Mundo Obrero

OPINIÓN

Crónica de días agitados en Bahía Blanca.

Entre el calor y el viento la ciudad reaccionó contra el descarado robo a los jubilados, pactado entre el gobierno de Cambiemos y los gobernadores y diputados del peronismo.

Miércoles 20 de diciembre de 2017 | Edición del día

A las 14 salimos con mis compañeros del PTS desde la Casa Marx para la Plaza Rivadavia, no había ruido de colectivo, ni mucho movimiento en general, claro, tardíamente la CGT convocó a un paro, y eso se hacía sentir. Es la fuerza que tiene la clase trabajadora para frenar todo cuando intentan quitarle los derechos que conquistó con años de lucha.

Mientras caminábamos íbamos ensayando las canciones, “para que todos se enteren /que el gobierno de los ricos le roba a los jubilados y reprime por luchar/ hoy salimos a la calle los obreros y estudiantes por el paro nacional/”, desde el doceavo piso de una construcción nos arengaban los trabajadores que no habían podido hacer paro, seguramente serian de ese 35% de laburantes que están en negro y trabajan en totalmente condiciones precarias. Por si alguno no lo tenía muy en claro, a partir de ese gesto todos nos dimos cuenta que se venía uno de esos días que quedan en la memoria.

De a poco la plaza se iba copando, junto a los jubilados estábamos cientos de jóvenes, estudiantes, artistas y trabajadores de un montón de sectores. Con algunos hacíamos chistes de que hoy tocaba caminar por el paro de transporte, no había bronca porque era lo que correspondía.

Con los que si había bronca era con los burócratas de comercio, venían de suspender los francos en la Cooperativa Obrera hasta pasadas las fiestas, y ahora encima no solo que no llamaban al paro, sino que avisaron minutos antes de la movilización que quedaba en decisión de cada uno si parar o no, con las represalias que podía tener. Aolita vino un rato a la movilización con algunos miembros del sindicato, y después cuando se fue hacíamos chistes de que seguramente se iba a la lujosa pileta que había inaugurado hacia unos días tirándose de un tobogán acuático.

Junto a varios sindicatos y centros de estudiantes dimos la vuelta a la plaza. “No ajustan a las mineras/no ajustan a los sojeros/el gobierno de los ricos/ajusta a nuestros abuelos” cantábamos en la columna que marchaba de manera diferenciada de los burócratas, que referenciados en partidos patronales se juegan a desmovilizar a los trabajadores de sus sindicatos y después llaman a acciones aisladas para descomprimir la bronca.

Después de la movilización nos pusimos a ver por la pantalla gigante que se había instalado en la plaza, la sesión del congreso. Nicolás del Caño propuso levantar la sesión por la brutal represión que había en la calle, y que se haga una consulta popular sobre la reforma, “140 o 130 personas van a decidir meterle las manos en el bolsillo a 17 millones de personas” , los aplausos fueron fuertes de los que estábamos frente a la pantalla.

Sin embargo Cambiemos y diputados del PJ que se opusieron a levantar la sesión ganaron la votación, parecía ya estar todo cocinado, realmente fue una clase práctica de la democracia burguesa a la que nos someten los partidos de los empresarios. Unos tipos multimillonarios que cobran fortunas deciden por los pobres.

La sesión iba para largo, nos volvimos a la Casa Marx y la íbamos siguiendo desde ahí. Más sobre la noche mientras preparábamos un fuego, nos llegaban las noticias de los primeros cacerolazos espontáneos contra la reforma previsional, iban pasando las horas y se hacían cada vez más grandes, se transformaban en movilizaciones, “Diputados diputados/ no se los décimos más/ si los tocan a los viejos/ que quilombo se va a armar”, cuando nos enteramos que en Bahía se replicaba salimos para la plaza, cada vez éramos más, era como la una de la mañana y estábamos marchando 400 personas por las calles del centro.

Llegué a mi casa totalmente exhausto a las 3 y media de la mañana, no pude ni pensar en todo lo que había pasado que ya me quedé dormido. Al otro día cuando me desperté vi la noticia que me imaginaba, se aprobó el robo a los jubilados con los votos de Cambiemos y el peronismo , habían solo sido 10 votos de diferencia, con 9 ausentes. Scioli, uno de ellos, a esta altura no me sorprendió. Era entrar a las redes sociales y ver la bronca, los insultos, los votantes de Cambiemos arrepentidos, los que estaban más resignados pero querían seguir saliendo a la calle. Finalmente surge otra convocatoria para protestar en todas las plazas del país.

Eran las 19, estábamos de vuelta en la plaza, media hora después ya éramos bastantes, con bronca exigíamos un paro nacional contra las reformas, y cantábamos: “Adonde está/que no se ve/ esa famosa CGT”. Justo cuando empezábamos a marchar para el teatro, se acercó un grupo de artistas que hacen performances contra la realidad que estamos enfrentando, uno a uno se fueron desplomando en el piso y otros se acercaban a levantarlos y darles un abrazo, ahí empezamos a cantar bien fuerte “UNIDAD DE LOS TRABAJADORES/ Y AL QUE NO LE GUSTA/ SE JODE/ SE JODE”, el grito retumbaba por las calles de Alsina, sumábamos casi dos cuadras de manifestantes cantando lo mismo. Con mucha bronca seguimos marchando y volvimos por Sarmiento a la plaza, donde nos desconcentramos.

Charlábamos con un compañero, el gobierno logró aprobar la ley y pareciera que con esto se salió con la suya, sin embargo se ganaron un gran problema de cara al futuro, lograron que cientos de miles de personas en todo el país sacaran una gran lección: Nosotros somos una clase, la clase trabajadora, somos la inmensa mayoría y tenemos intereses totalmente contrapuestos a los de los gobiernos de turno que favorecen a tales o cuales empresarios que viven a costa de nuestro trabajo. Nuestro poder está en que somos más, y si nosotros no trabajamos, ellos no se llevan su ganancia.

Cada vez que se canta “Unidad de los trabajadores” está el germen de lo que escribió Marx hace ya casi 170 años en el Manifiesto Comunista, es necesario superar este sistema donde 8 empresarios tienen lo mismo que 3500 millones de personas, queda en nosotros organizarnos en los lugares de trabajo y estudio para dar estas peleas y ofrecer una salida política propia. Porque pudieron hacer aprobar la reforma previsional, pero esto recién arranca.

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