Sociedad

CÓRDOBA

Córdoba: el plan “LoTengo” y el déficit de vivienda

12.000 personas se anotaron en las primeras horas de lanzado el plan que permite acceder a un lote. El sueño de la casa propia, cada vez más lejos.

Lunes 25 de abril de 2016 | 10:49

A principio de mes, el Gobierno de la provincia presentó el programa “LoTengo” para poder acceder a un lote propio. Si bien en las primeras 12 horas se anotaron 12.000 personas, lejos de mostrar lo acertado de una política, el número es indicador de uno de los déficits estructurales de Córdoba.

No es menor hacer hincapié en este punto. A principio de año, en una audiencia pública por el presupuesto provincial, salió a la luz que desde Provincia sólo se construyeron 20.000 viviendas de planes en 16 años. La excusa de los funcionarios fue que desde Nación no se enviaban fondos.

Siendo ambos gobiernos responsables, esto indica un verdadero Estado de abandono. En Córdoba hasta el año pasado el déficit de vivienda se estimaba en más de 200.000 unidades. Ante el aumento de los precios en la construcción y el ajuste de los alquileres, el sueño de la casa propia se hace cada vez más irreal.

Al abandono del Estado hay que sumar otra variable que interviene en este escenario. El negocio inmobiliario, motivado puramente por la especulación, y en el cual el Gobierno participa activamente otorgando importantes beneficios a las empresas desarrollistas. Al déficit estructural que sufren los trabajadores cordobeses se lo cubre con los muros de las megatorres construidas por los obreros que quizá nunca puedan acceder a la casa propia.

Los 30 mil lotes que promete entregar la provincia y los $2 millones en créditos para construcción y compra del Banco Hipotecario no pueden hacer frente a semejante problemática, que está íntimamente ligada a la condición laboral de millones de trabajadores del país. En primer lugar, el ingreso mínimo para acceder al plan debe ser $17.000 mensuales. Se estima que el sueldo promedio en Córdoba es de $12.000, por lo que un gran porcentaje de trabajadores queda fuera. En segundo lugar, y sólo para poner un ejemplo, el 45% de los trabajadores de la construcción lo hacen en negro. En esta condición, que a su vez es la base de la ganancia de las constructoras, es imposible acceder al crédito.

Ante esta situación, el ahorro y la financiación por cuenta propia es una opción en extremo difícil. Según las estadísticas del propio gobierno provincial, construir un metro cuadrado cuesta actualmente $8.730. Si se considera que una vivienda familiar básica es de 60 m2, su construcción costaría $523.800, y un lote en un barrio alejado del centro sale como mínimo $300.000. La suma da un total de $823.800. Si un trabajador/a destina $1.500 por mes (la cuota mínima del plan LoTengo), le llevaría más de 45 años poder construir su casa. Y mucha suerte para que en esos años los precios no se vuelvan a disparar.

La situación es similar a nivel nacional. El año pasado, la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), indicó que al 60% de la población nacional le tomaría entre 34 y 70 años pagar un departamento estándar de 60 m2 si destinaran un tercio de su ingreso para ese fin. Y al 20% más pobre, 155 años.

Promesas para los trabajadores y negocios para los desarrollistas

Los primeros lotes del plan LoTengo se emplazan en los barrios Vicor, Mercantil, Mariano Fragueiro y Rosedal II, todas zonas cercanas a la Avenida Circunvalación. No cuentan con servicios de gas natural, cloacas ni pavimento. El gobierno “promete” dotarlos en algunos años de cordón cuneta, agua, luz y alumbrado público, pero no se ha hablado de salud y educación.

Como dice el refrán, a las palabras se las lleva el viento, pero a los papeles firmados por el gobierno también. En barrio Los Boulevares, 25 familias beneficiarias del plan Hogar Clase Media no pueden comprar los lotes que les asignaron porque están literalmente bajo una laguna de agua de lluvia y líquidos cloacales.

“LoTengo” tiene otro problema de raíz. El gobierno no cuenta con la cantidad de lotes que pondrá a disposición del plan. Esto se convierte en una oportunidad de negocios para unos pocos empresarios que concentran la propiedad de la tierra. Horacio Parga, del grupo Edisur –una de las desarrollistas propietaria de más lotes en la zona sur de la ciudad–, expresó estar dispuesto a venderle lotes a la provincia. El negocio resulta redondo para aquellas empresas que vieron menguar en este último tiempo la inversión producto de la dificultad del acceso al crédito y el aumento descomunal de los costos de construcción.

Un problema estructural como el de la vivienda, necesita de una respuesta integral de ordenamiento territorial, que contraponga la necesidad de millones de una vivienda digna a la anarquía del desarrollo urbano de las constructoras y bancos especuladores.







Temas relacionados

Derecho a la vivienda   /    Vivienda   /    Córdoba   /    Sociedad   /    Urbanismo

Comentarios

DEJAR COMENTARIO