Géneros y Sexualidades

25N DECLARACIÓN DE PAN Y ROSAS

Contra todo tipo de violencia machista ¡Si tocan a una, nos organizamos miles!

Este 25 de noviembre volvemos a las calles a luchar, en una batalla que libramos a diario contra un sistema patriarcal que oprime a las mujeres.

Pan y Rosas Estado español

Estado español | @PanyRosasEE

Viernes 25 de noviembre | 10:28

Salimos a las calles a gritar contra este sistema que con sus múltiples cadenas de violencia nos oprime y reprime. A nuestra voz se une la de las miles de mujeres asesinadas por haber nacido mujeres, para denunciar que los feminicidios no son muertes aisladas. Pero también señalaremos toda la violencia machista que sufrimos y que en muchas ocasiones pasa desapercibida, como son el acoso callejero, en el trabajo o en los centros de estudio, las agresiones sexuales, las restricciones en el derecho al aborto libre, seguro y gratuito o la islamofobia, que afecta doblemente a nuestras compañeras árabes.

Todas estas expresiones son eslabones de una larga cadena de violencias, cuyo trágico final es el feminicidio. Cada uno de estos eslabones está legitimado por el Estado capitalista y sus instituciones. Así como por la Iglesia reaccionaria que ataca constantemente a las mujeres.

Según las cifras que aporta feminicidio.net, en lo que va de 2016 se han producido 94 feminicidios en el Estado español. Pero el Estado tan solo reconoce a 39 mujeres asesinadas.

La limitación de las cifras oficiales, tiene que ver con una estrecha concepción de la violencia machista, reduciéndola a casos aislados en los que existe o ha existido una relación sentimental. Sin embargo, la violencia que sufrimos las mujeres es estructural y nos afecta en todos los ámbitos de nuestra vida.

También enfrentamos una educación sexista, heteropatriarcal y claramente marcada por la moral católica que oculta y discrimina a miles de jóvenes gays, lesbianas, bisexuales y transexuales que deben enfrentarse en un camino lleno de discriminaciones a la violencia cotidiana que supone la homofobia, que aún hoy empuja a decenas de adolescentes a la muerte.

Históricamente, representamos el mayor porcentaje de precariedad, también en el Estado español. La discriminación laboral nos ahoga cuando nos despiden por estar embarazadas o cuando nuestro futuro laboral se ve condicionado a la posibilidad de algún día estarlo. A la vez, seguimos cobrando menos, con una brecha salarial que ya alcanza el 24%.

Denunciamos la estrategia electoralista y cínica de los partidos del régimen que siempre han luchado por arrebatar nuestros derechos, como el PP. También, a aquellos que han contribuido a empeorar las condiciones de vida de las mujeres trabajadoras, como el PSOE con los recortes en Sanidad y Educación y las reformas laborales. Por eso, hoy denunciamos la hipocresía que se esconde detrás del “Pacto de Estado contra la violencia machista” que lejos de plantear una verdadera alternativa para enfrentar la violencia machista, trata de embellecer el rostro misógino de las instituciones del Estado y sus principales partidos. Pero no somos ingenuas, sabemos que tan solo la movilización de miles de mujeres en las calles ha sido capaz de imponer en la agenda política la discusión sobre los derechos de las mujeres. Y por eso este 25 de noviembre volvemos a movilizarnos, para exigir todas las medidas necesarias, mientras continuamos señalando la complicidad entre el Estado capitalista y el patriarcado.

Este 2016 hemos sido testigos de cómo en diversos países el movimiento feminista y de mujeres salió a las calles a gritar con toda la rabia “Ni una menos”. En Argentina, el feminicidio de Lucía Pérez, asesinada brutalmente durante los días en los que tenía lugar el Encuentro Nacional de Mujeres conmocionó al país, que respondió con una enorme movilización en las calles a la que se sumaron miles de trabajadores y trabajadoras parando fábricas y otros lugares de trabajo. Pararon por las miles de mujeres muertas en abortos clandestinos. Por aquellas mujeres que son asesinadas víctimas de la violencia machista y de la explotación capitalista en fábricas y talleres.
Pero también salimos a gritar por las que seguimos aquí. Las que cada día volvemos a enfrentarnos a la alianza criminal que para la mayoría de las mujeres supone vivir bajo el capitalismo y el patriarcado. Donde nuestros cuerpos sean solo concebidos como fuerza de trabajo. Unos cuerpos que a la vez son sometidos a estereotipos de belleza, alineados y mercantilizados. Una fuerza de trabajo explotada, junto a millones de compañeros, para el beneficio de una minoría parasitaria.

Por eso también gritamos que nos queremos vivas, pero también libres. Libres de toda explotación y opresión. Es por eso que luchamos por el pan, pero también por las rosas.

Reivindicamos las luchas de las mujeres, las jóvenes y las inmigrantes que surgen en diversos puntos del mundo. La de las mujeres inmigrantes, triplemente oprimidas, expuestas a las redes de trata y las situaciones de prostitución, encerradas en los CIEs, discriminadas por la xenófoba ley de extranjería. Por eso, también denunciamos las políticas guerreristas de los países imperialistas después de los atentados de París, que bajo los postulados de “choque de civilizaciones” fomentaban las ideologías más racistas e islamofóbicas.

Y junto a todas ellas, y todas vosotras, exigiremos:

• Hogares transitorios para mujeres, sus hijos e hijas, que sufren violencia machista. Garantizados por el Estado, y controlados por las propias mujeres. Con asistencia profesiones, y sin presencia policial ni judicial.
• Comisiones de mujeres en centros de trabajo, sindicatos y centros de estudio. Independientes de los intereses patronales y estatales, que exijan los derechos de las mujeres y luchen contra el acoso sexual y la discriminación.
• Separación efectiva de la Iglesia y el Estado. El fin del Concordato y de la subvención a la educación religiosa.
• Educación sexo afectiva real, no heteropatriarcal y sin tabúes.
• El pago de todos los derechos por maternidad.
• Derogación de la ley de extranjería. Cierre de todos los CIEs. Acceso universal y gratuito, derechos y papeles para todas y todos.
• Basta de guerras imperialistas y las campañas islamofóbicas y racistas cuyo blanco son las mujeres inmigrantes y del mundo árabe-musulmán en particular.

¡Sus violencias, nuestra lucha! ¡Si tocan a una, nos organizamos miles! ¡Transformemos nuestra rabia en organización y lucha!




Temas relacionados

#25N   /   Patriarcado   /   Movimiento de mujeres   /   Heteropatriarcado   /   Violencia machista   /   Día de lucha contra violencia hacia las mujeres   /   Mujeres   /   Violencia hacia las mujeres   /   Pan y Rosas   /   Géneros y Sexualidades

Comentarios

DEJAR COMENTARIO