Mundo Obrero

LIBERTADOR GRAL SAN MARTÍN

¿Cómo frenar los contagios y las muertes obreras en Ledesma SAAI?

Con más de 343 casos de covid-19 y 12 fallecidos Ledesma SAAI lidera el ranking de las empresas con más muertes de coronavirus ante la vista gorda de gobiernos y un sindicato azucarero que está en modo conciliación, pese a que esta haya concluido. ¿Cómo organizarse para ganar fuerza, sumar a la comunidad y frenar contagios y muertes evitables?

Miguel López

Concejal del PTS-FIT en Libertador Gral. San Martín-Ledesma

Miércoles 19 de agosto | 22:40

Mientras los contagios y muertes por covid-19 se incrementan a diario, la familia Blaquier, propietaria de Ledesma SAAI, desde hace dos meses viene aferrándose a la conciliación obligatoria que dictó el ministerio de Trabajo de la Provincia para dilatar una respuesta al petitorio redactado por el secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados del Azúcar del Ingenio Ledesma (SOEAIL). El mismo plantea el otorgamiento de licencias remuneradas para toda la población de riesgo, una merma en la producción para posibilitar el distanciamiento social, la desinfección de transportes y secciones, la provisión de elementos de protección personal para todos, el testeo de todos los obreros y una comisión mixta de control de la seguridad e higiene, y así evitar que el gremio responda con medidas de fuerzas.

La patronal a la que no le importan la salud y la vida de los obreros del complejo agro industrial Ledesma ni la de los pobladores de la localidad Libertador y el departamento Ledesma, desde que se dictó la cuarentena no paró su producción de azúcar, alcohol de uso medicinal, alcohol para su mezcla con naftas, naranjas, pomelos y limones de exportaciones, jugos concentrados y aceites esenciales, con la única excepción un mes que paró en parte de su fábrica de papel, poniendo como argumento que todas las mercancías que produce son esenciales. Sin embargo, la población de Libertador Gral. San Martin y localidades aledañas como Fraile Pintado y Calilegua viven una estricta cuarentena, que incluyó incluso varios días en los que tuvieron totalmente cerrados no solo los supermercados sino hasta las despensas.

Organizar la fuerza y preparar medidas para frenar los contagios y las muertes

Contra la lógica de la conciliación y la tregua permanente, que a fin de cuentas lleva a la naturalización de los contagios y muertes evitables, y generar desmoralización en una base obrera que mastica bronca y tiene ánimo de expresar su descontento ante la política sanitaria que está llevando la empresa Ledesma bajo el manto de impunidad del gobierno provincial y nacional, consideramos que hay que organizar la fuerza de los trabajadores convocando a su deliberación en reunión virtual de delegados, que son cerca de 48 en todo el ingenio y tienen representación de casi todas las secciones, y una asamblea virtual de obreros del azúcar, una fuerza social de aproximadamente 3.800 personas, para con los métodos de la clase obrera demostrarle a esta patronal que la salud y las vidas trabajadoras importan y se respetan.

De seguro, si sectores importantes de trabajadores azucareros logran exigirle a la directiva del SOEAIL la convocatoria a reunión de delegados y esta define llamar a una asamblea virtual de trabajadores para deliberar y definir un plan de lucha que se proponga frenar esta exposición a los contagios de coronavirus y terminar con las muertes obreras evitables, la familia azucarera, los/as obreros/as de otros sindicatos del complejo agro industrial como UATRE seccional Ledesma (que también tienen compañeros contagiados y fallecidos), y la comunidad de Libertador/dpto. Ledesma, van acompañar a los obreros azucareros en sus medidas de lucha. Porque verían en la medida de fuerza una forma de canalizar su indignación y bronca ante tanto desprecio a la salud y la vida del pueblo trabajador, y también porque desde hace meses vienen denunciando en medios de comunicación y redes sociales a las fábricas y establecimientos rurales de la empresa Ledesma como focos de contagios de covid-19 y solicitando que se tomen las medidas de prevención que proponen los trabajadores, como por ejemplo que se pare por unas semanas el ingenio para desinfectar en profundidad, cortar la circulación del virus, testear a todos los obreros y que todos los que precisen reciban atención médica.

Esta salida al problema de los contagios y muertes obreras por covid-19 en el Ingenio Ledesma gana más fuerza si el cuerpo de delegados impulsa una comisión obrera de seguridad y higiene, y esta es refrendada por la asamblea virtual de azucareros, se encarga de exigir el cumplimiento de las medidas preventivas y sanitarias que plantean los trabajadores, y de no cumplir con las condiciones de seguridad, higiene y salubridad, imponerle su cumplimiento con la fuerza de los trabajadores, ya que está visto que la patronal por más que la comisión directiva del SOEAIL venga hace 2 meses pidiéndole “gestos de grandezas y que cuide de sus obreros”, esta pone su productividad y sus ganancias por encima de la salud y la vida de los trabajadores, y esto no puede seguir siendo más así, ya que las vidas obreras valen más que sus ganancias.

La brutalidad patronal y el colapso sanitario

Así como el emporio considera esenciales todos los bienes que produce también considera esenciales a los/as obreros/as que los producen, y bajo este argumento afecto a casi todos a la producción de la zafra 2020, negándose a otorgar licencia a un sector considerable de obreros que padecen enfermedades crónicas o tienen más de 60 años. Como dice su gerente Javier Goñi “el problema son los costos” y valga la redundancia, para este y los Blaquier, se trata de reducir los costos a cualquier costo, incluso al costo del contagio de cientos y fallecimientos de una docena de obreros a causa de covid-19, y generar en el ingenio un foco infeccioso que no solo contagia a obreros sino también lleva a que circule más el virus y se den contagios en la familia azucarera y en la comunidad del pueblo ingenio.

La brutalidad de la patronal en materia sanitaria, su afán por reducir costos y su desprecio por la salud de los trabajadores llega al punto, que hasta hace alarde de que no tendría que entregar barbijos a todo el plantel de obreros, pero que lo hace debido a lo bondadosa que es la compañía, porque según ellos el suministro y uso de este elemento de protección personal en medio de esta pandemia es parte de una “responsabilidad social e individual”, y depende exclusivamente de los trabajadores contar con el barbijo y usarlo no solo en la vía pública, o en su domicilio, sino en el lugar de trabajo. Parados en este argumento es que defienden haber entregado tapabocas de tela ecológica cada 4 días a obreros industriales y agro industriales, lo que los obreros denunciaron, como un hecho de no cumplimiento por la empresa de la provisión de elementos de bioseguridad.

Esto por solo citar solo algunas irregularidades en materia de prevención, porque también se podría hablar de la falta de distanciamiento social y total hacinamiento en carros de transporte en los que la empresa transporta a los obreros de la sección ingeniería de campo, literalmente “como ganado”, o de haber aislado en el mismo Lote Paulina a los contagiados de covid-19 de ese campamento rural lo que llevó a que la cantidad de contagiados de covid-19 en ese sector pase de 4 a más de 30, y allá habido 2 fallecidos de coronavirus. Además, siendo 45 de estos obreros golondrinas mayores de 60 años, tendrían que haber estado con licencia remunerada desde que entró en vigencia la resolución del Ministerio de Trabajo de la Nación, pero la patronal solo accedió a otorgarles licencia después de la segunda muerte a causa de covid-19 en el lote.

Ante este cuadro de crimen social en el complejo agro industrial de Ledesma SAAI y en la localidad de Libertador/Dpto. Ledesma, al estar expuestos a una muerte prematura y evitable tanto los obreros como la comunidad producto del colapso sanitario, debido al desfinanciamiento del gobierno de Morales, y del desdén de la empresa con respecto a tomar medidas preventivas y sanitaria para proteger a los trabajadores y sus familias, situación que se expresa cabalmente con cerca de 1000 contagios del virus en la localidad, más de 1300 en el departamento, alrededor de 60 muertos de covid-19 en Libertador, más 343 contagios en el complejo agro industrial Ledesma y 12 fallecimientos a causas de coronavirus, los funcionarios del Ministerio de Salud de la Nación dijeron que el gobierno provincial venia actuando correctamente en materia sanitaria. Diagnóstico benévolo para con la gestión Morales, si los hay.

El gobierno nacional encubre y se cubre

En la misma sintonía que las funcionarias de la cartera que dirige Ginés González García, el presidente Fernández, también defendió lo realizado por el gobernador Morales y su Comité Operativo de Emergencia, de este modo encubre a Morales y a los Blaquier, pero también se cubre.

Fernández negó la responsabilidad de los empresarios (como los Blaquier) en los contagios, al haber sostenido que los casos positivos de coronavirus no se generan en las industrias, sino en las reuniones sociales, cargando la responsabilidad de los contagios de covid-19 en la comunidad, tal como lo viene haciendo Morales poniendo en el centro “la responsabilidad social e individual”.

De este modo, el presidente continúa dándole impunidad a los dueños de Ledesma SAAI, a quienes, al igual que el mandatario jujeño, tampoco nombra, ni toma medidas contra ellos, pese a que estos vienen incumpliendo incluso resoluciones de sus ministerios, protocolos, hechos a la medida de las entidades empresarias que redactaron y rubricaron sus ministros y hasta sus mismos decretos.

Los responsables estatales y privados de este crimen social contra la clase trabajadora y la población del pueblo ingenio, no se responsabilizan, prefieren responsabilizar a los obreros de Ledesma y a la comunidad de Libertador porque según empresarios y gobernantes estos estarían incumpliendo “la responsabilidad social e individual”, tercer pilar en la tan mentada estrategia preventiva del gobernador, y ahora también del presidente.

El paro que la directiva no organizó ni garantizo

El secretario gral. del SOEAIL, Rafael Vargas, presionado por la base del sindicato y un sector de los delegados que le reclamaban a la comisión directiva del sindicato ir a la huelga ante una dinámica creciente de muertes obreras a causa de covid-19 y cientos de contagios de este virus en el ingenio, el sábado 1 de agosto anuncia el llamado al paro de 24 hs a los delegados y recién lo hace públicamente el lunes 3 al mediodía.

El paro no se prepara a lo largo del día lunes 3 de agosto llamando a asamblea virtual de trabajadores, ni tampoco a reunión virtual de delegados. Por lo que, aprovechando la no organización de la medida de fuerza por parte de la directiva, en la tarde del lunes la patronal contraataca difundiendo en los medios y las redes sociales un comunicado que plantea que el paro es ilegal, dado que no se encontraba refrendado por el Ministerio de Trabajo de la provincia, y además que el mismo se llevaba a cabo en medio de una conciliación obligatoria, que tanto la parte empresaria como el sindicato habían firmado.

En las horas posteriores del lunes e incluso hasta durante el mismo martes 4 de agosto, fecha del paro, los funcionarios del ministerio de Trabajo no respondieron la notificación que les envió la directiva del SOEAIL, el lunes. El secretario gral. del gremio como el resto de la directiva no dieron respuesta a la altura del ataque de la patronal a la medida de fuerza, ratificando el paro y llamando a una asamblea de trabajadores virtual y reunión de delegados para preparar la huelga. De esta manera la directiva al no organizar la fuerza obrera, dar fuertes argumentos a favor de la lucha y preparar una huelga exitosa, contribuyó a que se instale la versión de la empresa como un sentido común en los obreros y en las familias, y crezca entre los trabajadores la incertidumbre e incluso el miedo a parar por temor a ser sancionados.

La empresa Ledesma y el gobierno nacional, al defender la gestión del mandatario provincial, escudan en general a los empresarios cargando la culpa de los contagios en la “responsabilidad social e individual” y no haber dicho una palabra de los incumplimientos en materia sanitaria y preventiva ante la proliferación del covid-19 en los que incurre Ledesma SAAI, también el gobierno nacional de Fernández, buscan que los obreros, sus familias y la comunidad del departamento naturalicen los contagios de covid-19 y las muertes a causa de este virus.

La directiva sindical, hoy ya vencida la conciliación obligatoria que dictó el gobierno, sin embargo, continua en tregua o en modo conciliación. Pareciera que, según en la lógica del secretario gral. del gremio, Rafael Vargas, su asesor legal, Juan Giusti, y también el resto de la comisión directiva del SOEAIL, habiendo presentado notas al ministerio de trabajo de la provincia y a la cartera de trabajo de la nación, denunciando en los medios de comunicación y redes sociales los manejos irregulares de la patronal, bastaría como para que una patronal “guerrerista” como la de los Blaquier afloje y conceda al sindicato su pliego de peticiones.

Si bien la patronal ante tantas notificaciones administrativas, denuncias judiciales y en los medios y redes, concedió algunas licencias en el lote Paulina, donde por otro lado murieron 2 obreros y se contagiaron en total más de 30 trabajadores golondrinas, esta no estaría siendo lo que prima en su actitud incluso pese al aumento de los contagiados y fallecidos por covid-19.







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