Política México

APUNTES MILITANTES

Construyamos una gran organización socialista ¡Intégrate al MTS!

Ante las reaccionarias reformas estructurales y los partidos al servicio de los empresarios, urge construir una herramienta política -anticapitalista, socialista y revolucionaria- de los trabajadores, las mujeres y la juventud.

Pablo Oprinari

Ciudad de México / @POprinari

Martes 3 de abril | 13:13

Este 2018, los empresarios nacionales y extranjeros vienen por más.

El gobierno de Donald Trump pretende, con la renegociación del TLC, obtener mejores condiciones para las trasnacionales estadounidenses, mientras incrementa las políticas racistas contra nuestros hermanos migrantes y amenaza con la construcción del muro.

La reforma energética terminó de entregar los recursos del país a las grandes empresas. La inversión extranjera, de la cual tanto se enorgullece Peña Nieto, fue acompañada del incremento de la precarización laboral.

La mayoría de los trabajadores dejan la vida en sus centros de trabajo, a cambio de salarios miserables, sin derechos laborales y sindicales, mientras la inflación ataca sus bolsillos. La juventud sufre la criminalización, falta de acceso a la educación superior y trabajo precario.

Bajo el neoliberalismo, la entrega del país fue acompañada de una mayor subordinación a los EE.UU. en “seguridad nacional”: como la guerra contra el narcotráfico, con un saldo de 360 mil muertos, 35,000 desaparecidos y un millón de desplazados. Al calor de la brutal opresión imperialista se desarrollan otros fenómenos terribles que afectan a las mujeres, como los feminicidios y las redes de trata.

Este es el legado de 18 años de “transición a la democracia”, de los gobiernos panistas y priistas y de los partidos del Congreso. Son ellos quienes ahora se preparan para desviar el descontento hacia las próximas elecciones del 1 de julio, donde buscan dirimir quién administrará los negocios capitalistas.

La lucha en las calles contra los planes del gobierno y la patronal

Durante los últimos años los trabajadores protagonizaron importantes luchas. El magisterio salió a las calles contra la reforma educativa, enfrentando heroicamente la represión del gobierno y ganando el apoyo de amplios sectores de la población. Sectores de trabajadores, como los mineros y los de las maquiladoras, lucharon contra las condiciones esclavistas que les impone la patronal, sufriendo ataques de las fuerzas represivas y hasta del narco.

Trabajadores universitarios, como en la UAM, Chapingo y otras casas de estudio, salieron a exigir mejores condiciones salariales. Los jornaleros agrícolas de San Quintín mostraron también el descontento en el campo. Sectores populares y de la juventud protestaron una y otra vez contra el autoritarismo y represión del régimen, desde Ayotzinapa hasta las movilizaciones contra la Ley de Seguridad Interior; como lo hicieron miles de jóvenes en Guadalajara ante la desaparición forzada de sus compañeros.

Todos los años, el movimiento de mujeres salió a las calles en todo el país contra la violencia de género y la precarización laboral, mientras que la comunidad sexodiversa se movilizó recurrentemente por sus derechos y contra la homolesbotransfobia.

Ante el descontento con el ataque de los partidos patronales, las principales direcciones de las organizaciones obreras y populares, desde el CT-CTM hasta la UNT, se negaron a convocar a un plan de lucha y movilización, y preparar un gran Paro Nacional, para enfrentar al gobierno y los empresarios.

La política de pactos y treguas impuesta por estos “dirigentes” fue fundamental para que el Peña Nieto, a pesar de estar en su punto más bajo de popularidad, avance en las reformas antiobreras y la militarización. Ahora, esas direcciones pretenden llevar el enojo popular tras el voto a alguno de los partidos del Congreso, como lo hicieron en anteriores elecciones presidenciales.

El futuro que nos prometen el PRI, el PAN y el PRD es terrible. Ya lo vimos en la superexplotación de los trabajadores, en los feminicidios y las desapariciones. Lo vimos también en las consecuencias para la población de los desastres naturales, debido a la corrupción del gobierno y los empresarios.

Ante esto, muchos trabajadores y jóvenes ven en López Obrador y el Morena una alternativa. Sin embargo, aunque AMLO promete diversos cambios, no se propone echar atrás el conjunto de los planes implementados por Peña Nieto, ni atacar de raíz los intereses de los responsables de la miseria y explotación del pueblo trabajador.

Mientras sostiene que mantendrá el ejército en las calles y por ende la militarización, propone medidas como la revisión de las reformas energética y educativa por la vía legal. Esto es claramente insuficiente para revertir las políticas neoliberales y la entrega del país. Por una parte, porque no será confiando en la acción de las instituciones que las aprobaron como se las echará atrás, sino mediante la movilización independiente en las calles.

Y porque si queremos poner los recursos naturales al servicio de la población, hay que expropiar todas las áreas entregadas al capital extranjero, atacando los intereses de las grandes trasnacionales. De igual forma, no basta con echar atrás la reforma educativa: eso es un primer y elemental paso, pero para conquistar una educación de alto nivel académico y donde nadie se quede sin estudiar desde el nivel básico al superior, hay que dejar de pagar la deuda externa e imponer impuestos progresivos a las grandes fortunas.

Sin embargo, López Obrador -que incorporó a su partido a ex priistas, ex panistas y empresarios salinistas, y se alió con partidos antiabortistas y homófobos como el PES- dejó claro que garantizará la estabilidad y las inversiones de los empresarios.

Desde el MTS queremos discutir, con quienes quieren enfrentar las políticas neoliberales y la entrega del país al imperialismo, qué política necesitamos y cómo defender nuestros intereses contra los patrones y los políticos a su servicio.

Nuestra propuesta anticapitalista y socialista

Creemos que la única perspectiva realista para los explotados y oprimidos de México es luchar por una transformación radical del país. Para eso necesitamos construir una herramienta política anticapitalista, socialista y revolucionaria.

Para defender nuestras conquistas y derrotar las reformas estructurales, con la movilización en las calles y los métodos de los trabajadores (como el Paro y la Huelga).
Para recuperar los sindicatos para la lucha y unir las filas de los trabajadores, peleando por conquistar organizaciones democráticas y derechos laborales para la inmensa mayoría que no los tiene.

Para luchar contra la precarización laboral, por una jornada laboral de 6 horas, 5 días a la semana, con un salario mínimo igual a la canasta básica, para que todos podamos trabajar. Porque el desarrollo de la tecnología permitiría que trabajemos una jornada con esas características y podamos dedicarnos al esparcimiento y a nuestras familias; pero para conquistarlo hay que luchar contra la clase parasitaria que nos impone jornadas extenuantes.

Porque los trabajadores debemos conquistar la independencia política respecto a los partidos garantes de los intereses empresariales.

Necesitamos una organización que enfrente la subordinación y la entrega al imperialismo, con un gran movimiento en las calles que, unido a nuestros hermanos trabajadores del otro lado de la frontera, pelee contra las deportaciones y el muro de Trump. y por la renacionalización sin pago de todas las áreas de la economía entregadas al capital extranjero, y por el No Pago de la deuda externa.

Que luche para unir férreamente las luchas de los trabajadores con las demandas de las mujeres contra el feminicidio y las redes de trata, y con los movimientos contra la militarización, la Ley de Seguridad Interior, por la presentación con vida de los desaparecidos y por la libertad de los presos políticos.

Desde el Movimiento de los Trabajadores Socialistas queremos construir esa gran organización de miles de trabajadores, jóvenes y mujeres que se proponga acabar, de forma revolucionaria, con este sistema de explotación y miseria. Porque no es suficiente resistir, necesitamos una estrategia y una fuerza política para triunfar.

Por eso, a diferencia de lo que postulan las corrientes autonomistas que se referencian con la dirección del EZLN, estamos convencidos que es fundamental la movilización revolucionaria de la clase trabajadora -concentrada en las fábricas, los medios de transportes y comunicación y los servicios-, que con su acción puede paralizar la economía capitalista, encabezando al resto de los explotados y oprimidos del país, y derrotar a la clase dominante y sus partidos.

Y que para acabar con el capitalismo hay que arrancarle el poder a los explotadores y conquistar un gobierno de los trabajadores y el pueblo, que rompa con el imperialismo y expropie a los capitalistas. Esto, en el camino de nuestro objetivo final: acabar con toda forma de explotación y opresión y luchar por una sociedad comunista.

Bajo esa perspectiva estratégica es que impulsamos corrientes clasistas y democráticas en el movimiento obrero, para enfrentar los ataques de la patronal, pero también a las direcciones burocráticas que impiden que los trabajadores salgan a luchar. Como lo hacemos en el STUNAM, en el Magisterio y en otros sectores del movimiento obrero, donde impulsamos las agrupaciones Nuestra Clase y Desde las Bases. También participamos en primera fila en las luchas de la juventud desde la Agrupación Juvenil Anticapitalista, así como en el movimiento de mujeres, con la agrupación Pan y Rosas, bregando por una perspectiva socialista y revolucionaria.

Para fortalecer la lucha por esa herramienta de los explotados y oprimidos, desde el MTS pusimos en pie La Izquierda Diario México, como parte de una red internacional de diarios digitales en 11 países y 6 idiomas: que está al servicio de difundir y organizar la resistencia y que triunfen los combates contra el gobierno y los patrones. Hoy LID México tiene planteado llegar a millones con una perspectiva revolucionaria, combatiendo la ideología de los medios al servicio de la patronal.

En ese camino es que, desde el MTS y La Izquierda Diario conquistamos la candidatura de dos trabajadoras anticapitalistas al Congreso de la Ciudad de México -Sulem Estrada y Miriam Hernández- con un programa que defiende los intereses de los trabajadores y el pueblo, y llama a la organización y la movilización en las calles. Esta es la única candidatura anticapitalista y socialista en la ciudad de México y en el país, y tenemos la oportunidad de que millones la conozcan, para lo cual impulsamos un gran movimiento en torno a la plataforma de Sulem y Miriam.

Queremos tomar en nuestras manos la construcción de una gran herramienta política que todos los días, en los centros de trabajo, facultades, escuelas y colonias, luche contra el orden existente y los partidos a su servicio. Que frente al México de los poderosos, luche por revolucionar el país desde sus cimientos.
Te invitamos a incorporarte a esta gran tarea. Súmate al MTS.






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