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CABO DORADO,. BAJA CALIFORNIA SUR Y SUS ARRECIFES CORALINOS

Complejos turísticos: amenazas latentes

El siguiente es el segundo de una serie de artículos sobre Megaproyectos en México, y un ejemplo sobre la amenaza que representan los complejos turísticos para los ecosistemas y las poblaciones humanas. En éste se abordará la amenaza a los ecosistemas y el medio de vida al norte de Cabo Pulmo en Baja California Sur, México.

Jueves 22 de enero de 2015 | Edición del día

México D.F. -19 de enero de 2015

Cabo Dorado es un megaproyecto de complejo turístico, ubicado al Norte de Cabo Pulmo en Baja California Sur, que desde marzo del 2011 viene evolucionando y de ser concretado afectará la vida de cientos de pobladores y provocará la ineludible destrucción de ecosistemas marinos enteros.
El territorio en que se encuentra planeado dicho proyecto se ubica al norte del Parque Nacional Cabo Pulmo. Este territorio es considerado Patrimonio Mundial Natural por la UNESCO, y alberga a cerca de 170 habitantes en una extensión de 3.800 hectáreas.

Evolución del proyecto

En marzo del 2011 comienzan las proyecciones del inicialmente llamado “Cabo Cortés”. Tras una intensa campaña contra éste, en junio de 2012 el entonces presidente Felipe Calderón anunció la cancelación del proyecto pues “generó suspicacias sobre sus sustentabilidad”. Sin embargo, se hizo referencia a que se esperaría la existencia de un nuevo proyecto que asegurara la sustentabilidad en la misma zona.

Así pues, en marzo del año pasado comenzaron de nuevo las proyecciones, esta vez a manos de constructoras estadounidenses (Glorious Earth Group y Sansung International Trade Group) y no la española del proyecto inicial (Hansa Urbana).

El viernes 24 de mayo del 2014 los inversionistas anuncian su retirada del proceso de evaluación, no obstante, días después anunciaron en un carta al actual presidente de la república Enrique Peña Nieto que su retirada era temporal.

En diciembre de 2014 en el Diario Oficial de la Federación varias playas de Cabo Pulmo pasan a manos de la comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), y aunque su misión es preservar las áreas naturales, este territorio aún peligra.

Afecciones ecológicas

El proyecto incluye la construcción de una nueva ciudad con un total de 22.503 cuartos distribuidos en nueve hoteles, 6.141 viviendas, 4.380 instalaciones para comercio, restaurantes, servicios y condominios, y cien cuartos para servicios de infraestructura y equipamiento.

Además, se plantea la construcción de una aeropista, un acueducto de 14 kilómetros, dos campos de golf y uno de prácticas, un centro de comercio, un centro cultural y de educación, un museo de tecnología, un centro de estudios y de investigación científica, un centro deportivo de alto rendimiento, un centro de bienestar, un centro para visitantes y tres clubes de playa.

Para abastecer de agua se necesitaría una gran planta desaladora así como tres pozos para extraer 4,5 millones de metros cúbicos al año del acuífero local.

Lo que no se toma en cuenta es la devastación que produciría a esta zona ambiental el constante contacto con el ser humano, ya sea por el derrame de desechos como por la sobreexplotación de los pozos.

Así pues, se afectaría al único arrecife coralino del Pacífico norte y el mejor conservado del Pacífico en su conjunto. Se afectaría a especies protegidas entre ellas varias tortugas marinas, aves marinas, flora marina y flora terrestre. Muchas de las especies en peligro ni siquiera ha sido estudiadas y/o identificadas y podrían desaparecer.

Afecciones sociales

En el ámbito de lo social hay que tomar en cuenta la cantidad de personas que quedarían despojadas de sus medios de subsistencia, así como las condiciones precarias de labor en las que se tendría a los trabajadores durante el proceso de construcción del megaproyecto, así como posteriormente a su construcción.

Por otro lado, hay que mencionar que las condiciones de vida de los habitantes no serán las óptimas, debido a la sobreexplotación de los pozos que indudablemente en algún punto, por ser el agua un recurso no renovable, se acabarán, dejando detrás devastación y pobreza.

Lucro a costa de todo

Salta a la vista que el aplazamiento de la evaluación y concretización del proyecto no se debe a la buena voluntad del gobierno mexicano y las constructoras extranjeras, sino a la presión que la sociedad civil ejerce sobre este proyecto poniendo en tela de juicio no sólo la sustentabilidad del mismo, sino el origen de lucro que se encuentra detrás de los permisos otorgados para la realización de los mismos.







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