Economía

AUMENTO DEL BOLETO

Córdoba: el aumento del boleto, cuentas que no cierran

El intendente Ramón Mestre y sus concejales justifican el último aumento del boleto con la necesidad de realizar ajustes por la inflación que ha habido en estos 4 años. Las cuentas no cierran de ninguna forma. La semana pasada se presentó una denuncia por fraude al intendente, en base a tres falacias de la minuta en la que se justifica el aumento del boleto.

Miércoles 18 de noviembre de 2015 | Edición del día

El martes pasado, el boleto urbano de Córdoba pasó a costar $9,15. Este verdadero tarifazo al bolsillo de los trabajadores es la base para que las empresas concesionarias del servicio, amigas de Mestre, continúen haciendo negocios.

Elvio José Sahaspe (*) presentó ante la fiscalía un denuncia por fraude al intendente de Córdoba. En la denuncia indica que la minuta en base a la cual se justifica el aumento del boleto cuenta con información falaz. Hay que tener en cuenta que dicha minuta se presentó un lunes y el aumento se aprobó el miércoles de la misma semana, es decir que no existió ningún análisis profundo por parte del Concejo Deliberante.

En primer lugar, la minuta indica un mayor consumo de combustible para las unidades en circulación. Se calcula que cada motor consume 2,7 litros de gasoil para recorrer 1 km de distancia. Este nivel de gasto es considerablemente mayor al de 7 años atrás, cuando se estimaba que cada unidad tenía un gasto de 2,4 litros por cada kilómetro. Todo esto en el marco de que en el transcurso de este año, según la publicidad municipal, se incorporaron 600 nuevos colectivos, y de que a partir del año 2011 la Municipalidad adoptó las normas de exigencias EURO III o superior para los motores de las unidades que prestan el servicio.

En segundo lugar, el monto de los subsidios nacionales que reciben las empresas se calculan en el período que va desde noviembre de 2014 hasta octubre de 2015, cuando en general este cálculo se hace por año calendario. El considerar los dos meses del año 2014 no es inocente, ya que supone que a las empresas ingresarán en materia de subsidios $35 millones menos que si se considera el 2015 completo.

Es decir, se calcula de manera errónea tanto el aumento en los costos como el menor ingreso de subsidios.

Por último, y para completar la mentira, en la minuta se establece el estudio de costos en base a un total de 831 unidades (colectivos). Lo que no dice el estudio es cuántas unidades efectivamente están prestando servicio, ya que utilizar el total de unidades en el cálculo de costos es lo que permite en última instancia presentar el pedido del aumento del boleto.

Como si todo esto fuera poco, el servicio va de mal en peor a pesar de un 366% de aumento en el boleto en 5 años. Es que las empresas cuentan con un beneficio extra. A pesar de los millonarios subsidios, el municipio no exige ningún tipo de capitalización a las empresas que prestan el servicio. Es decir, no hay ninguna obligación de renovar las unidades, por esto todavía se encuentran circulando colectivos modelo ’94. Además, la falta de control por parte de los usuarios y trabajadores permite que las empresas, mientras prestan el servicio, vacíen su línea para luego declarar la quiebra, dejando a los cordobeses un servicio totalmente deficitario y vaciado. Esto es historia repetida en la ciudad.

En Córdoba pagamos el boleto más caro del país, para tener un servicio que deja mucho que desear. Y esto se debe puntualmente a que las empresas ERSA y Autobuses Santa Fe cuentan con el juego de Mestre en el Concejo y un combo de beneficios.

* Se agradece a Elvio el acceso a la denuncia y su tiempo.







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