Política Chile

NUEVA MAYORÍA

Convención Constitucional: Un nuevo maquillaje a la Constitución de Pinochet

La presidenta Michelle Bachelet firmó este lunes 3 del presente mes un proyecto de ley que busca reformar el Capítulo XV de la actual Constitución. Carta fundamental heredada de la dictadura y sostenida por todos los gobiernos sucesores.

Felix Melita

Estudiante de Psicología Universidad de Antofagasta

Miércoles 5 de abril

Este lunes 3 de abril, la mandataria Michelle Bachelet firmó un proyecto de ley, el cual busca reformar el Capítulo XV de la Constitución, referido a la Reforma de la Constitución. Para esto, la Nueva Mayoría propone realizar una Convención Constitucional, como método para modificar dicho artículo.

Frente a esto, Bachelet señala que los congresistas tendrán: "la gran oportunidad y la responsabilidad histórica de responder a las demandas por el desarrollo democrático. Tengo plena confianza en que no defraudarán a los ciudadanos, en que sabrán escuchar y que todos terminarán por empujar en la misma dirección”.

Palabras que muy seguras por parte del oficialismo a pesar de estar cerrando un gobierno marcado por la deslegitimidad, la corrupción y una profunda crisis política.
Esta nueva propuesta de método, viene a expresar un hilo de continuidad con lo que fueron los Cabildos Auto-convocados impulsados por la Nueva Mayoría en distintas regiones del país, los cuales se caracterizaban por tener un carácter meramente consultivo y no resolutivo.

Referido a lo anterior, Bachelet agrega que: “En primer lugar, se establece que se podrá convocar a la elaboración de una nueva Constitución. En segundo lugar, el espacio de discusión de los contenidos, o sede constituyente, será una Convención Constitucional, que se instalará si se cuenta con el voto conforme de dos terceras partes de los senadores y diputados en ejercicio”. Finaliza la mandataria. Es decir, un “nuevo espacio” en que sólo los mismos diputados y senadores de un régimen corrupto capitalizarán la decisión de las modificaciones.

Además, se propone que la convocatoria sea regulada por una Ley Orgánica Constitucional, lo que se traduce en que una vez más se pondrán trabas a la voz de los sectores más golpeados por el sistema, es decir, la clase trabajadora, las mujeres, la juventud, diversidad sexual, pueblos originarios, migrantes y pensionados.

Estas propuestas que entrega la Nueva Mayoría vienen a ser manotazos de ahogado en un cierre de los años del gobierno, marcados por la impopularidad, la desconfianza, la corrupción, entre otros. En donde, a través de tomar las demandas populares y deformarlas en sus cámaras del congreso, buscan lavar su rostro, para una posible reelección.

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Frente a este escenario ¿Qué alternativa se hace necesaria?

Frente a un nuevo intento de la Nueva Mayoría de tomar las demandas de la calle, tal como lo ha hecho con la educación, el sistema de pensiones, el código laboral, la demanda por un aborto libre, legal, seguro y gratuito, entregando propuestas insuficientes que lo único que hacen es maquillar un sistema en crisis, se hace necesario que, a través de una movilización de trabajadores y estudiantes, se imponga una Asamblea Constitucional libre y soberana que no sólo busque reformar una Constitución que mantiene los pilares de la dictadura, sino que se realice una nueva, en donde sean quienes tienen que vivir a diario con las miserias de este sistema, puedan decidir y someter a deliberación las tareas fundamentales del país: terminar con el saqueo a los recursos naturales, de las empresas privatizadas en la dictadura, de los negocios de las jubilaciones, educación y salud, para poner la economía y los recursos al servicio y bajo control del pueblo trabajador. Para que termine con los salarios y jubilaciones de hambre, discuta los problemas de vivienda, la educación y salud gratuita y universal, los derechos democráticos de las mujeres, la diversidad, los inmigrantes y pueblos originarios.

Una Asamblea Constituyente Libre y Soberana se impondrá sólo con la fuerza de la movilización de las y los trabajadores, las mujeres y la juventud, enfrentando las estrategias de restauración conservadora así como las trampas “constituyentes”.






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