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Corrientes: identifican restos de una militante desaparecida durante el plan Cóndor

Se trata de Rafaella Filipazzi. Su hija, que vive en Corrientes, por medio de una carta dijo “esto para mí no termina, me dejaron huérfana a los 12 años”.

Jueves 1ro de septiembre de 2016 | Edición del día

Hace pocas horas fueron identificados los restos de Rafaella Filipazzi, joven militante desaparecida en el marco del Plan Cóndor. Huyendo de la dictadura argentina, se alojó con su pareja en Uruguay, de donde fueron secuestrados por la Policía paraguaya.

Los restos de Rafaela Filipazzi fueron hallados en Paraguay, e identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EEAAF). La militante desaparecida había sido secuestrada y mantenida en cautiverio en el marco del Plan Cóndor, implementado por las dictaduras de la región en los años 70, según confirmaron fuentes judiciales.

El fiscal federal de Corrientes, Flavio Ferrini, confirmó a Télam que fueron individualizados los restos de Filipazzi, quien fue militante política y detenida por fuerzas paraguayas en Uruguay entre el 25 y 26 de junio de 1977.

La mujer, de nacionalidad italiana, llegó con su familia desde Europa huyendo de la Segunda Guerra mundial cuando tenía un año y se asentaron en Bahía Blanca. Filipazzi, apodada “Giuliana”, residía en Buenos Aires, trabajaba en una farmacia y militaba en el socialismo. Tuvo dos hijos con un correntino y luego vivió en Corrientes.

Al verse perseguida por su militancia, la mujer viajó a Uruguay junto a su pareja en junio de 1977, cuando una comisión de la Policía nacional de Paraguay los secuestró en el interior del Hotel Hermitage de Montevideo, desde donde fue llevada al centro de investigaciones de esa fuerza en la capital paraguaya, Asunción.

Luego fue alojada en la cárcel "El Buen Pastor" de Asunción, mientras que su pareja, un militante que trabajaba en el Congreso de la Nación llamado José Agustín Potenza, fue confinado al centro clandestino de detención "la Emboscada" de esa capital.

La búsqueda de Filipazzi se inició en 1984 con la denuncia por desaparición ante la Conadep que realizó su madre, Ida Zorzini, desde Bahía Blanca -donde residía- y fue profundizada en Corrientes por la hija de la militante, Ida Beatriz García, quien vive en esta capital provincial y tenía 12 años de edad cuando la secuestraron.

En el expediente, consta el nombre de la militante en un acta de la dictadura paraguaya, encolumnado en una lista denominada "detenidos sin entrada", junto a otros detenidos por los regímenes de facto, incluso argentinos.

Los restos óseos de la militante fueron identificados por el EAAF en su laboratorio de Córdoba la semana pasada, tras ser contrastados con una muestra de sangre aportada por su hija al Banco Nacional de Datos Genéticos, luego del hallazgo logrado a través de exhumaciones en un predio del escuadrón especializado de la Policía nacional de Paraguay, lindero a la cárcel de Tacumbú en Asunción.

Las excavaciones en Paraguay se realizaron el 21 de marzo de 2013 y fueron posibles tras las declaraciones de víctimas paraguayas de la dictadura que afirmaron haber visto a Filipazzi en cautiverio y torturada.

Se trata de testimoniales propiciadas desde 2004 mediante una colaboración de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia de corrientes, durante la gestión de Pablo Vassel.

Así fue que en 2006 la Fiscalía Federal a cargo de Ferrini inició una investigación preliminar, que en 2009 fue reservada en secretaría y pasó al juzgado federal de corrientes atendido por Carlos Vicente Soto Dávila. Allí, por videoconferencia en 2010, se tomaron declaraciones a Lidia Cabrera y Sotero Franco, testigos considerados claves por ser ex detenidos durante la dictadura de Alfredo Stroessner en los mismos sitios que Filipazzi.

Como primera medida el EAAF comunicó la identificación a las partes, para su posterior entrega a la hija de Filipazzi, quien recibió la noticia del hallazgo en su lugar de trabajo. Vale señalar, que en el mismo estudio individualizaron al militante paraguayo Miguel Ángel soler.

“Esto para mí no termina; me dejaron huérfana a los 12 años”

Convocada por el Estado paraguayo para participar del anuncio de identificación de su madre, Ida Beatriz García no pudo viajar a Asunción. Pero a través de una carta anunció que el recorrido hacia la verdad no termina en el paso histórico que logró ayer mediante la Justicia y la Ciencia.

“Lamento enormemente no poder estar presente por razones de fuerza mayor, pero principalmente creo no poder soportar estar allí y no poder traer conmigo los restos de mi madre, aunque entiendo que por trámites legales debo esperar un tiempo más”, escribió la mujer que reside en Corrientes, donde se desempeña como agente de un Juzgado Federal.

“Hace 40 años buscamos a nuestros familiares, para darles al menos cristiana sepultura. Hablo de un poco de paz porque esto para mí no termina hasta por lo menos saber qué pasó, porqué la secuestraron, por qué la maltrataron y la asesinaron, dejándome huérfana con sólo 12 años. Me pasé toda mi vida buscando desesperadamente en los tres países en los que ella estuvo”, agregó en la misiva leída ayer en la conferencia ofrecida en Paraguay.







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