del PTS

Los cientos de delegados y delegadas presentes, votaron por unanimidad una resolución nacional que La Izquierda Diario publica a continuación.

Resolución nacional del XVI Congreso del PTS

1) El gobierno de Cambiemos, como representante del gran capital, tiene como objetivo central y excluyente lograr un nuevo triunfo histórico de los grandes grupos económicos nacionales y extranjeros sobre el nivel de vida de las masas obreras y populares. En sus 16 meses de gestión la coalición del PRO y la UCR implementó una transferencia de ingresos en favor de la oligarquía terrateniente, los pooles de siembra, las mineras, las concesionarias de las empresas de servicios públicos y la burguesía financiera, siendo que los trabajadores registrados perdieron un promedio del 6,5% de su salario real durante 2016.

El plan iniciado por el anterior gobierno de Cristina Fernández de Kirchner para reingresar en el mercado internacional de capitales e iniciar un nuevo ciclo de endeudamiento (acuerdo con el Club de París, el Ciadi, pago multimillonario a los vaciadores de la Repsol), se terminó de desarrollar con la Ley Griesa y el ruinoso acuerdo con los "fondos buitre". Durante 2016 el Estado se endeudó por arriba de los 50.000 millones de dólares a tasas usurarias.

La factura de los multimillonarios subsidios que recibían las empresas privatizadas de los servicios públicos fue transferida en forma directa al bolsillo popular con los históricos tarifazos a la energía eléctrica, el gas y el servicio de agua potable.

Sin embargo, al ser un gobierno que no surge de una crisis catastrófica como la de 2001, o de una derrota del movimiento de masas, no puede lograr sus objetivos estratégicos de un solo golpe, sino que tiene que ir modificando la relación de fuerzas paso a paso. En este sentido caracterizamos a la situación como transitoria.

Los escándalos surgidos por el "Panamá Papers" como el intento de pago a la familia Macri por vaciar al Correo, demuestran que, más allá de la retórica, el gobierno de Cambiemos manejado por empresarios tiene un "conflicto de interés" por definición con cada medida que toman para favorecer a su clase social.

2) El plan gubernamental de "reinsertarse en el mundo" choca de frente con las condiciones internacionales. El triunfo de Donald Trump expresa un agotamiento a escala mundial del llamado neoliberalismo y profundiza las tendencias proteccionistas de las potencias imperialistas, lo que fue adelantado por el Brexit en Gran Bretaña. El golpe institucional en Brasil, celebrado y avalado por el macrismo, no logró sortear una recesión histórica en el país hermano, lo que afecta en forma directa a la industria en Argentina. Pese a un pretendido "clima de negocios", la "lluvia de inversiones" no existe y siguen en caída libre los índices de la actividad industrial y el consumo popular, mientras que no se desacelera la inflación a pesar de los pronósticos oficiales.

3) Los limitados cambios en la relación de fuerzas que logró el macrismo no podrían entenderse sin el inestimable apoyo del peronismo y el llamado "Bloque Progresista", denominados "dadores voluntarios de gobernabilidad" junto a la dirección de la CGT. Más de 80 leyes clave de ajuste, entrega y cercenamiento de las libertades democráticas fueron sancionadas con los votos del Frente Renovador de Massa, del Bloque Justicialista del ex vocero de Scioli, Diego Bossio, de una aplastante mayoría del bloque del Frente par la Victoria en el Senado y, en numerosas oportunidades, con los de los "socialistas" de Santa Fe, Stolbizer y Victoria Donda. En diputados el kirchnerismo vota en contra de la mayoría de los proyectos gubernamentales como parte de un perverso juego en el que se sabe que de todas maneras las leyes se sancionarán con los votos de sus colegas senadores, con los que irán en listas comunes en las próximas elecciones.

El llamado al voto en blanco en el balotaje entre Scioli y Macri no solo fue una obligación de principios para la izquierda clasista, sino que se ha manifestado como un gran acierto político frente a este cuadro.

4) El pueblo trabajador desarrolló numerosas luchas parciales durante todo este período, contra los despidos, por el salario, en repudio a los cortes de luz y contra la represión. El movimiento de mujeres irrumpió con fuerza en la escena política nacional como nunca antes por sus reivindicaciones más sentidas, con movilizaciones históricas como las del 19 de octubre y el 8 de marzo encabezadas por la consigna de "Ni Una Menos". Los paros docentes de la provincia de Buenos Aires con movilizaciones multitudinarias al centro político del país, se sucedieron con largas y duras luchas como las que están llevando a cabo los docentes santacruceños que enfrentan el ajuste de la gobernadora Alicia Kirchner, contra una coalición del gobierno nacional y los gobernadores contra la docencia y la educación pública. Y a pesar de que la conducción de SUTEBA y CTERA se han negado a un plan de lucha nacional a la altura del ataque.

Pese a un masivo reclamo de un paro general y un plan de lucha, la conducción burocrática de la CGT recién convocó a una medida de fuerza para el pasado 6 de abril, un "paro dominguero" con el confesado fin de "descomprimir" el repudio cada vez más generalizado a este gobierno de y para los ricos. Pese a esto el paro, durante el cual sectores del movimiento obrero combativo y la izquierda realizamos piquetes en los accesos a la Ciudad de Buenos Aires y otras ciudades del país, fue utilizado por los trabajadores como un medio para expresar en forma contundente su rechazo a la política de ajuste del gobierno.

Esta actitud ante los conflictos de las cúpulas sindicales no puede separarse de sus objetivos políticos en esta etapa: todas trabajan para que el malestar popular sea utilizado para la vuelta del peronismo en sus distintas variantes, desde el PJ-FPV al Frente Renovador.

Junto a la oposición de los partidos tradicionales, la cúpula de la CGT es otro de los sostenes clave del plan de ajuste del gobierno, cuya función es evitar que la fuerza de los trabajadores, las mujeres y la juventud derroten el plan ajuste y entrega.

5) El Frente de Izquierda ha sido la única coalición política que ha enfrentado todas y cada una de las medidas antipopulares y antinacionales del gobierno, tanto en el Congreso, como en las legislaturas provinciales, en los lugares de trabajo y estudio y en las calles.

Esto responde a un programa que parte de la independencia y delimitación de todas las variantes patronales, incluyendo el kirchnerismo y la centroizquierda.

El histórico acto de Atlanta, donde participaron más de 20.000 compañeros y compañeras, muestra que este programa se encarna en la actividad diaria de miles trabajadores, mujeres y jóvenes que pelean día a día contra las patronales, la burocracia sindical, los partidos patronales, el gobierno y el Estado, por una salida propia de los trabajadores.

6) El gobierno de Macri no puede dar muestras de ninguna recuperación económica en favor de las mayorías obreras y populares y basándose en la movilización de una histórica base de derecha de los sectores más pudientes, el "1A" (aunque en menor medida de quienes se movilizaron con Blumberg en 2004, en apoyo "al campo" en 2008, y los cacerolazos del 2012 y 2014) se postula como "partido del orden" queriendo avanzar aún más en torcer la relación de fuerzas y de hacerse de una base firme mostrando la "autoridad del Estado" para superar a sus contrincantes en las elecciones de agosto y octubre.

La intransigencia para conceder una elemental recuperación salarial para los docentes, la represión en la Panamericana durante el paro nacional, así como también a los docentes en Congreso el domingo 9, son parte de crear un clima reaccionario, festejado y alentado desde los principales medios de difusión. Pero no hay que confundir entre la disposición política del gobierno y las posibilidades de llevar adelante su programa reaccionario. Las multitudinarias movilizaciones de marzo y el paro del 6A mostraron una mayoría obrera y popular que se opone a los planes del gobierno.

7) El peronismo en todas sus alas y expresiones intenta capitalizar el creciente descontento popular en las próximas elecciones, para llevarlo a un punto muerto. En el paro del 6A el kirchnerismo volvió a dar muestras de que su "resistencia" no es más que un eslogan vacío. Ni una sola agrupación kirchnerista se movilizó para darle un caracter activo al paro nacional. Entretanto se prepara para armar listas comunes del PJ. Es decir, que son funcionales para que en octubre incrementen su presencia en el Congreso y en las legislaturas quienes acompañan, colaboran y le votan a favor las leyes al gobierno de los CEOs. Rechazamos "la vuelta" a un "proyecto" que dejó el país con el 30% de pobreza y millones de trabajadores precarizados, manteniendo la matriz sojera y las princiwpales conquistas del gran capital durante los noventa, como las privatizaciones y la precarización laboral.

El Frente Renovador de Massa, que acompañó a Macri en sus primer año de gestión, cogobernó de hecho la estratégica provincia de Buenos Aires con María Eugenia Vidal e integra los gobiernos represivos y antiobreros de Jujuy y Mendoza, es evidente que no es ninguna alternativa real al gobierno de los ricos.

En este cuadro el XVI Congreso del PTS resolvió:

a) Promover una gran campaña por la unidad de todo el sindicalismo antiburocrático y combativo para exigir a las centrales sindicales un nuevo paro activo de 36 horas, con piquetes y movilizaciones, como parte de un plan de lucha nacional hasta derrotar el ajuste y la represión del gobierno nacional y de los gobernadores del FPV, el socialismo y partidos provinciales. Repudiar los intentos de profundizar la flexibilización laboral, como ya sucedió con el convenio petrolero en Vaca Muerta. Promover y fortalecer el apoyo a todas y cada una de las luchas en curso, como la de los docentes y contra los cierres y despidos como son los casos de Textil Neuquén y AGR. Llamamos a apoyar la lucha contra el desalojo del Hotel Bauen gestionado por sus trabajadores, y a la defensa de las gestiones obreras de Zanon y la ex Donnelley. Repudiamos la quita de personería del Sindicato del Subte en beneficio de la burocracia sindical de la UTA.

Reivindicamos y llamamos a todo el sindicalismo combativo a apoyar a la lista "Multicolor" en SUTEBA que se presenta para enfrentar a la burocracia de Baradel en la provincia de Buenos Aires y numerosos distritos, como asimismo a la "Granate" en FOETRA Buenos Aires encabezada por nuestro compañero Carlos Artacho.
Todo esto en el marco de la lucha estratégica por la derrota de la burocracia sindical y la recuperación de sindicatos para los trabajadores, para que vuelvan a ser un instrumento de lucha por todas sus reivindicaciones y un ámbito de deliberación colectiva y democrática de la clase obrera.

b) Ratificar la vigencia del Frente de Izquierda como la única coalición que representa una alternativa política independiente de los trabajadores, para enfrentar las políticas del gobierno, las patronales y la oposición que les sirve a sus intereses.

c) Avanzar con la campaña electoral del FIT y sus precandidatos en todo el país, con un programa contra el ajuste del gobierno y la colaboración de todas las alas del peronismo y por una salida anticapitalista y socialista. El congreso del PTS ratificó por unanimidad la decisión del Comité Nacional de postular a los compañeros Nicolás del Caño y Christian Castillo (provincia de Buenos Aires), Myriam Bregman y Patricio del Corro (CABA), Noelia Barbeito (Mendoza), Octavio Crivaro y Virginia Grisolía (Santa Fe), Laura Vilches y Javier Musso (Córdoba), Alejandro Vilca (Jujuy), Raúl Godoy y Julieta Katcoff (Neuquén), Alejandra Arreguez y Juan Luis Veliz (Tucumán), Cecilia Carrasco (Río Negro), Johana Gómez (San Luis), Claudia Lupardo (La Pampa).
El Congreso el PTS espera que el resto de las fuerzas del FIT terminen de postular a sus propios precandidatos para abrir un debate a la brevedad sobre quiénes deben ser los principales voceros de nuestro Frente en esta campaña electoral, en una lista común.

En caso de no llegar a un acuerdo, existe el recurso de las PASO para dirimir el orden de las listas del FIT para conquistar nuevas bancas parlamentarias al servicio de la lucha de los trabajadores, las mujeres y la juventud, manteniendo en todos los casos el criterio de rotación de la bancas como ya es tradición en nuestro Frente.

d) Adoptar como lema de campaña "Nuestras Vidas valen más que Sus Ganancias", como parte de una política para elevar todas las reivindicaciones del movimiento obrero, estudiantil y de las mujeres hacia una lucha contra los capitalistas, su Estado, su gobierno y sus políticos.

e) Promover miles de candidaturas de trabajadores y trabajadoras en la mayoría de los distritos de la provincia de Buenos Aires para que integren las listas del Frente de Izquierda.

f) El Congreso del PTS reitera el llamado a todas las fuerzas del FIT para realizar un acto común junto al sindicalismo combativo este Primero de Mayo, obrero, socialista e internacionalista, contra el ajuste de Macri y los gobernadores y por todas las reivindicaciones del movimiento obrero.

g) Proponerle al resto de los partidos del FIT una convención programática para la actualización del Programa y Manifiesto del Frente de Izquierda, partiendo de las demandas más elementales contra el ajuste para elevarlas contra el capital como parte de una lucha para instaurar un gobierno de trabajadores basado en la democracia directa de las organizaciones de los trabajadores y el pueblo, impuesto por la movilización de los explotados y oprimidos, junto con desarrollar el programa antiimperialista e internacionalista frente a la nueva etapa de la situación mundial.
Junto a las consignas contra el ajuste y la entrega, de repudio a la deuda externa, etc., que ya son parte de nuestro programa, el Congreso del PTS pone a consideración del resto de los partidos del FIT la campaña por trabajar 6 horas, 5 días, para que trabajen todos (reparto de las horas y creación de nuevos turnos) sin rebaja salarial y que nadie gane menos de lo que cuesta una canasta familiar, como parte de una política para elevar las aspiraciones de los trabajadores enfrentándolas directamente a la ganancia capitalista. El FIT debe retomar las históricas tradiciones del movimiento obrero internacional que nació en lucha contra el despotismo patronal y por la reducción de la jornada laboral.

El Congreso del PTS propone que la consigna "Que la crisis la paguen ellos" (los capitalistas, los empresarios) sea el eje y la culminación de una intensa campaña de agitación de masas anticapitalista y socialista que parta de las demandas más elementales (por el salario, contra los tarifazos, contra la represión, etc.) para elevarlas a una lucha de conjunto contra el gobierno, el régimen y el Estado capitalista.

h) Ratificar la necesidad de construir una izquierda revolucionaria que no solo realice una agitación del programa anticapitalista y socialista, sino que promueva la creación de una fuerza militante de decenas de miles en todo el país para que, desde los lugares de trabajo y estudio, materialicen la pelea por esa estrategia.

El gobierno derechista de Macri quiere terminar con la restauración del Estado y su régimen político iniciado por Duhalde y seguido por los Kirchner luego del levantamiento y rebelión popular del 19 y 20 de diciembre de 2001. La campaña de criminalización de los piquetes y el control de las calles contra las organizaciones obreras y populares que luchan es parte de esto.

Promovemos una izquierda combativa que, promoviendo el frente único, enfrente a cada paso los aprestos represivos del Estado, en el camino de forjar un partido de trabajadores revolucionario con influencia en los principales lugares de trabajo y estudio donde se desarrolla y reproduce el sistema capitalista.

En este marco, proponemos en lo inmediato el lanzamiento de una gran campaña amplia y activa en defensa de las libertades democráticas, por la libertad de Milagro Sala y por sostener en forma irrestricta el derecho a la movilización de los explotados y oprimidos en todas sus formas.






Temas relacionados

Donald Trump   /    Mauricio Macri   /    Myriam Bregman   /    Nicolás del Caño   /    PTS   /    Política

Comentarios

DEJAR COMENTARIO