Mundo Obrero

SAN MARTÍN DE LOS ANDES

Conflicto Parque Nacional Lanín: “El miedo nos hizo salir a la luz”

En el mes de junio, los trabajadores del Parque Nacional Lanín comenzaron una enorme pelea contra la violencia institucional y laboral ejercida por el intendente del mismo, Ricardo Rúa. La Izquierda Diario conversó con Valeria Riffo, trabajadora contratada de Parques y referente del conflicto.

Romina Soto

Estudiante ISFD N°3

Sábado 5 de septiembre de 2015 | Edición del día

Hace dos meses las trabajadoras y los trabajadores de Parques comenzaron una pelea contra el intendente del Parque Nacional Lanín, ¿Cómo y por qué surgió este conflicto?

  •  El conflicto básicamente lo comenzamos cuando nos cansamos y dijimos basta a la violencia. Ricardo Rúa llegó en el año 2012 al Parque Nacional Lanín y desde ese momento los trabajadores naturalizamos diferentes situaciones como los traslados, el maltrato, las amenazas que hoy podemos decir realmente que se trataba de eso. En ese momento lo naturalizamos por una cuestión de que él era así, es un tipo agresivo, es un tipo que habla fuerte, es un tipo que se maneja de esa forma, entonces era como que... lo naturalizábamos. Fue eso lo que durante tres años fuimos viviendo. Llegamos a un punto de que no lo podíamos tolerar más, en el sentido de que ya el ambiente de trabajo era malo. Entre los compañeros había muchas diferencias en esto de los premios y castigos que fue dando Ricardo a través de su paso por el Parque. Entonces, lo que fue generando es un quiebre en lo personal y a nivel compañerismo. Los compañeros empezamos a sentir que ya no teníamos ganas de ir a trabajar, ya sabíamos que todos los días le tocaba a alguien diferente, todos los días encontrábamos una compañera o un compañero que lo sacaban de su lugar de trabajo y lo cambiaban de funciones sin ningún motivo. Eran sólo caprichos o decisiones unilaterales que no tenían el consentimiento de nadie. O sea, era una decisión y por una cuestión de jerarquía y de jefatura no se le podía cuestionar. Era obedecer, una obediencia debida que algunos compañeros lo tomaron de esa forma y lo aceptaron y otros no. Los que no aceptamos esa forma y empezamos a cuestionar todo este tipo de procedimientos pasamos a ser perseguidos, nos metieron a cambiar de funciones, nos metieron en el freezer, algunos compañeros no tenían funciones. Ahí fue donde cada vez, el grupo que se ponía en contra era más grande. Él solo, con su actitud violenta, agresivo y de persecución a los compañeros terminó haciendo un quiebre totalmente en contra de lo que él quería. Los amigos del poder eran menos que los enemigos que se había hecho ahí adentro. Enemigos porque él en su forma, digamos, te ponía en una situación de “de qué lado estás”. Uno como trabajador, nosotros lo que decíamos era ir a favor de nuestro trabajo, de nuestros objetivos como trabajadores y no desde un lado o del otro. Al ponernos él en esa situación nosotros elegimos el lado de, como él nos decía, desobedientes o los que queríamos sacarlo de su función, era todo una cuestión que él se había armado que no era real por parte de los trabajadores.

    Nosotros siempre quisimos trabajar y hacer por lo que nos pagan y lo que nos gusta.

    Cada uno de nosotros tiene una profesión y se desempeña en base a eso, pero bueno así fue como Ricardo Rúa nos puso en esa situación y llegó un momento de desgaste donde nosotros después de tres años nos dimos cuenta de que habíamos naturalizado un montón de situaciones que no estaban buenas. Entonces, empezamos a poner un freno, a decir basta, no quiero ver más una compañera llorando, no quiero ver más un compañero mal, no nos queremos pelear más porque se había generado también una cuestión de confrontación entre los compañeros.

    Fue el momento que dijimos basta. Y ese basta fue: no podemos trabajar con un tipo violento, menos como la máxima autoridad del Parque. Nosotros empezamos a tenerle miedo, le teníamos miedo, no sabíamos qué nos iba a pasar, había compañeros que no se animaban a participar de reuniones, otros que no se lo podían cruzar en un pasillo, eso fue haciendo que le pongamos un punto final, un basta que fue empezar una lucha contra la violencia. La violencia estaba en Ricardo Rúa.

    Hicimos denuncias, que las empezamos a hacer en la institución. Los compañeros empezaron a denunciar que no los dejaban participar en capacitaciones, o el cambio de funciones, las mismas amenazas y persecuciones, fue todo denunciado en la institución que hasta el día de hoy no pasó nada, la institución no hizo nada. Fuimos a la policía de la provincia, que como no hicieron nada no le dieron curso, tuvimos que ir a la justicia federal al juzgado de Zapala. Ahí los compañeros hicieron la denuncia de las diferentes situaciones que habían vivido y la justicia le empezó a dar curso, o sea, empezaron a investigar. El Parque recibió un oficio donde la justicia le pregunta a Parques Nacionales qué está haciendo con las denuncias de los trabajadores y está pidiendo información acerca de las diferentes denuncias que hicieron. Lo que no hizo Parques, y ojalá en algún momento lo haga pero descreemos mucho de la institución, lo está haciendo la justicia. Y por eso, digamos, nuestra lucha también la hacemos y estamos mucho más fortalecidos, más allá de un montón de falencias que tiene la justicia, a nosotros nos está dando un aliento y un camino hacia lo que la institución hasta hoy nos hizo oídos sordos.

    Hace poco más de una semana se dio a conocer que en el año 2009, la hijastra de Ricardo Rúa lo denunció por abuso sexual, ¿qué postura tomaron con respecto a esto?

  •  Cuando nos enteramos de la denuncia de Chaia, que es la hijastra de Ricardo Rúa, que nos enteramos cuando salió por los medios a través de Patria Grande y Mala Junta, que son las organizaciones que Chaia acudió para llevar este proceso, como trabajadores la verdad es que nunca creímos que íbamos a llegar a este punto, porque más allá de haberlo conocido a Ricardo y haberlo padecido durante tres años en el Parque, nunca nos imaginamos que iba a tener un final tan oscuro y tan triste. A nosotros como trabajadores nos conmovió muchísimo, nos hizo unir más todavía y realmente a fortalecer nuestra convicción de la lucha contra la violencia. La verdad que como trabajadores nos sentimos sumamente desilusionados porque nosotros estábamos sufriendo situaciones de violencia, y al enterarnos que la institución conoce el caso de abuso sexual que está en la justicia, que Ricardo fue sobreseído de ese caso, que no quiere decir que sea inocente. Entonces digamos que eso nos hizo conmover aun más, fortalecer nuestra lucha.

    En ese momento fue que empezamos, más allá que ya habíamos acudido a un montón de organizaciones de lucha contra la violencia de género y un montón de organizaciones como los vecinos sin techo, Pro Patagonia nos venía ayudando por una cuestión de la ruptura que tuvo a la gestión del Parque. Como trabajadores acudimos a organizaciones en contra la violencia de género como para poder llevar esto mucho más allá porque después de la denuncia lo que nosotros sentimos fue que ya dejaba de ser un conflicto de los trabajadores de Parques, si no que pasó a ser un conflicto social. Empezar a luchar contra la complicidad de las instituciones, con la complicidad de los poderes políticos que lejos de ayudar y estar en contra, al haber pasado muy poco tiempo de la marcha de Ni una menos, de sentir esta complicidad frente a una persona que la denuncian los trabajadores por violencia y que después sale una denuncia por abuso sexual, la verdad es que como trabajadores, personas, vecinos no podemos tolerar. Decidimos hacer una asamblea los trabajadores de Parques invitando a las diferentes asociaciones, organizaciones para ver qué es lo que podíamos hacer. Y ahí surgió esta idea de la marcha que la hicimos, y para nosotros fue una gran satisfacción, un alivio poder llevar la voz de Chaia. Y lo que la justicia no hizo, lo que la institución de Parques Nacionales tampoco hizo, lo pudimos hacer nosotros como sociedad: un escrache a Ricardo Rúa, levantar la voz de todas las personas que, como nosotros, denuncian y no pasa nada, y a los que no se animan a denunciar que por lo menos vean el apoyo, acompañamiento y decir que como sociedad, como trabajadores y como parte de una sociedad en el momento en el que estamos no podemos dejar pasar este tipo de cosas. Es difícil ir contra una institución, contra un poder que es cómplice de estas situaciones. Nosotros como trabajadores en la marcha nos sentimos súper acompañados, confortados y fue un alivio para nosotros y un desahogo como trabajadores porque en estos dos meses que venimos de conflicto la verdad que es muy difícil llevar todo esto adelante y más cuando sabes y conoces la complicidad que existe alrededor de este tipo de personas. No estamos solos en este tipo de lucha, decir que las víctimas no están solas, que como sociedad podemos salir a acompañarlas, y eso a nosotros nos dio mucha satisfacción y nos permite seguir en la lucha contra la violencia institucional que existe, y existe en muchos lados y no se denuncian. Tenemos que sacarnos los miedos. El miedo nos paraliza. Lo que nos pasó en Parques, el miedo nos hizo salir a la luz, salir de Parques Nacionales, que la sociedad se entere de lo que nos estaba pasando como trabajadores. El miedo nos hizo hacer todo esto lo que hicimos, la toma de la intendencia, un corte de ruta, una marcha. Eso nos hizo crecer como personas ante todo.

    ¿Cómo siguen de aquí en adelante?

  •  Ahora tenemos nueva intendente en el Parque Nacional Lanín, es la primera mujer como intendente que tiene el Parque y la verdad es que todo un montón de sentimientos encontrados porque nosotros cuando empezamos la lucha lo que queríamos era sacar la violencia que era prácticamente Ricardo Rúa, queríamos sacarlo, estábamos convencidos de que no podíamos volver a trabajar con ese tipo y la verdad es que después encontrarnos con la triste noticia desde lo que había sufrido Chaia, son sentimientos encontrados. Por un lado, se iba Rúa pero por otro, lo triste, a lo que tuvo que llegar y nosotros como conflicto lo que fue el quiebre para las autoridades sacar a Rúa. Lo que tuvo que suceder, tuvo que salir a la luz para que lo sacaran. Triste también porque hoy se retira como guarda parque y se va como un jubilado más a su casa y lamentablemente no pudimos lograr que la institución le haga un sumario, que realmente se haga justicia por lo que él hizo, por todo lo que hizo. Pero bueno logramos nuestro fin que era sacar a Rúa, pero no pudimos lograr que se vaya con un sumario o algo que realmente diga que no es un buen tipo, una buena persona y que hizo mucho mal por su paso por la institución.

    Pero bueno, pudimos levantar la voz de Chaia y sabemos que ella está muy contenta y agradecida por lo que hicimos y como le dijimos esta lucha de los trabajadores de Parque Nacional Lanín pasó a ser una lucha por Chaia y por todos los que lamentablemente pasan por una situación como esa. Nosotros creemos que como sociedad, más allá a quién nos enfrentamos, lo importante es la lucha, la convicción y entre todos se puede cambiar y más por el futuro, por nuestros hijos, por lo que se viene, por la sociedad que queramos que va a ser de acuerdo a la lucha.







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