Sociedad

SOCIEDAD

Cuando lo público deja de existir, testimonio sobre las condiciones en los hospitales

El PRO sigue gobernando CABA y con su nuevo plan de ajuste y tarifazos implementados ahora a nivel nacional, avanza sobre la salud pública. Desde la Izquierda Diario publicamos un testimonio que nos envió una paciente del Hospital Tornu que se ve afectada por el cierre de algunos servicios complementarios de dicho hospital.

Sábado 9 de julio de 2016 | 19:41

“Hoy una noticia me entristeció. Es de público conocimiento que tanto las escuelas como los hospitales públicos, están padeciendo la crisis de una manera acrecentada, perjudicando a miles de personas que usamos estas instituciones ya que no alcanza el presupuesto para poder tener una prepaga, y las obras sociales además de estar saturadas, brindan servicios de muy baja calidad y con tiempos de espera tan largos que es imposible iniciar un tratamiento con su respectiva consulta a la brevedad.

Se ha dado el cierre de un Servicio brindado en el Hospital Tornú por falta de nombramiento de médicos y administrativos. Se puede llegar a la conclusión de que dicho motivo, es porque el presupuesto destinado a estos servicios, no se hace, y esto lleva a que además estos servicios se sostengan gracias a los que con mucha dedicación, ponen el cuerpo todos los días, los trabajadores que ponen su fuerza de trabajo, sus horas y sus conocimientos para sacar los hospitales adelante.
No llama la atención que esto ocurra, ya que si bien estas condiciones y situaciones se ven cotidianamente, últimamente se ha profundizado aún más la crisis. Y aunque se elevó la respectiva carta a la legislatura, y consejeros del FpV se han acercado a tratar con dicho problema con la Vice dirección, quedo todo en mentiras y falsas promesas.

Hoy elegí contar esta situación ya que fui testigo y soy testigo de lo que existió y que ahora dejó de existir. El Servicio se llamaba “Tratamiento del Dolor”, estaba ubicado en uno de los edificios externos de los consultorios clínicos, más precisamente en el edificio de Neumonología. Accedías a él gracias a alguna derivación de algún médico de allí. Era un excelente servicio. Brindaba estudios de sueño, y, del que yo sí puedo detallar, estudios en patologías en las que no se encontraba una causa física. Ofrecían servicios gratuitos de danzaterapia, yoga, reiki, postura de columna, Homeopatía y muchas veces, conseguían la medicación gratuita que necesitaba el paciente. Tanto los médicos de allí, como las personas que brindaban los talleres, eran personas sumamente carismáticas, humildes y brindaban una atención brillante, apuntando no sólo al mejoramiento de la salud física y mental, sino espiritual.

Hoy me toca recurrir a mis recuerdos para poder ver todo ésto, a los médicos que estaban en cada box, a las camas y sillas usadas por los que iban a Reiki, el pasillo ocupado por personas que buscaban (y necesitaban) su mejoría, pero sobre todo, a mi médica que me ha aportado y ayudado a mejorar mi vida, a no depender de los fármacos que tienen tantas contraindicaciones.

Hoy veo con nostalgia esas puertas cerradas, producto de las políticas de este y todos los anteriores gobiernos que lo único que hacen es desfinanciar nuestra salud publica en beneficio de la medicina privada, pero también veo que esa puerta me dice que hay que seguir luchando”.







Temas relacionados

Martiniano Molina   /    PRO   /    Salud   /    Sociedad

Comentarios

DEJAR COMENTARIO