Géneros y Sexualidades

INJUSTICIA Y TRANSFOBIA

Condenado a cinco años de prisión por defenderse de un ataque transfóbico

El joven trans, Joe Lemonge, se defendió del ataque de un vecino que lo venía hostigando. Fue condenado a 5 años de prisión por intento de homicidio en un juicio que jamás respetó su identidad autopercibida.

Viernes 4 de mayo | 17:19

Foto: agenciapresentes.org

Tiene 25 años. Es varón trans. Vive en un barrio pobre de Santa Elena, Entre Ríos. Desde antes incluso de asumir su identidad actual, Joe Lemonge ya era hostigado en la pequeña localidad que se encuentra a 150 kilómetros de Paraná.

"Siempre fui señalado, discriminado y hasta el día de hoy no se respeta mi identidad ", relató Joe a La Izquierda Diario.

Ahora, esta discriminación no solo continúa sino que lo llevará a la cárcel. Ocurre que en octubre de 2016, un vecino llamado Juan Manuel Giménez se metió en la casa de Joe y lo atacó. Éste se defendió, hiriendo al atacante en el cuello. Por esta legítima defensa, fue acusado de intento de homicidio y condenado este miércoles a cinco años y seis meses de prisión por parte de la jueza Cristina Van-Dembroucke, quien, en todo momento, ignoró la identidad auto percibida de Joe y lo trato como mujer.

"Sin recursos económicos ni habitacionales, fue sometido a un proceso signado por la transfobia que sufren los cuerpos disidentes, la discriminación en su lugar de origen, y sin ningún tipo de acompañamiento terapéutico, asistencia, o ayuda ", dice un comunicado que difundieron desde Abogados por los derechos sexuales (Abosex), organización que toma la defensa de Joe.

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Los hechos

Según contó Joe en el juicio, Giménez venía hostigándolo desde hacía años. El vecino solía tirar piedras al techo de su casa, lo amedrentaba, lo insultaba, le decía “gorda trola”, “puta”, “a la gente como vos hay que matarla”.

La noche del 13 de octubre de 2016, según reconstruyó la defensa, Giménez había estado tomando y drogándose toda la noche en un bar. Ingresó en este estado a la casa de Joe, al jardín, con una trincheta escondida en la manga. Joe se defendió con un arma, que en principio pensó que era un fierro, blandiéndola con una sola mano para que el atacante se fuera. El arma se dispara dándole a Giménez en el cuello. El atacante es trasladado inmediatamente al hospital, donde pasa 4 días internado sin riesgo de vida. Poco tiempo después, el 3 de diciembre, el hombre incendió la casa a Joe, continuando, así, con el hostigamiento.

El juicio en contra del joven trans comenzó el 23 de abril. El debate oral estuvo a cargo del Tribunal de Juicio y Apelaciones de la Ciudad de Paraná, con asiento en La Paz. Fue un juicio unipersonal: su única integrante fue la jueza Van-Dembroucke.

Basta de odio hacia la diversidad sexual

La condena a Joe contrasta con la rapidez con que la justicia reconoce el derecho a la legítima defensa en casos en los que las personas se defienden de intentos de robo. Incluso el mismo Presidente salió en defensa del famoso carnicero que persiguió y atropelló a un ladrón, es decir, no en un hecho de defensa propia sino en el marco de una persecución, cuando no había peligro de vida para el carnicero. Sin embargo, para personas como Joe no parecen existir los mismos criterios. Se lo condena por intento de homicidio aún cuando se trata de un claro caso de defensa propia ante un agresor que repetidas veces lo había atacado y amenazado. Agresor que, además, ni siquiera recibió heridas de gravedad que pusieran en riesgo su vida. ¿Por qué esta doble vara de la justicia y el poder político?

"Basta de transfobia. Que no existan más este tipo de casos. Estoy cansado de que la justicia fallen a favor de los agresores. Tiene que haber una educación sexual para que no existan más hechos de transfobia. Por eso también peleo por la absolución de Higui", dice Joe a La Izquierda Diario.

La referencia no es casual. El caso de Higui es muy similar al de Joe: una joven lesbiana atacada por diez hombres que se defiende y termina ella en el banquillo de los acusados. Higui estuvo presa, con prisión preventiva, desde octubre del 2016 hasta junio de 2017. Ahora está libre pero peleando por su absolución: la acusan de homicidio simple.

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